Barrio Prensa sufre robo a mano armada, vandalismo y patoterismo

Playón deportivo del Barrio Prensa.

Playón deportivo del Barrio Prensa.

Jujuy – Vecinos del Barrio Prensa, que desde hace tiempo vienen sufriendo de diferentes hechos que atentan contra la seguridad de quienes habitan el sector, sufrieron el día sábado un duro golpe, cuando una pareja golpeo, robó y amenazó con un arma de fuego a jóvenes y niños que se encontraban jugando en el polideportivo de este sector ubicado entre las calles Wayar, Luna Espeche y Abascal.

El hecho sucedió cuando la pareja, integrada por un adulto de aproximadamente 20 años y una joven mujer que habrían estado bajo la influencia de alcohol y drogas, le preguntó la hora a un niño que se encontraba jugando a “la pilladita” con el objetivo de robarle el celular. Ante la resistencia del menor el adulto lo sujeto del cuello y empezó a propinarle golpes de puño en el rostro. Ante la agresión, los demás menores del barrio salieron pidiendo auxilio a los vecinos quienes activaron la alarma comunitaria que posee el barrio.

Grande fue la sorpresa cuando el adulto salió caminando sin ningún apuro hacia el sector conocido como Villa Piedrita. Al acercarse a él un grupo de vecinos, que salió en su persecución, el adulto saco de su espalda un arma de fuego de importantes dimensiones, los apuntó y amenazó.

Lo preocupante de esto es que los habitantes del sector Prensa llamaron al 911 y a la Policía de la Seccional 50 quienes adujeron no tener personal ni móvil para acudir al auxilio que se solicitaba.

El malestar es grande, ya que Barrio Prensa fue uno de los primeros en incorporar el sistema de alarma comunitaria por sugerencia de la misma policía, fueron los vecinos los que realizaron el 100% de la inversión que consto en adquirir los equipos de la provincia de Santa Fe, las jaulas protectoras y hasta la misma instalación de los dispositivos.

Sin compromiso policial

La pregunta que se realizan ahora los vecinos es dónde está el compromiso de la policía, que es la mentora y propiciadora de que los barrios cuenten con alarmas, si cuando se activan y se llama a las autoridades estas nunca pueden acudir, siendo siempre el argumento que no hay móviles ni personal para socorrer a quienes sufren de la inseguridad.

A esto hay que sumarle la falta casi total de recorridos en el sector de personal de caballería, ni de a pie, ni recorridos en vehículos que puedan evitar la tristemente creciente realidad de inseguridad con la que viven los vecinos de esta zona de la capital jujeña.