Morales tendrá una mayoría complicada en la Legislatura

Marcelo Llanos, figura clave de la nueva Legislatura.

El “voto cambio” del domingo 25 de octubre dejó también un nuevo y complejo escenario en la Legislatura, donde el gobernador Gerardo Morales dependerá de sus socios del snomassismo para contar con quórum y mayoría. A pesar del durísimo golpe que la gente les dio el domingo, el Justicialismo y el frente de Milagro Sala seguirán teniendo un número respetable de representantes.

Si bien el Radicalismo con su Frente Cambia Jujuy ganó la elección de diputados provinciales con 103.256 votos, el 30,78 por ciento de los votos, no tendrá por sí mismo mayoría ni quórum propio, como tuvo el Frente para la Victoria durante casi toda la era fellnerista.

En la elección del domingo, el Radicalismo –que tenía 17 legisladores- cosechó diez bancas, las que sumadas a las diez que ya tenía, le da un bloque de 20 miembros a los que habría que sumar los 4 escaños obtenidos por sus socios del “snomassismo” o Frente Primero Jujuy y la del peronista disidente del fellnerismo, Marcelo Llanos, con lo que se llega a 25 diputados, que le darán al nuevo oficialismo quórum y mayoría propios.

La bancada del Frente para la Victoria, que tenía 25 miembros (contando a Llanos), verá sus huestes reducidas a 18 o 17 -según lo que haga el diputado de Libertador- después del sacudón del 25 de octubre, en el que perdió 7 escaños, ya que ponía en juego 15 y sólo obtuvo 8 bancas.

Favorecido por un sistema de proporcionalidad electoral que distorsiona la voluntad popular, el FUYO, otro de los destrozados el domingo, logró sin embargo perforar el piso electoral y con más de 26 mil votos incorporará dos diputados a su bloque de cuatro.

Los antecedentes hacen suponer que los principales derrotados de la elección, la nueva oposición a partir del 10 de diciembre, seguirán unidos como hasta ahora en la Legislatura, donde la bancada de Milagro Sala se había convertido en un apéndice del bloque Justicialista. Juntos tendrán 23 votos, un número suficiente para poner en problemas a la nueva mayoría.

Este lábil equilibrio dependerá de las relaciones que haya tejido o que tejerá el nuevo gobernador Gerardo Morales con el “snomassismo”, donde personajes conspicuos del fellnerismo ya reciclados, como el ex vicegobernador Pedro Segura, gozan de un nuevo “look” político y lugares de influencia en la nueva estructura.

El papel que finalmente jueguen en la Legislatura tanto quien la presidirá, el peronista Carlos Haquím, como los cuatro diputados de Primero Jujuy abre grandes interrogantes, sobre todo si se observa que el sector se ha caracterizado en lo general por una ambigua postura respecto del kirchnerismo e incluso del fellnerismo, al que apoyó no pocas veces con el voto, con la palabra o con los silencios en la Legislatura, hasta que la adhesión a Sergio Massa lo ató al Radicalismo y lo colocó en la vereda de enfrente de Eduardo Fellner.

Desde su nacimiento en 2007, cuando Carlos Daniel Snopek dio el portazo en el partido Justicialista y armó un espacio propio, el Frente Primero Jujuy fue la puerta giratoria más activa de la política jujeña.
Por sus listas pasaron numerosos dirigentes disidentes que lograron llegar a bancas de diputados e intendencias y que a poco de lograr sus objetivos, regresaron al redil o se fueron a otros partidos, como los legisladores Carolina Moisés, Miguel Tito, Cristina Romano, Susana Mayans y Ana María Arraya y los intendentes Rolando Ficoseco y Omar Carrasco, entre otros.