PASO 2015 en Jujuy, un caso de humor electoral para el microscopio

Votación en una escuela de Bajo La Viña.

Los principales frentes que se disputaron las primarias del 9 de agosto dicen ser ganadores, pero el análisis de los números deja ver un escenario mucho más complejo, donde los dos ganaron y perdieron, según cómo se mire el voto, la categoría y la tijera que no perdonó a nadie. Si bien el candidato a presidente Daniel Scioli se impuso en su categoría con 153.246 sufragios, el candidato a diputado al Parlasur por el frente opositor Cambia Jujuy, Mario Fiad, fue la figura más votada, con 167.457 sufragios.

El corte de boleta, fenómeno más notable de las primarias del 9 de agosto en Jujuy, expresó intrincadas y complejas combinaciones que no tienen una lectura única.

Cuando votaron el domingo pasado, los jujeños dijeron muchas cosas, y no una, como sostienen los analistas del kirchnerismo vernáculo, en su intento por relativizar un resultado que les fue claramente adverso a nivel local. Es cierto, como dicen, que el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, fue claro ganador con 153.246 votos que representan el 41,68 por ciento y es cierto también que la lista de diputados al Parlasur que llevaba a Milagro Sala se adjudicó con sus 126.017 votos el primer lugar con el 39,12 por ciento, pero un análisis más profundo de estos números, permite llegar a conclusiones que no son tan simples.

En primer lugar, hay que decir que junto a la victoria de Scioli, el candidato que –además- corrió con cuatro poderosos aparatos, aparece el dato significativo que en Jujuy casi el 60 por ciento del electorado que concurrió a las primarias no votó al gobernador bonaerense, lo que en otras palabras quiere decir que de diez jujeños, seis no lo eligieron o prefirieron los precandidatos de los frentes opositores como UNA de Sergio Massa, que conquistó el segundo lugar con 99.064 votos, o sea el 26,94 por ciento.

No obstante, si se mira más de cerca, aparece el importante apoyo de los pueblos más pobres al candidato del Frente para la Victoria. Un caso sorprendente es el 70,34 obtenido por Scioli en Rinconada, que puede dar cuenta del voto peronista tradicional de la Puna pero también de una mayor dependencia de los pobladores con el asistencialismo gubernamental que incide en la decisión electoral.

Hacia adentro del Frente Cambiemos, conformado por el Radicalismo, el PRO y la Coalición Cívica, no todos son datos rosas. Uno de ellos es la pobre cosecha del precandidato presidencial de la UCR Ernesto Sanz, quien obtuvo 19.945 votos, o sea el 23,40, resultado que debe leerse en el escenario de las disputas internas del Radicalismo alrededor de la construcción de una alianza más abarcativa para enfrentar al poder K. La alianza entre la UCR y el PRO enfrentó a Sanz con Gerardo Morales, pero el resultado de las PASO parece hasta aquí darle la razón al senador jujeño, ya que el gran acuerdo logrado en Jujuy entre massistas, radicales, el macrismo y progresistas será un “guiso” incomible como dicen kirchneristas pero también resultó ser una herramienta para conmover al poder que manda en la provincia desde hace 17 años.

En ese querer decir más de una cosa que se expresó claramente en las PASO, hay que poner también al líder del PRO, Mauricio Macri, quien salió tercero después de Scioli y Massa, pero a la vez se convirtió en el candidato más votado dentro del frente Cambiemos, con 59.710 votos (70,06 por ciento). Sin embargo, el electorado no tuvo el mismo mensaje para con la figura local del PRO, el precandidato a diputado nacional, Dago Pubzolu, a quien le cortaron más de 27.000 votos y salió tercero, después de la radical Alejandra Martínez y el massista Alejandro Snopek, dentro de la lista del frente Cambia Jujuy que con 167.457 sufragios fue la más votada en su categoría y, sumando manzanas con peras, la que en forma global se adjudicó la mayor cantidad de sufragios.

De algún modo como se decía en el búnker radical el domingo por la noche, el Frente para la Victoria no tenía nada que festejar: sus candidatos a diputados nacionales perdieron por once puntos con el frente Cambia Jujuy. La lista encabezada por el justicialista Guillermo Snopek consiguió 132.656 votos, el 39,76 por ciento, números que muestran, además, un corte de más de 20 mil votos respecto del candidato presidencial Daniel Scioli. Estas cifras permiten inferir que el actual gobernador de Buenos Aires arrastró a los demás candidatos del Frente para la Victoria, ninguno de los cuales le aportó gran cosa y a la postre fueron una mochila para el bonaerense.

Solamente en el Departamento Ledesma y en distritos pequeños, la lista de diputados del Frente para la Victoria saboreó el triunfo. La Puna, San Antonio, Tumbaya, Santa Bárbara y Tilcara, bastión radical, le dieron su voto. En Santa Catalina fue notable el apoyo al oficialismo, con más del 62 por ciento.

En el Departamento Doctor Manuel Belgrano, vuelve a verse el curioso patrón Daniel Scioli-Mario Fiad, es decir, un alto porcentaje de votos para el candidato oficialista a presidente y al mismo tiempo, un alto porcentaje para el candidato a diputado del Parlasur regional, el radical Mario Fiad, como se dijo, el favorito de la elección si se consideran los resultados en forma individual. Los números dan cuenta de las intrincadas combinaciones aparentemente contradictorias o contradictorias que hizo posible la tijera: el Frente para la Victoria ganó en presidente con el 34,15 por ciento (50.033 votos), mientras que la lista de Fiad se adjudicó el 55,02 por ciento (70.737 sufragios). Así, una gran cantidad de electores que puso a Scioli en el sobre, no puso a la candidata oficialista María Eugenia Bernal, que sólo consiguió 40.673 sufragios. En Palpalá y en Departamento El Carmen, el patrón se repite.

En el cruce de “ganamos” y “perdieron” que no ha cesado de escucharse desde el domingo por la noche, la líder piquetera Milagro Sala, candidata nacional a diputada del Parlasur por el FPV, es quien con más énfasis ha defendido la teoría de que el kirchnerismo es el triunfador de la contienda. Sala festejó con fuegos artificiales el resultado de la elección y postuló que el perdedor es el Radicalismo y el senador Gerardo Morales, a los que les atribuyó solamente los votos sacados por Sanz. Si la elección general hubiera sido el 9 de agosto, dijo, la UCR no hubiera conseguido ni una banca de concejal.

Siguiendo con la estrategia de La Cámpora, que festejó la derrota de Mariano Recalde a manos del macrismo, la jefa de los tupaqueros interpretó como una gran victoria el 41,68 por ciento de Scioli pero no acusó recibo de las demás cosas que dijeron los jujeños cuando fueron a votar. Convencida que lo que no sale de su boca no existe, Milagro Sala obvió analizar su propia actuación, que incluye el triunfo de la lista de diputados al Parlasur nacionales que integró, pero a la vez, un corte que respecto del caudal de Scioli, alcanza los 27.229 votos.

A horas que se termine el escrutinio definitivo de las PASO, queda en el escenario de las sorprendentes decisiones de los jujeños otro dato significativo, que son los más de 99 mil votos cosechados por el frente de Sergio Massa, ante a un adversario que le llevó grandes ventajas gracias al uso de un cuádruple y muy bien instrumentado aparato. En la perspectiva de un posible balotaje nacional, la figura del líder del peronismo renovador promete crecer e incrementar su influencia en el tablero local, donde su espacio –asociado con las demás fuerzas de la oposición- protagoniza un modelo de unidad ampliada que ahora se apresta a conquistar la gobernación. Desde el espacio del massismo saldrá, además, el compañero de fórmula de Gerardo Morales, que se conocerá en dos semanas.

La autonomía, la diversidad, el desprejuicio y la libertad con que el voto jugó en las primarias del 9 de agosto quedará como un caso de humor electoral para estudiar por los politólogos. Desde el 83 hasta acá, en Jujuy la gente nunca se animó a tanto y queda la incógnita de si semejante fenómeno se repetirá en octubre. Con tanto elemento voluble, nadie puede asegurarlo.