Suben los combustibles y otros derivados del petróleo

Temen que se inicie una guerra de alzas de precios entre la estatal YPF y las petroleras privadas.

Las petroleras comenzaron a aplicar subas de hasta el 8 por ciento en sus combustibles y otros derivados del petróleo, por lo que el transporte de carga sentirá el impacto desde enero y determinará el encarecimiento de los fletes, lo cual podría repercutir en una mayor inflación.

Los analistas de mercado temen que se inicie una guerra de alzas de precios entre la estatal YPF y las petroleras privadas, que derive en fuertes perjuicios para los automovilistas, pero también para quienes brindan servicios como taxis, remises y colectivos, entre otros.

El mayor impacto lo reciben las empresas de transporte de cargas dado el alto consumo de gasoil que realizan, aunque estas firmas no dudas año a año en trasladar el alza de costos a sus tarifas, por lo que aumenta el valor del flete y ello suma presión a la inflación.

Las consultoras privadas prevén para 2013 una inflación similar a la de 2012, en torno al 25 por ciento, aunque estiman que habrá que esperar la reactivación económica y las medidas que implemente el Gobierno de Cristina Kirchner para ver como se comportan los precios.

Según se podía observar en los surtidores, los incrementos oscilan entre el 7,5 y el 8,9 por ciento, por encima del 6 por ciento que dispuso YPF, que tiene los productos más baratos del mercado.

Las petroleras aumentan los precios para tratar de mantener equilibrada la demanda, y que no termine exigiendo demasiado su capacidad de producción.

Al respecto, Shell informó que el ajuste se debe al aumento de costos “afectados principalmente por la devaluación del peso”.

De esta forma, en las estaciones de Capital el litro de la nafta súper pasará de 6,092 a 6,579 pesos (8 por ciento) y el de la V-Power Nitro Nafta de 6,689 a 7,224 (8 por ciento).

En tanto, el de la Fórmula Diesel de 5,499 a 5,989 (8,9 por ciento) y el de la V-Power Nitro Diesel de 6,599 a 7,092 pesos (7,5 por ciento).

Shell indicó en un comunicado que “este aumento de precios responde a la decisión de trasladar el incremento de nuestros costos, afectados principalmente por la devaluación del peso, ya que nuestro principal insumo se comercializa en dólares estadounidenses, y a restablecer el equilibrio entre oferta y demanda de combustibles de nuestra marca”.