Cano y Amaya se adjudican el triunfo y apuestan al recuento definitivo de votos

José Cano, al llegar a la sede del Correo Argentino, escoltado por dirigentes de La Bancaria. (Foto LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO).

José Cano, al llegar a la sede del Correo Argentino, escoltado por dirigentes de La Bancaria. (Foto LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO).

Pasadas las 22, llegaron eufóricos. Subieron apretujados por la escalera del Hotel Catalinas Park hasta el salón del primer piso. Convencidos de la victoria electoral en la provincia y asegurando un contundente triunfo en la capital, José Cano, Domingo Amaya y Germán Alfaro festejaron los primeros resultados electorales que iban recibiendo por parte de los fiscales de mesa.

Media hora antes, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el senador radical Ernesto Sanz hablaron ante un puñado de simpatizantes radicales que iban llegando a cuenta gotas. Macri y Sanz improvisaron una rueda de prensa y le pidieron al gobernador José Alperovich que dé garantías del proceso electoral y que permita que el escrutinio provisorio se desarrolle con normalidad.

Una vez en el escenario, Cano, Amaya y Alfaro reivindicaron el triunfo para el Acuerdo para el Bicentenario, aunque anunciaron que le iban a pedir a la Junta Electoral Provincial (JEP) la suspensión del escrutinio provisorio y la inmediata iniciación del recuento de sufragios definitivo. Los dirigentes opositores expresaron que, a raíz de los acontecimientos de la jornada, no estaban dadas las garantías para continuar con el proceso electoral.

A esa hora, Cano no ahorraba en críticas hacia la JEP.

“Los que decían que los iban a sacar muertos (por las expresiones del senador Sergio Mansilla) son capaces de hacer cualquier cosa por no perder los privilegios. Es sospechoso que la Junta todavía no tenga una información veraz. Hemos ganado en Bella Vista, en Concepción, en Yerba Buena, en Aguilares, en Tafí Viejo. El triunfo en la capital es contundente, estamos ganando por más de 20 puntos”, afirmaba exultante el radical.

“Con Amaya vamos a ir a la Junta Electoral a pedirle a (Antonio) Gandur que garantice la transparencia del comicio. Nosotros creemos que esta llegada de funcionarios nacionales, de gobernadores de otras provincias como ocurrió en las PASO, un desfile de jet privados, en una Argentina totalmente desigual, me parece que no ayuda a la transparencia de un comicio que esté a las 20 horas cuando todavía no había empezado el escrutinio definitivo. Me parece que no le hace bien a Tucumán”, se quejaba Cano. Dijo sentirse avergonzado que en cada proceso electoral, Tucumán sea noticia por el fraude y los hechos de violencia.

“Como tucumano me avergüenza que en cada proceso electoral la provincia trascienda las fronteras por el clientelismo absoluto, por la falta de cumplimiento las normas que expresamente prohíben el traslado de votantes, que prohíben la dádiva. Y todo eso lamentablemente ocurre en nuestra provincia. Y que se empiecen a cargar datos del interior, y no de la capital, me parece una barbaridad”, agregó. “No puede ser que lo que expresa la voluntad popular del pueblo esté supeditada a que una fuerza política tenga o no la posibilidad de poner 3.400 fiscales. Lo que debería garantizar la transparencia del fiel reflejo de la voluntad popular. En San Pablo, al darse cuenta de que estaban perdiendo agredieron a las mujeres, hirieron a un gendarme y quemaron las urnas. Es vergonzoso que esto ocurra en el siglo 21 y luego de más de 32 años de democracia. Tenemos datos de Los Pizarro, La Florida, de Tafí Viejo en donde estaban perdiendo y cortaron la luz. No hay que dramatizar tanto sobre los procesos electorales. En el oficialismo, como creen que el Estado es de ellos y que forma parte de su patrimonio, hacen cualquier cosa para ganar”, concluyó.

El intendente de la capital también cuestionó los incidentes y auguró un triunfo para el ApB.

“La información que estamos teniendo de distintas localidades, y especialmente de la capital, dice que estamos ganando las elecciones, así que estamos contentos. Pero también estamos preocupados por esta situación que estamos viviendo los tucumanos, porque no nos merecemos vivir estas angustias con lo que pasó en San Pablo, de que ingresen patotas a quemar las urnas porque evidentemente la diferencia era muy grande a favor nuestra. En Alberdi también. En Tafí Viejo, en Villa Obrera, amenazando a la gente de quemar urnas, a los tiros en La Florida…”, relató Amaya.

“Es muy grave lo que está pasando. El gobernador Alperovich tiene que dar urgente la orden de que la Policía se movilice y que ponga el orden que necesita el pueblo. Una elección no es una cosa de vida o muerte; ya tenemos un sistema electoral que nos hace ser el hazme reír del mundo; que se respete la voluntad popular. Esto no puede suceder en un día de la democracia, esto no es mafia, esto se trata de que el pueblo tucumano se exprese. Nos preocupa mucho, por lo que llamo al señor gobernador a hacerse cargo de esta situación”, exhortó Amaya.