Odebrecht confiesa que pagó sobornos a funcionarios argentinos entre 2007 y 2014

Odebrecht -Cristina Fernández de Kirchner.

Cristina Fernández de Kirchner.

La gigante brasileña de la construcción Odebrecht pagó y generó sobornos por más de 35 millones de dólares en la Argentina entre 2007 y 2014, según un documento de una corte de Estados Unidos. La información se dio a conocer como parte de un acuerdo judicial, por el que las firmas Odebrecht y Braskem, ambas implicadas en el célebre caso del Petrolao en Petrobras Brasil, se declararon en Nueva York culpables de violar normas contra sobornos fuera del país, como resultado de la investigación brasileña del caso conocido como Lava Jato.

“Entre 2007 y 2014, Odebrecht hizo e impulsó más de 35 de millones de dólares en pagos de sobornos a intermediarios, con el conocimiento de que esos pagos se harían, en parte, a funcionarios del gobierno en Argentina”, señala el documento reproducido por la agencia Reuters.

Según el informe, Odebrecht hizo los pagos en asociaciones para al menos tres proyectos de infraestructura, lo que le reportó a la empresa beneficios cercanos a los 278 millones de dólares.

Como ejemplo se cita un pago de alrededor de 2,9 millones de dólares que la firma realizó entre 2011 y 2014 a un intermediario para que destine el soborno a funcionarios argentinos.

La Justicia de Argentina investiga a Odebrecht, una compañía especializada en proyectos de ingeniería, construcción, industria e infraestructura por sobornos a nivel local, en una posible réplica de las maniobras que realizó en Brasil.

En esta investigación concretamente, la Justicia argentina apunta Julio de Vido, ministro de Planificación de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner.

Sospechas, nexos y funcionarios

De acuerdo con una fuente con acceso a la causa, cerca de 100 empresas argentinas están bajo la lupa, y la investigación de la Justicia argentina apunta a Julio de Vido, ex ministro de Planificación de la ex presidenta Cristina Kirchner.

En marzo, ya se vislumbraban los coletazos en el país del caso de corrupción más grande del gigante sudamericano, y el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime también fue mencionado en declaraciones de algunos testigos o imputados por el petrolão. No es para menos. No son pocos los proyectos de obra pública que en los comienzos del kirchnerismo se financiaron con dinero del poderoso Banco Nacional de Desarrollo (Bndes). Ahora, todo aquello está bajo sospecha.

La relación con la Argentina se dio, sobre todo, desde los inicios del gobierno de Néstor Kirchner hasta 2012. Luego el dinero brasileño se reorientó al país y la Argentina prefirió a China como el gran prestamista.

En aquellos primeros años del kirchnerismo el gobierno no tenía acceso al financiamiento para proyectos de infraestructura. Desde Brasil llegaron poderosas empresas que vendían sus productos, participaban en licitaciones públicas o compraban compañías con financiamiento de la banca de desarrollo brasileña.

El combo servía a todos. La Argentina apalancaba proyectos con tasas de interés que promediaban la mitad de las del mercado; las empresas brasileñas se quedaban con licitaciones públicas asociadas a otras argentinas y, finalmente, el Bndes ponía el dinero.

Skanska

Así empezó a funcionar la rueda del Bndes, con mecanismos similares en toda la región. El caso Skanska fue uno de los primeros en los que salió a la luz la operatoria. El banco de desarrollo fue el financista de la obra, que tuvo un costo de alrededor de 310 millones de dólares, y por el que se investigó un sobreprecio de alrededor de 17 millones. En ese caso, Odebrecht, la principal constructora brasileña, fue la adjudicataria de la obra en un consorcio que conformaban otras constructoras argentinas.

Desde entonces, la presencia del dinero brasileño creció. Aerolíneas Argentinas, por caso, compró con ese esquema 22 aviones Embraer. Los primeros 20 fueron negociados por Jaime; los últimos dos, por Mariano Recalde. El banco brasileño financió 85% del total. Hoy la Justicia de la Argentina, así como la brasileña y la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, investigan el posible pago de un sobreprecio de alrededor de cinco millones de dólares por avión.

En Brasil, los nombres de ex funcionarios argentinos se escuchan cada vez más seguido. En la Argentina, todavía hay silencio.

Fuentes: La Nación – Reuters – Télam