“La falta de controles en la ANMAT podría ocasionar graves problemas de salud pública”

Alejandro Nieva.

Jujuy – En un informe de auditoría aprobado esta semana por la Auditoria General de la Nación, se examinó la gestión de la ANMAT, en base al cumplimiento de objetivos y metas previstos en el control y fiscalización de medicamentos.

Al respecto el auditor Alejandro Nieva, señaló que dicho organismo se comprometió a través de la Cuarta Carta de Compromiso con el Ciudadano a la calidad de su gestión, identificando servicios y productos, indicadores y estándares. Sin embargo esto no se vio reflejado en las observaciones emanadas del informe de la AGN. Cabe destacar que uno de los hallazgos más sobresalientes del informe establece que el registro de especialidades medicinales, contaba con 55.809 certificados, pero allí se incluyen 17.360 que carecen del legajo, 9.409 cancelados, 11.748 vencidos sin reinscribir y 17.292 vigentes o reinscritos en tiempo y forma.

La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) es un Organismo descentralizado de la Administración Publica Nacional con dependencia técnica y científica del Ministerio de Salud de la Nación. Tiene como objetivo, garantizar a los ciudadanos que los productos disponibles posean eficacia en el cumplimiento del objetivo terapéutico, seguridad y calidad en relación al cumplimiento con estándares preestablecidos.

Con respecto al Programa de Pesquisa de Medicamentos ilegítimos, Nieva manifestó que la cantidad de inspectores para dicho programa fue escasa y los padrones de establecimientos del interior del país no son regulares, situación que afecta la integridad de la información al momento de efectuar la planificación de las inspecciones de pesquisa.

Asimismo señaló que se encontraron órdenes de inspección a droguerías que incurrieron en la comercialización de medicamentos ilegítimos, o los tenían en sus stocks al momento de la visita de pesquisa. En la mayoría de los casos se trata de adulteración o falsificación de troqueles o del empaque secundario que en algunos casos se comunicó a la Comisión de fiscales para impulsar la denuncia penal pero en otros no se acredita la realización de denuncias, y en otras no se sabe cuál fue el curso de acción que se siguió.

El estudio mencionó a Droguería Urbana, investigada en la misma causa que Hugo Moyano por medicamentos oncológicos, y señala que “no resultó inspeccionada por el programa de pesquisa en 2010, si bien en diciembre de 2007 se dispuso una inspección que fracasó porque se impidió el ingreso a los inspectores, y sólo en marzo de 2009 se efectuó otra visita constatando que la droguería había cerrado.

En tal sentido Nieva, preciso que el art. 42 de la Constitución Nacional establece que en la relación de consumo de bienes y servicios los consumidores y usuarios tienen derecho a la protección de su salud y seguridad. El control insuficiente por parte de la ANMAT puede ocasionar que la gente pueda estar consumiendo medicamentos vencidos o de calidad inadecuada, por ello la falsificación de medicamentos constituye un delito grave para la salud pública.

Del mismo modo las inspecciones de pesquisa no se extendieron a los depósitos del Ministerio de Salud, pese a que en varios casos se detectaron medicamentos ilegítimos con envases adulterados, anulando la leyenda que identificaba su pertenencia a un programa gratuito de salud.

También se detectaron droguerías cuya documentación comercial carece de identificación de lote y vencimiento (Droguería TM y Droguería Del Plata), establecimientos que se hallaban cerrados (Farmone) o no se encontraba el director técnico (Droguería Urbana), sin que se adviertan acciones ulteriores para enderezar la situación. Dando cuenta de lo expresado, se verificó que en oportunidad de investigarse el establecimiento Droguería Bisol S.A. por comercialización de medicamentos en tránsito con habilitación suspendida, su rehabilitación fue decidida sin tener en consideración que había tenido en stock medicamentos con troqueles apócrifos, productos adulterados, envases sin troquel y medicamentos a temperatura ambiente y sin refrigerante.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que los productos falsificados o adulterados representan entre el 5% y el 8% de los 550 mil millones de dólares que mueven por año los medicamentos.

Por último Nieva preciso que es necesario regular las diferentes etapas del proceso de comercialización de los medicamentos y que se establezca la obligatoriedad a los laboratorios de implementar un sistema de trazabilidad, ya que esto es fundamental para evitar un delito con tan graves consecuencias para la salud pública, por el costo en vidas humanas y daños a la salud que representa.