Comenzó a regir la rebaja del 5% en el precio de las naftas y gasoil

Algunas estaciones de servicio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires  comenzaron a aplicar ayer la rebaja del 5% en los precios de la nafta y el gasoil  y se estima que la adecuación en los valores se completará hoy, en línea con el decreto 2579 publicado en el Boletín Oficial que instrumenta esta medida a partir de un acuerdo alcanzado por el Gobierno nacional, las empresas petroleras, las provincias productoras y los gremios del sector.

En un comunicado, YPF señaló que “hoy a las 12 horas completó la adecuación de sus precios en toda su red de estaciones de servicio del país a la rebaja del 5% anunciada recientemente por el Gobierno nacional”.

“De esta manera, todos los clientes de la empresa pueden acceder a partir de este momento a sus productos con los nuevos precios”, completó el comunicado de la empresa.

De acuerdo con una recorrida realizada por Télam por distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires ayer se verificó la baja, aunque hay estaciones de servicio que esperan actualizar los valores recién este viernes.

En el caso de YPF los nuevos valores son los siguientes: Infinia $12,74 (antes 13,41); Super $11,31 (antes $11,91); D500 $10,28 (antes $10,82); y Euro $11,78 (antes $12,40).

En tanto, Shell bajó los productos V-Power Nitro+Nafta a $13,59 (antes $14,31); Fórmula Súper $11,84 (antes $12,46); V-Power Nitro+Diesel $12,60 (antes $13,26); y Fórmula Diesel $10,79 (antes $11,36).

Por último, Axion modificó los valores de la Nafta Super $11,39 (antes $11,99); Nafta Premium $12,84 (antes $13,49); Gasoil Normal $10,38 (antes $10,89); y Gasoil Euro $11,88 (antes $12,49).

Esta reducción de los precios se resolvió a partir de un acuerdo cuatripartito alcanzado entre el Estado Nacional, las 10 provincias que integran la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), los sindicatos representativos del sector y las empresas productoras y refinadoras.

El acuerdo supone una batería de medidas que persiguen dos objetivos: por un lado, mantener el plan de actividades en la exploración y producción de petróleo y de este modo asegurar el sostenimiento de las fuentes laborales; y por otro, reflejar la caída de los precios internacionales en el abaratamiento de las naftas y el gasoil.

La reducción se reflejará plenamente en las estaciones de servicio desde este 2 de enero, una vez realizada la adaptación de los sistemas informáticos, así como los procesos de distribución y descarga de los combustibles, indicaron fuentes gubernamentales.

La medida, anunciada el 23 de diciembre pasado por los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Planificación Federal, Julio De Vido, fue dispuesta mediante el decreto 2579/2014.

En sus considerandos aclara que “en virtud de tal coyuntura internacional, resulta procedente disminuir para determinados productos gravados” entre 10% y 20% las alícuotas.

“La caída del precio del petróleo en el mercado internacional, durante el último trimestre de 2014, impacta directamente en la economía nacional y obliga a tomar medidas conducentes a preservar el nivel de actividad y producción de la industria hidrocarburífera en sus distintas etapas, asegurar las fuentes de trabajo del sector y cumplir cabalmente los principios y fines de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera del país”, explicó Kicillof al anunciar la medida.

En esa ocasión, De Vido dijo que la baja de los combustibles da “una ventaja económica al usuario con sostenimiento de la actividad” y graficó que cada 10 centavos que se baje el precio de los combustibles, son 2.000 millones de pesos por año que se vuelcan al consumo.

“La instrucción de la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) fue que ante un escenario de baja del precio internacional se tomara una medida para reflejarlo en el usuario, darle una ventaja económica pero con sostenimiento de la actividad, que no se pierda un sólo puesto de trabajo”, aseguró.

En este contexto, señaló que “cada 10 centavos que bajen los combustibles, son 2000 millones de pesos por año que se vuelcan a la economía real, al consumo, ya que se consumen 20.000 millones de litros por año”. Telam.