Diputados de Jujuy rindieron homenaje al sindicalista minero Avelino Bazán

Diputados del PJ saludan a familiares de Avelino Bazán y a ex dirigentes mineros de El Aguilar, que siguieron la sesión desde la barra.

La figura del sindicalista minero y dirigente peronista Avelino Bazán, víctima del terrorismo de Estado durante la dictadura militar de 1976, fue recordada en la sesión de ayer de la Legislatura, al cumplirse 34 años de su desaparición forzada.

Los diputados hicieron un minuto de silencio en memoria del gremialista, quien fue secuestrado el 26 de octubre de 1978 y nunca más se supo de él. Bazán también fue diputado provincial e impulsor de la universidad de Jujuy, además de un destacado dirigente del gremio minero AOMA.

La resolución sancionada ayer por unanimidad instituyó la recordación de la desaparición de Bazán todos los 26 de octubre “como un dispositivo de memoria institucional destinado a recordar los efectos que provocó el terrorismo de Estado en la sociedad y reactualizar el compromiso de esta institución con la cultura de los derechos humanos”.

La Cámara también colocará una placa recordatoria en el acceso al recinto de sesiones, encomendándose su redacción a la Comisión Especial de Derechos Humanos que congrega a las organizaciones históricas de derechos humanos.

Asimismo, la resolución ordena que se realicen las gestiones pertinentes ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, con el objeto de obtener ejemplares de la publicación “El porqué de mi lucha”, libro escrito por Avelino Bazán, para su distribución en los establecimientos educativos.

En el homenaje,  la diputada María Elina Domínguez (PJ) trazó una semblanza del malogrado dirigente, hablando de su trayectoria como hombre del Peronismo y defensor de los derechos de los trabajadores mineros.

El radical Pablo Baca, por su lado, recordó que el caso de Bazán es una de las causas que están en juicio oral y público y señaló que fueron 26 los dirigentes de Mina Aguilar que fueron detenidos y conducidos en camionetas de la empresa hasta Tres Cruces, desde donde fueron llevados a distintos penales.

En todas las declaraciones de los testigos de estos hechos “se recuerda con enorme respeto, gran afecto y enorme reconocimiento por sus dotes como persona y por su gestión como sindicalista a Avelino Bazán”, subrayó.

Baca dijo que luego de las detenciones, las familias de los dirigentes gremiales fueron expulsadas del campamento, obligadas a subir sus pertenencias en un camión y “tiradas prácticamente en Tres Cruces y Humahuaca”.

Tras subrayar que el homenaje a Bazán “tiene un sentido al futuro”, afirmó que habiendo sido el gremialista también diputado, una forma de rendirle homenaje es “hacer esta democracia cada vez más amplia y que cada vez garantice más los derechos de la gente”.

Baca recordó que en el libro “El por qué de mi Lucha”, el dirigente minero había puesto sus miras en un nivel más alto al aspirar a que el Gobierno “comprendiera que sin control del Estado sobre la producción, jamás lograríamos autoabastecimiento para nuestra industria;  conmueve el patriotismo y la comprensión de la importancia de los recursos naturales para nuestro país”, remarcó.

La diputada justicialista Eva Cruz, por su lado, sostuvo que “hay hombres que sintetizan la vida de sus pueblos y Bazán es uno de ellos”, destacando que “supo ser el compañero fiel y ejemplo en la lucha por la democracia, en la lucha por la igualdad y en la lucha por marcar que no se puede seguir caminando si no hay equidad”.

También evocó como “rebeldes “ y “activistas” en las luchas de los pueblos durante los años del proceso militar a Avelino Bazán, a Guillermo Eugenio Snopek, a Tito Sibila y a su padre Washington Cruz.

Alejandro Snopek del Frente Primero Jujuy expuso que el dirigente desaparecido “fue un hombre de la democracia y de la causa peronista”, defensor de los obreros mineros y junto a José Humberto Martiarena y Carlos Snopek, figuras de la resistencia peronista en Jujuy durante “la época del fraude y la proscripción”.

Bazán –resaltó- fue co- fundador del partido Blanco de los Trabajadores, refundado en 2007, y trabajó para conseguir que la Provincia tuviera una universidad pública.

El diputado Miguel Morales, en tanto, estimó que el mejor homenaje a Bazán es “haciendo que cada uno de aquellos que estaban en esa mafia del proceso se aparten de los lugares de la política y que rindan cuenta, porque todavía viven muchos hombres que fueron cómplices”.

En el mismo sentido se expresó Miguel Tito (PJ), quien insistió en el carácter “cívico-militar” de la Dictadura del 76. El legislador quiaqueño aseguró que en Jujuy “está vivito y coleando el aparto represivo” y dijo que si no “pregúntenle a Hugo Condorí, a los familias y a los compañeros militantes del campo popular”.

Tito volvió a pedirle al presidente de la Legislatura, Guillermo Jenefes, que remita a la Comisión Especial de Derechos Humanos la investigación realizada en la década del 80 por diputados sobre las violaciones a los derechos humanos en la provincia.

Hablando de Avelino Bazán, expresó que el gremialista fue un hombre que sintió al Peronismo “siempre nivelando para arriba” y destacó el significado de los homenajes que se le harán hoy en el gremio AOMA y el domingo en la mina.

Tito señaló también que el proceso de “memoria, verdad y justicia” en el marco del cual se reivindica la figura de Avelino Bazán, fue puesto en marcha por el presidente Néstor Kirchner, con la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y los juicios a los responsables de crímenes de lesa humanidad.

El reconocimiento a Bazán surgió de los bloques del PJ (Jorge Casas) y UCR (Pablo Baca) que presentaron proyectos por el 34 aniversario de su desaparición.