Jujeños van a las urnas con la mayor expectativa en la elección de gobernador

Fellner-Morales.

Las dos principales figuras de la política local serán los protagonistas de la compulsa: de un lado el gobernador Eduardo Fellner, quien aspira a un cuarto mandato, y del otro, el senador radical Gerardo Morales con el Frente “Cambia Jujuy”, integrado por veintidós partidos, la estructura más grande que fue capaz de construir la oposición en Jujuy desde el regreso de la democracia.

Tras 32 años de gestiones justicialistas y 17 de hegemonía fellnerista, Morales –apoyado por una ingeniería electoral que le sumará el arrastre de los candidatos presidenciales Mauricio Macri, Sergio Massa, Adolfo Rodríguez Saa y Margarita Stolbizer juntos- llega a la elección con el espaldarazo de las primarias de agosto, donde si bien se impuso Daniel Scioli, los candidatos locales del Radicalismo y sus aliados fueron los más votados.

El clima de la elección es de entusiasmo pero a la vez de inquietud por los incidentes ocurridos entre militantes del Radicalismo, de otros partidos y de la organización ultrakirchnerista Tupac Amaru, que participa de la elección con su líder Milagro Sala como candidata al Parlasur por el Frente para la Victoria y apoyando a Scioli y a Fellner-Jenefes. Las violentas peleas por los espacios para colocar propaganda o los actos de intimidación para impedir la presencia de dirigentes nacionales, fueron noticia en todo el país. El crimen del militante radical de San Pedro horas antes de las PASO, que finalmente la justicia cerró como homicidio en ocasión de robo, sobrevoló durante toda la campaña.

Aunque los dirigentes y candidatos del Gobierno rechazaron reiteradamente la llamada “tucumanización” del comicio, se conocieron denuncias sobre domicilios falsos en los padrones en las localidades de Volcán, San Antonio y La Mendieta, que nunca fueron desmentidas por las autoridades electorales. También se pudo ver a unidades de documentación rápida del Ministerio del Interior de la Nación apoyando la labor proselitista de algunos candidatos en los barrios, a través de la entrega en forma exprés de documentos de identidad que por la vía normal del Registro Civil sólo se pueden obtener después de engorrosos trámites en busca de turnos.

El fenómeno de Tucumán, de todos modos, no pasó sin dejar huellas por Jujuy. Como una forma de dar mayor transparencia al proceso, la Secretaría Electoral dispuso autorizar que los fiscales fotografíen los telegramas antes que sean entregados por las autoridades de mesa a los funcionarios del Correo, algo que hasta ahora no se podía.

La campaña se caracterizó por la total ausencia de debate y la discusión de propuestas, si bien fueron numerosos los actos con los candidatos presidenciales y locales. Sólo Morales presentó un plan de gobierno, mientras que Fellner, afirmándose en la figura de Daniel Scioli, buscó instalar que su experiencia es “garantía” de una buena gestión.

Al igual que en las primarias, los ejes centrales fueron continuidad o cambio y un hecho nuevo fue que la corrupción, cuestión por lo general ausente en las campañas electorales de Jujuy, se introdujo –vía declaraciones, vía denuncias o vía panfletos- en el clima de la contienda.

La judicialización del proceso electoral es la otra nota destacada. Fue por el sistema de colectoras, en que se basó la unidad ampliada construida por Morales en el Frente Cambia Jujuy. El Frente para la Victoria en compañía del Frente de Izquierda promovieron recursos argumentando que la cantidad de colectoras genera confusión. La Izquierda fue más allá, asegurando que este sistema posibilitará un fraude similar al de Tucumán. La Cámara Electoral Nacional, sin embargo, rechazó los planteamientos, incluso una apelación presentada a último momento por los apoderados de la alianza oficialista, lo que el Radicalismo denunció como un “manotazo de ahogado” para voltear la elección.

El otro dato significativo del comicio de hoy es que salvo en Monterrico, en todas las ciudades más pobladas de la Provincia, los intendentes –siguiendo la línea de Fellner- buscarán ser reelectos. Las reelecciones también están presentes en las listas de diputados provinciales de los dos frentes más grandes.

Están habilitados para votar más de 510 mil electores, las mesas mixtas habilitadas son 1538 y 22 de extranjeros. Se elegirá un total de 193 funcionarios entre gobernador, vicegobernador, legisladores provinciales, intendentes, concejales y vocales de comisiones municipales.  Además de presidente y vice, se elegirán diputados nacionales y diputados al Parlasur.