La oposición se retiró de la sesión por la presencia de Boudou

El senador jujeño Gerardo Morales habla en la sesión de ayer.

El arco opositor se negó a escuchar e interrogar al jefe de Gabinete, luego de pedirle cara a cara al vicepresidente Boudou que se aparte hasta que se resuelva la causa Ciccone.

El Senado de la Nación volvió a quedar envuelto en una fuerte polémica a raíz de la situación política y judicial de su titular, el vicepresidente Amado Boudou. Ante la decisión del funcionario de conducir la sesión informativa de este miércoles, la oposición se retiró del recinto y renunció a interrogar al jefe de Gabinete sobre la gestión gubernamental.

Así lo resolvieron los opositores luego de exigirle cara a cara a Boudou que se tome licencia hasta que se resuelva la causa Ciccone. La única que permaneció en el recinto fue Lucila Crexell, de la facción opositora del Movimiento Popular Neuquino.

La polémica comenzó a las 14.05, luego de que el Frente para la Victoria y senadores aliados iniciaran en soledad la reunión plenaria. Una vez luego se sumó el arco opositor, dispuesto a caldear el ambiente.

Previo al informe de Capitanich, el jefe de los senadores kirchneristas, Miguel Pichetto, adelantó que el oficialismo no permitiría el tratamiento de ningún tema ajeno a dicha exposición.

No obstante, los senadores Gerardo Morales (UCR-FAU), Rubén Giustiniani (PS-FAU), Luis Juez (Frente Cívico-FAU), Adolfo Rodríguez Saá (PJ disidente) y Gabriela Michetti (Unión Pro) lograron colar el tema a través del planteamiento de sendas cuestiones de privilegio.

Cada uno de ellos le pidió cara a cara a Boudou que se tome licencia hasta que se resuelva su situación judicial, en resguardo del “decoro” del Senado.

“Su situación judicial, personal, no afecta solo al Senado sino cuando nos representa en el exterior (…) usted no representa solo al Frente para la Victoria sino a todos los argentinos”, sostuvo Morales y continuó: “Nos molesta que estando procesado ande de joda por ahí con la mancha de Rolando”.

En esta línea, el Frente Amplio UNEN (FAU) reclamó el tratamiento de su proyecto de resolución para apartar al vice por “inhabilitación moral”, en virtud del artículo 66 de la Constitución Nacional.

Dicho artículo reza: “cada Cámara hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno; pero bastará la mayoría de uno sobre la mitad de los presentes para decidir en las renuncias que voluntariamente hicieren de sus cargos”.

Al respecto Morales negó que existan dudas sobre la constitucionalidad de la medida: es que el vicepresidente es miembro del Poder Ejecutivo y, aunque ejerce la titularidad del Senado, no es legislador ya que no tiene voz ni voto, excepto en caso de empate en una votación.

Asimismo, los senadores del FAU le reprocharon a Boudou no haber contestado la nota que le enviaron hace un mes para que se aparte del cargo. También lo culparon por la salida del exprocurador Esteban Righi y por la “obstaculización de pedidos de información o de creación de una comisión investigadora” sobre la causa Ciccone.

En tanto, Rodríguez Saá y Michetti insistieron en que el vice debe ser sometido al juicio político, pese a que el enjuiciamiento ya fue rechazado por la Cámara de Diputados.

Boudou está sospechado de cometer los delitos de cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública por cuanto habría influido en el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica para quedarse con una parte de la imprenta. Parlamentario.com