Obispos de Jujuy llamaron a la unidad en la defensa de la vida y de la dignidad de cada persona

Obispo César Daniel Fernández.

En una salutación por la llegada de la Navidad, los obispos de Jujuy, César Daniel Fernández, y de Humahuaca, Jesús Olmedo, anhelaron que la celebración “nos encuentre como pueblo jujeño, como pueblo de fe, unidos en el deseo de cuidar y defender la vida y la dignidad de cada persona”. Los prelados instaron, asimismo, a “comprometamos a superar divisiones y enfrentamientos con la sabiduría del diálogo y la paciencia de construir cada día el bien común, que es el bien de todos” y a “trabajar juntos por ampliar la mesa de la Vida para todos, la posibilidad de trabajo digno para todos, de una educación cada vez más inclusiva e incluyente para nuestros jóvenes, en fin, de expectativas de vida plena y feliz para todo nuestro pueblo”.

“En este año de la fe –destacaron los obispos- queremos invitarlos a acercarse al Misterio de la Navidad con esa actitud humilde y abierta a Dios que supone nuestra vida de fe; iluminados por la Palabra de Dios, vemos con los ojos de la fe que el Niño de Belén es el Hijo de Dios y nuestro Salvador. Es por eso que en el Hijo de Dios que se hace hombre podemos contemplar todo el Amor del Señor hacia cada uno de nosotros. La fe de la Iglesia lo repite una y otra vez: por ti, Dios se hizo hombre, por ti murió y resucitó”.

Añadieron que “allí comprendemos lo que cada uno de nosotros vale a los ojos de Dios; la inmensa grandeza del hombre, de cada hombre, de cada uno de nosotros y de nuestros hermanos más pobres, débiles y sufrientes”.

Más adelante, los prelados invitaron a que esta Navidad “nos encuentre como pueblo jujeño, como pueblo de fe, unidos en el deseo de cuidar y defender la vida y la dignidad de cada persona; que nos comprometamos a superar divisiones y enfrentamientos con la sabiduría del diálogo y la paciencia de construir cada día el bien común, que es el bien de todos; que trabajemos juntos por ampliar la mesa de la Vida para todos, la posibilidad de trabajo digno para todos, de una educación cada vez más inclusiva e incluyente para nuestros jóvenes, en fin, de expectativas de vida plena y feliz para todo nuestro pueblo”.

Reconocieron que “esto no se logra de un día para otro, ni se alcanza sin una cuota grande de trabajo y sacrificio personal, pero es necesario que nos miremos todos como hermanos, como corresponsables de dejar a los que vienen detrás nuestro un país y una provincia en mejor situación de la que la recibimos y vivimos nosotros. Todos debemos soñar, trabajar y luchar no sólo por nosotros, sino por los que vienen detrás nuestro”, subrayaron.

Luego recordaron que en 2012 “hemos celebrado el bicentenario de la gesta heroica del Éxodo jujeño; coraje, valentía, desinterés, amor a la tierra, sentido de patria y tantas otras cualidades hemos honrado en nuestros antepasados. Honrémoslos a ellos recogiendo cada día esa herencia que nos dejaron ellos y todos nuestros próceres, poniendo lo mejor de nosotros mismos para que en un futuro se pueda decir de nosotros que no hemos pasado en vano por esta tierra, sino que hemos dejado nuestro aporte para que fuera más justa, más solidaria y más fraterna”, afirmaron.

En otro tramo del mensaje, los obispos oraron porque “el amor del Niño de Belén gane nuestro corazón en esta Navidad para reconocer en el otro un hermano con quien buscar juntos la Verdad y el Bien. Y que honremos a Jesús trabajando cada día con responsabilidad en la búsqueda de las soluciones que nos ayuden a alcanzar el destino de grandeza que todos deseamos. María, nuestra Madre, que dio a luz en Belén al Señor de la Vida plena, nos bendiga a todos en esta Navidad y nos alcance de su Hijo Jesús, que podamos hacer posible que venga a nosotros su Reino de justicia, de Amor y de paz”.