Palomas, halcones y ninguna conclusión

Diputado Miguel Morales, en la sesión del jueves pasado.

El debate en la Legislatura sobre la violencia desatada en el barrio Malvinas a raíz del rechazo vecinal a una obra y a la planta de la empresa EJESA, volvió a mostrar al oficialismo  y a la oposición empeñados en un torneo de halcones y palomas, que desnuda una inquietante escasez de ideas.

La lluvia de cascotes verbales que cayó durante cinco horas en el recinto de la Cámara de Diputados el jueves pasado, dejó una nítida foto de las prioridades de la clase política de Jujuy  y repitió con la precisión de un mimeógrafo las justificaciones y las acusaciones con las que los partidos intentan simplificar la realidad provincial, desde hace ya un buen tiempo a esta parte.

Los clásicos de estos torneos son, del lado del bloque oficialista,  el pecado de oportunismo de la oposición cada vez que hechos de alto impacto sacuden a la sociedad jujeña.

Los diputados del PJ afirman que la oposición está atenta a sacar provecho político de las desgracias y problemas que suceden en la provincia y además, que las denuncias sobre lo  que está mal carecen de valor pues solo persiguen llevar agua para el molino de sus intereses electorales. En la sesión del jueves pasado, estas ideas se pusieron sobre la mesa a propósito del pedido de renuncia al ministro de Gobierno que presentó al gobernador la diputada Isolda Calsina. Jorge Noceti, legislador del bloque justicialista, terminó su defensa de lo actuado por el Gobierno en el caso de Malvinas con el aplauso de sus compañeros y entre otras cosas había acusado a Calsina de oportunismo por haber presentado el pedido de renuncia del ministro a las 11 de la noche y que unas horas antes esa solicitud ya estaba publicada en los diarios digitales. La legisladora se defendió recordando los graves incidentes de Humahuaca y dijo que la violencia ocurre cuando no hay una solución política oportuna que la evite. Los ministros tienen el deber de hacer cumplir las políticas y si las políticas no alcanzan o tienen errores y provocan efectos no deseados, tiene que haber un responsable, explicó Calsina. La pulseada siguió con la advertencia de Javier Hinojo, ultrafellnerista, quien teorizó que “hay formas de violencia peor que los palos y las piedras y es la violencia que se ejerce desde un despacho, usando a la prensa, generando más confusión”, haciendo “vedetismo político”.

El rol de la oposición es otra de las cuestiones que empeña las lides de halcones y palomas. En la sesión del jueves, ésta volvió a convertirse en la cuestión central del debate, como siempre ocurre, para eclipsar los temas de fondo. Así, el problema ambiental y la actuación policial en el barrio Malvinas, que eran los asuntos principales, pasaron a segundo plano y los egocentrismos partidarios se llevaron un tiempo considerable de la discusión.

Respondiéndole al radical Pablo Baca, que había advertido que el reclamo por la planta transformadora tenía varios años sin intervención de las autoridades sanitarias ni ambientales, el oficialista Miguel Morales puso la mira en la gestión radical de la capital al sostener que aquel “es el único municipio que no tiene responsabilidad de nada” y afirmó que la Municipalidad fue el organismo que autorizó la localización de la estación hace 23 años. A la queja de María Elina Domínguez (PJ) porque “acá siempre se ataca cualquier acción del gobierno”, Miguel Tito desarrolló su teoría de que la oposición padece un “problema existencial, está confundida; no sabe si es oposición o no, no puede encontrar la claridad”.

Desde el Radicalismo,  Raúl García Goyena reclamó al bloque justicialista que diga cuál es el rol de la oposición que se pretende, subrayando que dentro de las reglas de la democracia está bien que el que gana gobierne,  pero es un pensamiento autoritario pretender ponerle un collar para arrastrarla a donde convengan los intereses del Gobierno.

Al pedir la interpelación al ministro de Gobierno por la actuación policial en Malvinas, el presidente del bloque radical Alberto Bernis planteó la necesidad de una autocrítica de los 48 diputados, reconociendo que “a la sociedad ni siquiera les interesa lo que desarrollamos”. El radical reclamaba así mayor compromiso de la Legislatura con los problemas de Jujuy, pero esa afirmación no fue suficiente para que se aprobara su propuesta de convocar a todos los sectores involucrados en el conflicto con el fin de encontrar entendimientos.

El debate terminó con la exposición del presidente de la bancada justicialista, Héctor Tentor, quien se quejó una vez más de la incoherencia radical. Por un lado, “un miembro de la Cámara pide la renuncia del ministro de Gobierno y el resto, no. Celebran pactos de derechos humanos y después dicen que con concuerdan en nada con el Gobierno nacional”, criticó.

El torneo, como todos los anteriores, terminó sin dejar nada en limpio. El experimentado diputado Oscar Agustín Perassi, lo sintetizó con las palabras justas: “acá nunca se llega a conclusiones”.

One Response to Palomas, halcones y ninguna conclusión

  1. juan

    dejen de inculparce unos a otros, que es mas de lo mismo de siempre que los radicales en su gestión ……. o que los culpables son los peronistas ………. ( sabemos que los dos son unos inoperantes, si no estarían en otro lado trabajando ) de una ves por todas den soluciones o renuncien y dejen a gente capas que ocupe sus lugares