Grandes historias por debajo de las Yungas

Tapa del libro de Jara.

“Arqueología e Historia del Valle del Río San Francisco y zonas vecinas”, libro de Rosario Jara, especialista en patrimonio natural y cultural, se presentó en la Biblioteca “Bartolomé Mitre” de Libertador. El trabajo reúne investigaciones sobre un área que es más conocida por sus paisajes naturales que por los ricos testimonios materiales de las culturas prehispánicas, ocultos bajo la espesura de sus selvas.

Los pueblos que habitaron la zona de las Yungas antes de la llegada del español, cuyo pasado han reconstruido la historia, la antropología, la arqueología y la lingüística, son el tema central del libro de Jara, que salió a la luz en el marco del Programa de Arqueología del Parque Nacional Calilegua, iniciado en 2007 y concluido en 2013.
El libro da cuenta de los lugares más significativos desde el punto de vista de la arqueología, como el Santuario Inca del Cerro Amarillo, situado a más de 3400 metros sobre el nivel del mar, y que compuesto por nueve plataformas y tres recintos rectangulares, habría alojado a un “ushnu”, sitio de ceremonial inca.

La investigación destaca la presencia de tramos de calzada incaica entre los poblados de San Francisco y Alto Calilegua, cuidadosamente empedrada.

Las esplendidas escalinatas del Abra Despensa, construidas con piedras y una ingeniería vial que contempló obras de contención de suelo y desvío de las aguas de lluvia, es otro de los sitios estudiados.

Los yacimientos relevados por Jara en los departamentos Ledesma y Valle Grande incluyen a “Pueblito”, situado al pie del Cerro Amarillo, donde se identificó una instalación militar inca destinada a sostener a una guarnición de frontera que además estaría asociada a actividades mineras del Cerro Fundición.

La investigación presenta, por otro lado, testimonios del importante patrimonio de arte rupestre encontrado en varios lugares, como Puerta de Duraznillo, donde se relevaron motivos grabados y de colores con representaciones antropomorfas y zoomorfas. Algunas, muy curiosas, muestran a arqueros y a figuras humanas portando la cruz o montadas a caballo.

Otro aspecto interesante del libro son los vestigios de explotaciones mineras de cobre y oro en el cerro Fundición, que datan de la etapa prehispánica, y por otro lado, prácticas culturales como los enterratorios, el uso de plantas enteógenas en rituales, el trabajo de la piedra y la cerámica.

Jara también rastrea a los pueblos que habitaron la región a través del estudio de crónicas de los españoles que permiten dar una idea en torno a la procedencia de las poblaciones asentadas en el actual territorio de los departamentos Ledesma y Valle Grande; abordando la relación de los indígenas con los conquistadores y luego encomenderos; los fuertes, las reducciones y el reparto de las tierras a través de mercedes.

La obra también incluye los resultados de la investigación del Programa de Arqueología del Parque Nacional Calilegua acerca de las comunidades trashumantes que habitaron estas selvas de montaña antes de la creación de la reserva.

Otro capítulo refiere la historia del Parque Nacional Calilegua, fundado en 1979, y analiza las razones por las que la empresa Ledesma donó estas tierras para la reserva natural, concluyendo que la compañía traspasó al Gobierno el conflicto territorial con los ganaderos pastajeros y se aseguró, sin mayores costos, la provisión de agua para sus plantaciones de caña a través del control de las fuentes localizadas en la zona. https://docs.com/17MIP