A propósito de la imputación de Salas y Luis Cosentini por las agresiones a Luca Arias

Por Luciana Santillan*

Cosentini - Luciana Santillán. (Foto: Prensa Jujuy).

Luciana Santillán. (Foto: Prensa Jujuy).

Ante el avance de la causa por lesiones agravadas a Luca Arias, donde recientemente fueron imputados Milagro Salas, como autora de la feroz golpiza que recibiera el fundador de la Corriente del Pueblo a principios de julio del 2006, y el ex Ministro de Infraestructura, Luis Cosentini, como encubridor agravado, por haberse consumado ésta paliza en una oficina que estaba bajo la órbita de su autoridad.

Habiendo pasado casi 10 años, no queremos dejar de reiterar que Jujuy vivió y vive en un estado de profunda disputa entre narcotraficantes, empresarios monopólicos y agronegociantes. Estos tres sectores que no fueron tocados por la política “justiciera” de Morales y compañía, hoy entregan “perejiles” para ser devorados por los numerosos juzgados que buscan hacia atrás los manchanchos que realizaron los que fueron la mano de obra de un modelo perverso de discurso nacional y popular pero de entrega de la soberanía, y sometimiento de los más humildes.

Este hecho, que fue de público conocimiento el 3 de julio del 2006, inauguraba en nuestra provincia uno de los grados más increíbles de impunidad que vivimos, dinámicas de la corrupción donde participaron dirigentes adictos al poder, funcionarios cómplices de la domesticación que empezaban a imponer a luchadores políticos y sociales que no comulgaban con el gobierno de turno y sus dádivas, la policía garantizando zonas liberadas para que actúen los grupos narco-sociales, y “extraviando” documentación de las muchas denuncias que comenzaban a amontonarse contra los referentes de la Tupac Amaru.

Esperamos que el avance de esta causa vaya verdaderamente a fondo, como compañeros de nuestro recordado Luca Arias nos presentaremos próximamente como querellantes, y seguiremos luchando a sabiendas de que las innumerables causas que hoy se le abren a Milagro Sala están rigurosamente cuidadas para que el efecto dominó no roce a los antiguos lugartenientes de Salas, hoy devenidos en arrepentidos kircheneristas pasados a las filas de Morales. Lugartenientes que fueron de importancia decisiva para llevar a cabo los centenares de atropellos, aprietes y matoneadas que vivimos y enfrentamos a diario.

Hoy como hace 10 años atrás las razones de esa cobarde golpiza siguen intactas: Luca denunciaba el carácter entreguista del gobierno nacional neodesarrollista, afirmando que se abría en la provincia una disputa entre sectores del narcotráfico con sus expresiones sociales y políticas. Lo que vino después confirmo tristemente ese diagnostico: barrios desolados por la droga y las redes de trata, territorios exfoliados por la megaminería, campos apestados de monocultivos, eso nos dejo la década pasada.

Un plato servido para el nuevo gobierno liberal que profundiza el modelo extractivista del kircherismo y recluta a los mercenarios que siempre hemos enfrentado.

*Referente en la provincia de Jujuy de la Corriente del Pueblo, integrante del Secretariado Nacional de la OLA-Organización Lautaro de Argentina.