Vicente Cicarelli, el gran diplomático del paso de Jama

Vicente Cicarelli y Jorge Ulloa, en una de las reuniones de la COPIR.

A los 90 años, falleció en San Salvador de Jujuy el abogado e historiador jujeño Vicente Cicarelli, figura fundamental de la larga lucha en pos de la habilitación del paso de Jama. Sus investigaciones sobre el Éxodo Jujeño y en particular sobre la Bandera Nacional de la Libertad Civil son textos ineludibles para la estudiar el pasado jujeño. En todos ellos se trasunta un ejemplar amor por la Patria Chica.

Cicarelli nació en San Salvador de Jujuy el 17 de diciembre de 1922. Fue docente y abogado, ocupó cargos en el Poder Judicial de la provincia y fue presidente del Consejo General de Educación, función que lo introdujo en la problemática del aislamiento de las poblaciones norteñas y la necesidad de construir caminos para integrarlas al resto de la provincia.

Convencido de la importancia estratégica de que Jujuy se integrara a Chile y a las economías del Asia Pacífico, Cicarelli abrazó la causa de Jama en la década del 70 y fue designado presidente de la Comisión de Acercamiento Americano en 1977, espacio desde donde comenzó a desarrollar una tarea de “convencimiento” a ambos lados de la Cordillera que lenta pero firmemente fue sentando las bases para la habilitación del camino, lograda en 1991. A partir de 1983 encabezó la Comisión Paso de Jama Vial Ferroviaria, que funcionó en su estudio jurídico de la calle Bustamante. Por espacio de casi una década, le cupo a esa comisión la paciente construcción de consensos con los que Jujuy enfrentó las resistencias de los centralismos de Buenos Aires y Santiago de Chile, que se oponían al proyecto, y también la pretensión de Salta de imponer a Sico como único paso de la región. Cicarelli y sus compañeros también tuvieron que vérselas con las desconfianzas entre los gobiernos de Chile y Argentina que caracterizaron las relaciones bilaterales durante las dictaduras militares de la época, desafío que supo llevar a buen puerto con una memorable diplomacia. Él mismo decía, muchos años después, que la tarea principal de ese tiempo había sido “hablar, hablar y hablar”.

A partir de julio de 1991, integró la Comisión Provincial de Integración Regional (COPIR), organismo que nucleó las fuerzas del sector privado y público para el último gran empujón que demandaba la habilitación de Jama: la terminación de un tramo de 30 kilómetros en territorio chileno que era lo que faltaba para concluir la carretera y condición que los gobiernos de los dos países habían puesto para autorizar el paso.

El 6 de diciembre de 1991, fecha en la que se logra, por fin, la habilitación, Vicente Cicarelli no está entre las personalidades que cortan las cintas. Aparece atrás, como uno más, porque su modestia y sobriedad no le permiten arrogarse más que el papel de obrero en la magnífica realización por la que tanto ha bregado y trabajado por amor a su terruño.

El historiador

El otro gran aporte de Vicente Cicarelli han sido sus estudios sobre la historia jujeña. Su libro “Belgrano y la Bandera Nacional de Nuestra Libertad Civil”, publicado por el Colegio de Abogados y este año reeditado por la Secretaría de Turismo y la Universidad Nacional de Jujuy, es una obra fundamental y la primera que encaró con una sólida base documental el origen de esta enseña que el general Belgrano entregó al pueblo jujeño en 1813. El Éxodo Jujeño fue uno de sus temas preferidos que abordó a través de numerosas conferencias y un libro, tristemente poco difundido y agotado. Por su impulso, en 1982 se instituyó la conmemoración del Día Grande Jujuy, combate ocurrido en León, el 27 de abril de 1821.

A pesar de la importancia de sus trabajos, Cicarelli se encontró sin apoyo para publicar, como él mismo lo cuenta en el prólogo del libro que editó el Colegio de Abogados de Jujuy.

Fue uno de los primeros miembros del Instituto Belgraniano de Jujuy y por sus significativos aportes al conocimiento de la historia jujeña, y en particular del general Manuel Belgrano durante su tiempo en Jujuy, designado socio honorario de la institución, en junio de 2012.

El deceso del destacado historiador se produjo el 23 de diciembre y sus restos fueron inhumados el 24 en un panteón familiar del Cementerio del Salvador.