José Ignacio Gorriti, la gran figura del Día Grande de Jujuy

José Ignacio Gorriti.

José Ignacio Gorriti.

El doctor José Ignacio Gorriti fue la figura descollante del Combate de León, librado el 27 de abril de 1821 en las playas del río homónimo. Nacido en Jujuy en el año 1770 en el seno de una rica familia, ocupó encumbradas posiciones en la política de su tiempo, llegando a ser gobernador de Salta y diputado de esa provincia en el Congreso de Tucumán. Terminó su vida en el exilio y en la mayor pobreza.

Gorriti se encontraba provisionalmente a cargo de la Gobernación de Salta cuando se produjo la invasión realista de 1821, que al mando de Guillermo Marquiegui, había caído sobre Jujuy, aprovechando los conflictos internos que envolvían a la región.

Había estudiado Derecho en la Universidad de Charcas, en la que obtuvo la graduación con sólo 19 años. Cuando se encontraba cursando en la Real Academia los trabajos forenses para ejercer la profesión, murió su padre. Esta circunstancia familiar lo obligó a dejar Charcas y volver a la finca de Horcones (Salta) para hacerse cargo de sus hermanos menores y de los negocios de la casa, el principal de los cuales era el engorde de animales para ser colocados en el Alto Perú.

El historiador salteño Bernardo Frías explica que Gorriti estaba entregado a la labor de la tierra, por la que sentía una gran predilección, cuando se produjo el movimiento revolucionario de mayo, que lo encontró luchando contra los realistas ya en 1812: “Él puso en acción, antes que Güemes, la guerra de los partidarios o gauchos, capitaneando a los de su comarca en 1812, acosando con ellos al ejército de Tristán en la marcha que había hecho a Tucumán y en la retirada”.

Desde 1814, en la “Guerra Gaucha”, el jujeño aparece junto a Martín Miguel de Güemes integrando las milicias que hostigaban a los invasores pero en 1821 tuvo la más brillante de sus actuaciones al destruir completamente la vanguardia del ejército realista en el Combate de León.

Tras la muerte de Güemes, José Ignacio pasó a ser el hombre de mayor prestigio político de Salta, en la que le tocó gobernar en momentos de gravísimos conflictos internos y de desborde de la violencia política.

En el año 1831, debió exiliarse en Bolivia, donde le llegaría la muerte en medio de una cruel estrechez económica. Mediante un bando del 11 de febrero de 1832, el gobernador provisorio de Salta, Pablo Alemán, lo había declarado “fuera de la justicia” y “gran criminal de lesa magestad popular” y ordenado la confiscación de todos los bienes del general Gorriti, medida que alcanzó también a su hermano, el canónigo Juan Ignacio.

El patricio jujeño murió a los 65 años el 9 de noviembre de 1835 en Chuquisaca. A pocos días de su fallecimiento, se publicó en esa ciudad una hoja suelta titulada “Breve recuerdo de la ilustre carrera del finado general Dr. Dn. José Ignacio Gorriti”, escrita por José Mariano Serrano, congresal de Tucumán. En ese documento se dice que el alma de José Ignacio, “formada en el amor de la justicia, nacida para la libertad, se consagra toda entera a la causa santa de su patria. Su espíritu proveedor conoce los precipicios de la inmensa carrera que debe correr, pero imponiendo silencio al terror con que amenazan los medios, se deja arrebatar de la brillantez y santidad de los fines; advierte la ruina de su fortuna, pero cambia gustoso esta desgracia por la gloria de vencer a los tiranos”.
Fuentes:
Frías, Bernardo: “Historia del general Martin Güemes y de la Provincia de Salta, o sea de la Independencia argentina”, Tomo 3, Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1972.
Carrillo, Joaquín: “Jujuy, apuntes de su historia civil”, Establecimiento Tipográfico del Mercurio, Buenos Aires, 1877.
Quijano, Alonso: “General Dr. José Ignacio Gorriti. Dos biografías y una crónica de honras fúnebres”, Boletín del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos de Salta. Tomo V, Librería San Martín, Salta, 1946.