Juicios en Jujuy: “una paradoja del destino y de la historia”

Ernesto Moreau , Antonio Ferreyra y Oscar Rodríguez, miembros de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en un acto realizado en el gremio de AOMA para rendir homenaje a Avelino Bazán.

Miembros de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos están en Jujuy para apoyar a los familiares de desaparecidos y a los testigos de los juicios que se sustancian en el Juzgado Federal Nº 1 por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. En una entrevista con El Libertario, Ernesto Moreau,  Antonio Ferreyra y Oscar Rodríguez confiaron sus impresiones en torno a estos procesos, los más paradojales de la Argentina.

Ferreyra explicó que la que se tramita en el de Jujuy es una megacausa porque “son tres causas judiciales acumuladas y por la cantidad de víctimas del primer juicio, aunque tengamos nada más que tres imputados, es un juicio extremadamente importante para la provincia de Jujuy, porque es por fin acceder a la justicia para una sociedad”.

Añadió luego que “esta impunidad que tenían los genocidas en esta provincia de Jujuy ha caído y estamos ahora frente a la posibilidad de recuperar memoria verdad y justicia, pero para eso, antes hubo que derrotar al Poder Judicial y sin esta derrota no hubiera sido posible acceder a estas instancias”.

Por su parte, Ernesto Moreau, miembro del Programa de Juicios de Lesa Humanidad de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, sostuvo que lo que muestra el desarrollo del juicio en Jujuy “es que la sociedad entera está abriendo los oídos, que antes se los tenían tapados. Ahora –dijo- la gente se está animando a hablar. En las audiencias vemos a diario cosas que antes no se sabían y que van apareciendo, por ejemplo los delitos sexuales. Las mujeres detenidas han sido torturadas y sometidas a violación como una práctica generalizada y sistemática”, advirtió.

“Vimos en la audiencia cómo explicaban las sanciones que podían ser impuestas, cómo operaba el sistema, fundamentalmente a través del poder que tenían las empresas. Los detenidos desaparecidos son obreros, son luchadores como lo fue Luis Arédez en contra de la impunidad o como fueron otros que lucharon contra la impunidad en el Ingenio Ledesma, en la minera Aguilar y esa son las causas de desapariciones. Esto no fue un plan loco. Fue un plan premeditado y no fueron los militares los principales autores. Los principales autores se han reproducido en el poder y se han enriquecido a costa de esta dictadura”, subrayó Moreau.

Consultado sobre si efectivamente Jujuy es la provincia con el atraso más significativo en enjuiciar los crímenes de lesa humanidad, Oscar Rodríguez explicó que “cuando en las épocas que no podíamos tener juicios, nos reuníamos en todo el país y discutíamos estas condiciones, siempre venía algún abogado de Jujuy a lamentarse, a ver cómo podíamos nosotros apoyar la situación de Jujuy, que estaba por detrás de todas las otras regiones. Es la más postergada y paradójicamente se transforma ahora en una provincia que está teniendo un juicio que es atracción nacional. Una paradoja del destino y de la historia”, definió.
Para Rodríguez, “la impunidad está en todo el país, en primer lugar, pero en el Norte es especialmente. Se lo ve, se lo palpa. Es una sociedad que uno podría, respetuosamente, caracterizar como feudal, en muchos aspectos. Con prácticas de patriarcados, de manejo de poder familiar por años; de poca gente que se enseñorea de la vida y del destino de la gente y esto se ve mucho en el Norte”.

“Todas las veces que sea necesario vamos a estar. Queremos unos muy buenos alegatos y una muy buena sentencia. Nuestro compromiso es ese. Acompañar, estar siempre que haga falta. Este compromiso que hemos asumido con la familia Arédez lo vamos a cumplir a rajatabla”, aseguró.

Consultado sobre si es optimista respecto de que se haga justicia, Rodríguez se declaró “absolutamente optimista” y dijo que “somos luchadores de la esperanza, no somos los voceros de la muerte. Hemos superado la muerte y vamos por la vida, con mucha esperanza, optimismo y paciencia”.
No obstante reconoció que “no han sido las mejores condiciones. La instrucción ha sido pésima, la investigación no ha sido correcta. Por suerte ahora están con una investigación mucho más prolija para los nuevos juicios que se vienen y que van a ser mucho más importantes que el actual. En este juicio –subrayó- estamos sufriendo las consecuencias de una incorrecta investigación, pero no por ignorancia, negligencia ni vagancia. A veces la instrucción se hacía malintencionadamente mal, para provocar nulidades, para provocar impunidad. Nosotros vamos a superar y vamos a corregir todo lo que no se ha hecho antes en la provincia de Jujuy. Esperamos arribar a una sentencia simbólica, ejemplificadora”, confió.