Matarifes advierten un intento de monopolizar el mercado de la carne

Matarifes - Pablo Espinosa,  Alfredo Toro y Oscar Tarcaya.

Pablo Espinosa, Alfredo Toro y Oscar Tarcaya.

Jujuy – Matarifes de la zona de los Pericos advirtieron que hay un intento de monopolizar el mercado de la carne en Jujuy. Aseguraron que defenderán la fuente de trabajo de 300 familias, impidiendo el cierre del Frigorífico Proyajo, planta de faenamiento que fue temporalmente suspendido por el Gobierno provincial.

Pablo Espinosa, Alfredo Toro y Oscar Tarcaya, matarifes que operaban en las instalaciones de Proyajo, aseguraron que son más de 300 familias las que se quedarán si su fuente laboral, ya que desde el Frigorífico Puna, el otro centro de faena de la provincia, les dijeron que no les recibirán la hacienda.

Pablo Espinosa, dijo que desde el Frigorífico La Puna “a distintos matarifes que son más grandes, nos habló, anunciándonos que este frigorífico (Proyajo) iba a ser cerrado y que si no iban en el momento que ellos llamaban, cuando esto se clausure no los iban a recibir. Nosotros ya lo habíamos anunciado el año pasado, en septiembre en Jujuy, cuando nosotros decíamos que ellos intentan monopolizar el mercado de la carne en Jujuy”.

PE – “Proyajo es el único frigorífico autorizado para faenar cerdo en la provincia. Ahora los productores no tenemos frigorífico que estén autorizado para faenar cerdo, así que todos los productores van a ser perjudicados porque la provincia va a quedar sin cerdo a menos que lo traigan de otro lado”.

¿Qué cantidad de matarifes realizaban sus tareas acá?.

PE – “Acá son como cuarenta, de distintos lugares de la provincia. Desde hace más de 16 años que estamos acá”.

¿Hablaron con la autoridades del gobierno?.

PE – “Cuando fuimos a la Casa de Gobierno no nos dieron respuestas. Les dejamos notas y nunca nos atendieron y la única solución que ellos dan es el cierre del frigorífico, en vez de buscar la solución, porque acá hay más de trecientas familias que dependen del frigorífico directa o indirectamente”.

¿El Gobierno sabe que ahora ustedes no van a tener lugar de trabajo para realizar su tarea?.

PE – “Ellos lo saben perfectamente porque en la provincia de Jujuy hay únicamente dos frigoríficos y ellos nos están cerrando uno, así que no tenemos opción de elegir. No tenemos donde ir, nos están condenando a entrar a un solo frigorífico, en Puna, en Palpalá”.

¿La distancia es otra situación?

PE “Es otra situación, pero el tema es si nos recibirían. Cuándo Proyajo no exista, ellos nos van a vender la carne a nosotros. Nosotros no vamos a poder hacer el manejo de la faena. Van a quedar solos. Para Perico es un gran impacto y sobre todo en el precio del a carne. En San Salvador no se consigue los precios que nosotros tenemos acá gracias a la diferencia que nos permite hacer el frigorífico”.

PE – Seguramente esta semana va a haber escases de carne porque Proyajo ya no está pudiendo faenar y nosotros somos proveedores de muchas carnicerías de Perico, El Carmen, Monterrico y gran parte de la provincia. Nosotros hacemos el abastecimiento semanalmente y ya no estamos quedando sin carne”.

Oscar Tarcaya dijo que “ahora la situación es de incertidumbre, somos familias que tenemos gente que trabaja atrás nuestro y toda esa gente se queda sin trabajo. La realidad es esa, porque está precintado Proyajo. No tiene la posibilidad de recibir hacienda y por ende, nosotros no tenemos la posibilidad de hacer faena”.

¿Por cuánto tiempo es el cierre?

OT – “El propietario del matadero nos dijo que es por treinta días. Nosotros dependemos pura y exclusivamente de Proyajo. Puna no nos recibe, los “proyajence” nos dicen. Nos ponen títulos y directamente nos cierran las puertas”.

Alfredo Toro aseguró que “se está cortando la fuente de trabajo y la vamos a defender. Nos vamos a organizar. En este momento tratamos de ver cómo podemos hacer para que esto no se cierre y la familia nuestra, como la de los empleados, sigamos pudiendo trabajar y poder llevar el pan a la casa”.

¿Usted cree que este cierre que este cierre por 30 días puede convertirse en un cierre definitivo?.

AT – “En principio, lo que dicen ellos es el plazo de treinta días para regularizar la situación, aduciendo ellos que Proyajo no cumple las normativas, pero nosotros vemos que no es así, porque de hace un año y medio atrás que sabíamos que esto iba a llegar y finalmente llegó. Estamos todos preocupados, pero nos vamos a organizar y no vamos a dejar que esto se cierre y vamos a defender nuestra fuente de trabajo. En cuanto al tema de la contaminación, por lo que estuve hablando con los muchachos, no es tan así como dicen. No genera un gran impacto ecológico negativo. Son artimañas que ellos ponen para que pueda llevar a cabo esta clausura que hoy es una realidad”.