Dos muertos y 520 detenidos por saqueos

Acceso a un supermercado en la provincia de Buenos Aires.

Las víctimas fatales se registraron en Rosario, donde también había decenas de heridos. Los ataques se propagaron en el conurbano, con San Fernando como epicentro.

Los saqueos a comercios se extendieron el viernes a varios puntos del país, especialmente en el conurbano bonaerense y Rosario, con un saldo de dos muertos, decenas de heridos, algunos de ellos de gravedad y más de 500 detenidos.

En la Provincia de Buenos Aires, a los disturbios que comenzaron el jueves en Campana se sumaron violentos saqueos en San Fernando y Malvinas Argentinas, aunque en varios puntos del conurbano se vivieron horas de tensión frente a diversos intentos de robos en comercios, muchos de los cuales cerraron sus puertas por prevención.

En el Sur, la Gendarmería llevó tranquilidad a Bariloche, pero la violencia se trasladó a Viedma: lo que comenzó como un pequeño enfrentamiento por el reclamo de bonos de alimentos acabó en incidentes entre manifestantes y la Policía. Episodios de características similares se registraron en Entre Ríos, Córdoba y Rosario.

La presidenta Cristina Kirchner se mantuvo informada “permanentemente” sobre la situación en todo el país, informó el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien durante la jornada mantuvo además un duro cruce con el sindicalismo opositor, luego de acusar a la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli de estar detrás de los saqueos.

“Vamos a presentar una denuncia en la Justicia para que esto no quede impune. Si tienen pruebas y agallas que me detengan”, fue la respuesta de Moyano en una conferencia que ofreció en la sede Azopardo, en la que además “repudió” los hechos de violencia, que coinciden con un nuevo aniversario del estallido social del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Rosario fue uno de los puntos más violentos de los saqueos con dos muertos -una mujer de 40 años y un joven de 22-, otros dos heridos de gravedad por arma de fuego y más de un centenar de detenidos por los episodios que comenzaron el jueves por la noche y se multiplicaron en distintos sectores de la ciudad durante todo el viernes.

Pero, en Buenos Aires, la ciudad de San Fernando también fue motivo de alerta para los funcionarios provinciales y nacionales a partir del saqueo de una sucursal de Carrefour y una estación de servicio en medio de enfrentamientos con la Policía, que derivó luego en violentos ataques otros comercios y a vehículos que circulaban por la zona con fines delictivos.

En todos los casos, la mecánica de acción fue semejante: grupos de entre 50 y 200 personas actuaban de manera organizada trasladándose de comercio en comercio, en su mayoría coordinados a través de teléfonos celulares, que lograban superar la presencia policial.

Hasta la noche solo en Buenos Aires había 378 detenidos. Un policía se encontraba herido en coma con traumatismo de cráneo por haber recibido un golpe en la cabeza con un hierro cuando intentaba evitar un saqueo en Francisco Álvarez, partido de General Rodríguez.

También existieron saqueos en Pilar, Junín y en el barrio porteño de Lugano, aunque las cúpulas de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y civiles de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) mantuvieron reuniones ante la información de que iban a desplegarse en la Ciudad grupos organizados para intentar robar mercadería en supermercados.

En la Casa Rosada, Abal Medina dijo que “hay sectores interesados, marginales” en los hechos de violencia y denunció que “intentan frenar la paz social, el gran momento que vive la Argentina”.

“Hay un sector que quiere el caos y teñir de sangre a la Argentina en estas fiestas”, denunció a su turno el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, quien agregó que lo ocurrido “no es casual ni fortuito” sino que “son estas situaciones que se arman con cuatro, cinco o seis que piensan, planifican y organizan”.

Puntualmente, Berni se refirió una persona identificada como Jorge Villalba, a la que vinculó con la CTA opositora, y a Héctor “El Paraguayo” González, quien -según dijo- sería miembro del gremio que conduce Moyano y líder de la barrabrava de Villa Dálmine y aseguró que el Poder Ejecutivo trabajará “conjuntamente con la Justicia para aplicar la ley a los responsables de esta irracionalidad”.

Por la noche el Ministerio de Seguridad informó que había 523 detenidos en todo el país. (Noticias Argentinas).