Mecanizados – la tendencia apunta al uso de máquinas de control numérico

Mecanizados -

“Las máquinas convencionales se están arrinconando en los talleres y las de control numérico son ya la realidad del 100 % de los talleres de las industrias medio avanzadas”.

El ingeniero Luis Norberto López de Lacalle Marcaide es catedrático de la Universidad del País Vasco, en España, y en su carácter de especialista en mecanizado de alto rendimiento visitó Chaco, Tucumán y Jujuy para dictar capacitaciones sobre las últimas tendencias en la materia. También tuvo oportunidad de visitar establecimientos industriales PYME del sector metalmecánico y de analizar sus fortalezas y debilidades.

¿Cuáles son las últimas tendencias en mecanizados de alto rendimiento?

Las tendencias a nivel internacional son básicamente tres. La primera es el uso generalizado de máquinas de control numérico. Las máquinas convencionales se están arrinconando en los talleres y las de control numérico son ya la realidad del 100 % de los talleres de las industrias medio avanzadas. En segundo lugar, la integración de procesos de fabricación en una misma máquina. Es decir, la posibilidad de hacer operaciones de torneado, de fresado, de taladrado, en una sola máquina, de forma tal que se pueda fabricar en ella la pieza casi en su totalidad. Y en tercer lugar, está la tendencia a hacerle fácil el uso de la máquina a los usuarios, porque el control numérico tiene muchas facilidades para programar y para ayudar al operario. Es lo que se llama la máquina inteligente.

¿De qué manera estas tendencias implican un aumento de la productividad?

Cada país tiene sus necesidades de productividad. En los países industrializados, la mayor presión es la de producir más por minuto y eliminar mano de obra. Estamos hablando de Alemania, de España, de Japón, de Estados Unidos. Y esto, evidentemente, va a llegar en menor o mayor medida a otros países. Y el aumento de la productividad pasa por el control numérico, por la automatización, por la robotización, por el uso de máquinas avanzadas.

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre las máquinas convencionales y las de control numérico?

La gran diferencia es que en una máquina convencional el operario mira y mide lo que está haciendo y maneja los instrumentos, mientras que en la máquina de control numérico, por ejemplo en un torno de control numérico, el operario es sustituido por un sistema de computador. La ventaja fundamental es que se consigue una precisión mucho más alta. Esto no significa que las máquinas que van a trabajar solas vayan a desplazar a los operarios. Sí quitan a los operarios de encima de las máquinas y los colocan en una posición mucho más cómoda, porque programarían la máquina y ya no tendrían que estar en una situación que puede ser más peligrosa. Por otra parte, la máquina de control numérico va acumulando el conocimiento de la empresa en cada programa que se hace. Al ser máquinas que se programan, los programas se acumulan, con lo cual van dando lugar a diferente información que puede utilizarse a futuro. En síntesis, es una máquina más compleja, que produce más deprisa, con más precisión y con menos peligro para los operarios.

¿Qué pudo observar del estado de las PYMES del norte argentino en cuanto al nivel de desarrollo tecnológico?

Siempre que se visitan empresas se ven debilidades y fortalezas. Para ser franco, es una situación atrasada si la comparamos con la de España, por ejemplo. Sin embargo, el que estén atrasadas no significa que tengan que perder el tren. Hay mucha gente que quiere hacer cosas nuevas y ganas de trabajar no les falta. Por eso hay que apoyarles, hay que apostar por ellos. Creo que tienen una debilidad y es que necesitan financiación, es decir, el apoyo de instituciones bancarias. Un tema importante a favor es que aquí se sabe para qué se hacen las máquinas que se producen: para el sector agrícola, para mecanizar el campo, para la minería. Y por lo tanto hay un producto claro que puede hacer de “tractor” del sector de mecanizados.

¿Qué debería hacerse a su criterio para mejorar la eficiencia del sector metalmecánico?

Hay que apoyar la capacitación en las universidades y en los centros de capacitación técnica y de formación profesional. Lo segundo que debe hacerse es apoyar decididamente desde la administración pública al sector industrial. Es decir, hay que buscar formas de apoyar, financiar o subvencionar planes de renovación de máquinas antiguas por máquinas nuevas. Lo tercero es que la gente que vive en el norte en particular, y en la Argentina en general, se dé cuenta que apoyar a la industria y a la economía real es fundamental.

Fuente: INTI