Millonaria pérdida sufrió la calera Los Tilianes por el alud

Obreros de Los Tilianes tratan de recuperar envases de los almacenes. Bajo sus pies, casi dos metros de material aluvial.

Jujuy – Luego de una semana de inactividad, la empresa Los Tilianes logró reanudar la producción de cal, al poner en funcionamiento la planta de industrialización donde se elabora la cal viva molida, uno de sus principales productos. Los administradores de la empresa estimaron que las pérdidas superan el millón de pesos y consideraron que recién el próximo fin de semana podrá restablecerse la producción. No obstante, la normalización total de la planta demorará meses y demandará una fuerte suma de dinero para la cual ya están gestionando financiación.

Julio Fernández.

El complejo minero industrial, principal abastecedor de cal en el NOA y el sur de Bolivia, fue seriamente dañado por el aluvión que descendió por la Quebrada de Los Filtros el pasado 11 de diciembre. Algunos sectores quedaron sepultados bajo unos dos metros de material aluvial.

La empresa, que avizoraba un horizonte de crecimiento sostenido, de la mano de la inminente producción de carbonato de litio en los salares de la puna jujeña, hoy ve amenazada las perspectivas de crecimiento a corto plazo.

Julio Fernández, gerente de operaciones de Los Tilianes, señaló que las pérdidas deben medirse tanto en los daños que sufrieron las instalaciones industriales, como en la pérdida de producción que significó estar prácticamente una semana parados.

El directivo dijo que por seguridad, apenas se produjo el alud, se le pidió a la empresa EJESA que bajara la tensión para evitar riesgos, ya que gran parte de la empresa estaba bajo barro y agua, lo que motivó la lógica decisión de resguardar la integridad física de los trabajadores. Esa situación se extendió por 48 horas.

Una vez que se verificó que un cincuenta por ciento de la planta había sido afectada, se decidió que podría habilitarse la zona de hornos, dedicada a la producción primaria y ubicada en una parte del terreno más elevada. Para ello se hicieron los controles necesarios y se pidió restaurar la energía eléctrica, solamente para ese sector de producción.

La densa lama, llegó a superar los dos metros de alto en algunos sectores, como en el desaguadero del arroyo. Avanzó desde allí hacia la zona de las oficinas de la empresa y la planta de industrialización.

La parte baja de la planta, dedicada a la fabricación de cal para la construcción y otros usos industriales, estuvo parada completamente hasta el día lunes, cuando se pudo poner en funcionamiento la producción de cal viva molida, comúnmente utilizada en las obras de edificación y procesos industriales.

Otra zona que quedó completamente inutilizada fue la zona de básculas y carga, donde el fango alcanzó una altura de más de un metro y medio. Provisoriamente, la empresa habilitó una boca de carga, que aunque mucho más lenta, posibilita la carga de camiones y el abastecimiento de los clientes que estaban demandando el producto.

La consistencia fluida del barro, durante los días inmediatamente posteriores al alud, hicieron casi imposible su evacuación, ya que resultaba muy difícil poder cargarlo y transportarlo en camiones. El paso de los días y las condiciones favorables del tiempo permitieron que el material aluvial se fuera secando, compactando y adoptando una consistencia tal que permitió su manejo con palas mecánicas y cargadoras frontales. Durante el día martes se llevó a cabo un intenso trabajo de extracción del material aluvial que se introdujo en la fábrica de cal molida hidratada, muy requerida por la industria.

Los técnicos de la empresa estimaron que hasta el día de ayer, la producción sólo se pudo restablecer en un 60 por ciento, debido a que la planta de industrialización final no puede absorber la producción de los hornos donde se calcina la piedra caliza. Sólo una pequeña parte de los clientes de Los Tilianes -aclararon- lleva la cal tal cual sale de los hornos, el resto requiere de cal embolsada, molida viva y también hidratada. Los Tilianes produce cal viva cálcica; cal hidratada cálcica; piedra caliza para calcinación; carbonato de calcio uso petrolero y piedra triturada para uso vial.

También consideraron que hacia el fin de la presente semana podría restablecerse la fabricación en su totalidad, posibilidad supeditada a que una vez retirado el barro, puedan ponerse en funcionamiento los equipos industriales, quedando por normalizar en forma paulatina las operaciones habituales de producción, carga y movimiento de los grandes camiones que transportan el producto al resto del país y al exterior, tarea que puede insumir meses y un elevado costo, que difícilmente pueda afrontar la empresa sin ayuda financiera.

Mariana Rico.

Sobre el monto de las pérdidas, la gerente administrativa de la empresa, Mariana Rico, estimó que “ya podemos tener una dimensión más certera en cuanto a la pérdida de lo que han sido insumos y repuestos que teníamos en el almacén, pero todavía faltaría dimensionar la cantidad de horas de máquinas que vamos a necesitar y la cantidad de reparaciones necesarias, puesto que aún no sabemos los daños que ha sufrido la planta y el costo que demandará su reparación, a lo que se debe sumar la reparación de la infraestructura periférica, como básculas, almacenes, oficinas, talleres y motores”.

La administradora admitió que las pérdidas están siendo estimadas en el orden del millón de pesos. Sobre la pérdida de stock de producto listo para despachar, Rico señaló que se ha recuperado aproximadamente el 80 por ciento, lo que significa una porción reducida en comparación a la magnitud del alud que afectó a la planta. Uno de los sectores más afectado fue el almacén de envases, del que prácticamente no pudo recuperarse nada, al igual que los repuestos y otros insumos necesarios para el normal funcionamiento de la fábrica.

El obligada parada en la producción, afectó a clientes de la empresa, alguno de los cuales, que tenían necesidades urgente de provisión del producto, debieron recurrir a proveedores de la provincia de San Juan para satisfacer sus demandas.

“La mayoría de los clientes han sabido comprender la situación y si bien tuvieron que recurrir a otro proveedor, fue momentáneamente y ya comenzaron a restaurar la relación comercial con la empresa”, señaló la dirigente.

Durante los días que la empresa estuvo totalmente parada, se dejaron de producir unas 500 toneladas de cal. La situación se complicó más aún debido a que durante cuatro días no se pudo acceder a las oficinas administrativas de la empresa.

En cuanto al estado anímico del personal de la planta, que en un primer momento temió por la continuidad de su fuente laboral, con el paso de los días fue mejorando y actualmente el optimismo de los empleados impulsa con fuerza el trabajo de rehabilitación de la fábrica.

Finalmente los administradores de la empresa agradecieron fundamentalmente al personal, por el esfuerzo realizado para que todo siga funcionando; a clientes y proveedores que ofrecieron su asistencia.

Oficinas de operaciones casi colapsadas por la fuerza del barro.

 

Casi un metro de fango dentro de la planta de fabricación de cal hidratada.

 

Elocuente imagen de la zona de almacenes y talleres.

 

Zona de ingreso a la playa de cargas y básculas, ahora bajo dos metros de material aluvial.

 

Claras huellas de la altura que alcanzó el barro en las oficinas administrativas del complejo minero industrial.

 

El agua sigue circulando por la zona de administración de la empresa.

 

Una cargadora frontal lentamente va retirando el barro que “inundó” la planta industrial.