Desafíos pendientes para avanzar hacia un país con mayor dignidad y libertad

Diputado Pablo Baca (UCR).

El diputado Pablo Baca (UCR) con motivo del Bicentenario de la Asamblea General Constituyente del Año XIII, efectuó un análisis de los ideales que sostuvieron las resoluciones adoptadas por la Asamblea y a propósito consideró que 200 años después existen desafíos pendientes para avanzar hacia un país con mayor dignidad y libertad.

En primer término, el legislador dijo que la Asamblea del Año XIII –que antecede a la declaración de la Independencia- “fue un acto soberano, que tomó decisiones trascendentales como la libertad de vientres de las esclavas, libró a los indígenas de tributos, eliminó los títulos de nobleza, abolió la inquisición y la tortura y puso fin al tráfico de esclavos, entre otras medidas tendientes a la construcción de la nacionalidad, como las referidas a los símbolos patrios y la moneda nacional”.

Baca puso de relieve que las decisiones adoptadas fueron el antecedente de los derechos civiles que marcaron el desarrollo de una conciencia jurídica que posibilitó más tarde la afirmación de los derechos humanos, como cultura universal y como ideal democrático y republicano.

“La Asamblea del Año XIII constituyó – subrayó- un hito histórico que impuso un espíritu libertario a una época donde imperaban las monarquías, frente a las cuales los ciudadanos carecían de derechos”, dijo y agregó que “las resoluciones adoptadas formularon de manera primigenia lo que hoy son reconocidos como derechos humanos fundamentales”.

“Este ideal de Nación todavía hoy falta plasmar” apreció el legislador radical. En este contexto Baca, recordó que la abolición de la tortura, por ejemplo, así como la ampliación de derechos a los pueblos originarios, siguen demandando reformas en la institucionalidad estatal que deben saldarse en forma perentoria en Jujuy.

Consideró que la provincia registra un atraso respecto no sólo de lo que fue el anhelo de los constituyentes, sino de lo que fue el posterior desarrollo de los derechos humanos.
Baca es Vicepresidente de la Comisión Especial de Derechos Humanos de la Legislatura, pero además se ha abocado durante su labor legislativa a la ampliación de derechos, así como al desarrollo de propuestas para optimizar las condiciones que hagan posible el ejercicio de los derechos humanos.

En esa línea ha promovido la derogación de la Ley de Faltas, una norma de mediados del Siglo XX, que posibilita innumerables afectaciones a la libertad y la dignidad de las personas sometidas a procesos contravencionales.

Observó Baca que en la actualidad existen desafíos pendientes para humanizar el trato en los establecimientos carcelarios y en comisarías donde todavía se registran situaciones que son lesivas de la dignidad humana. Y existe la necesidad de redoblar esfuerzos para evitar torturas, así como tratos crueles e inhumanos y al respecto indicó la necesidad de promover en Jujuy la creación de un mecanismo local que articule con el Sistema Nacional de Prevención de la Tortura creado por ley nacional a fines de 2012.

Con relación a la Ley de Faltas, Baca insistió que “debe ser derogada y formulado un nuevo ordenamiento respetuoso de la Constitución Nacional y los tratados internacionales de derechos humanos, porque la actual norma no garantiza mínimamente los derechos de las personas que son sometidas a procesos de faltas”.

La Asamblea del Año XIII –expresó- “fue un hecho fundacional en el sentido de constituir una Nación donde los derechos de los ciudadanos son inviolables y deben ser garantizados por el Estado”.

“Los derechos humanos –que fueron violentados en procesos trágicos de la historia argentina- se refieren también al presente y por eso obligan a llevar a cabo reformas que hagan compatible todo el ordenamiento jurídico, las instituciones y sus acciones de gobierno, con esos derechos”.

Reflexionó Pablo Baca que existe una necesidad de avanzar en una institucionalidad que haga efectivos los derechos de los pueblos indígenas, cuya lucha logró un reconocimiento de derechos que tuvieron un antecedente en resoluciones de la Asamblea del Año XIII. “Esos derechos –observó Baca- no tienen aún una aplicación efectiva y por eso interpelan a una sociedad como la de Jujuy que es multiétnica y pluricultural”.
Finalmente interpretó que lo que entonces fue la abolición de la Inquisición hoy debería resignificarse como un “compromiso por construir una democracia donde las diferencias no constituyan la antesala de la discriminación, de las persecuciones, de la intolerancia y de las formas oprobiosas que ha adoptado la lucha política”. En esta línea, el legislador instó a fortalecer la democracia que exige una convivencia en la diversidad y que además supone una renuncia a mecanismos inquisitorios que afectan derechos y libertades.