El Gobierno condenó los hechos de violencia en el barrio Islas Malvinas

El gobernador Eduardo Fellner, los ministros Hugo Insausti y Fernando Frías y el presidente de la Susepu, Héctor Rodríguez Francille.

Jujuy – El gobernador de la provincia, Eduardo Fellner aseguró ayer que “no permitiremos que un grupo de violentos nos haga vivir de una manera distinta, por eso defendemos la paz y la tranquilidad que quiere la sociedad jujeña y lo hacemos recurriendo a toda la autoridad que tiene el Estado: que la marca la Constitución, la da la Ley y nos la ha conferido el voto de la ciudadanía en las elecciones del 2011”.

“Este Gobierno ha sido más que tolerante ante los diferentes planteos y reclamos”, afirmó el mandatario y subrayó que en Jujuy “hay vías institucionales para canalizar las manifestaciones y protestas”.

“Estas son actitudes de pequeños grupos que no entienden la Democracia porque creo que la sociedad jujeña quiere vivir en paz y en tranquilidad”, remarcó el titular del Ejecutivo provincial, quien calificó de “ridículo” al planteo de quienes intentaron hoy “impedir la obra de instalación de un cableado subterráneo inofensivo, de tan solo 100 metros, que lo único que hace es trasladar energía de un transformador a una subestación para atender la mayor demanda de un sector del Alto Comedero”.

En rueda de prensa en la Gobernación, Fellner aseguró que en los próximos días, “vamos a hacer respetar la necesidad de los trabajos ya que es lógico, razonable y necesario brindar un servicio a la ciudadanía de Jujuy”.

En este contexto, el mandatario provincial solicitó “el apoyo y el compromiso de la sociedad para luchar contra estas cosas: Yo no creo que en Jujuy nadie quiera, con los esfuerzos que se están haciendo para tener una energía más sana y que se pueda brindar un servicio de excelencia, que se impida realizar este tipo de obras con las piedras y a los palos”.

Para Fellner “estos temas están saturando a la sociedad jujeña” y “pese a que hemos tenido infinidad de reuniones de citaciones con las posturas de distintos grupos sociales, hay gente que no se condice con esta forma de actuar ni con lo que queremos y pretendemos la mayoría y recurren a hechos de intolerancia y de violencia”.

En ese marco, Fellner distinguió estos hechos con otros planteos realizados por algunos ambientalistas que pretenden que “esto es contaminante” en otros sectores de la ciudad Capital y remarcó que “en dos ocasiones anteriores, los trabajadores de Ejesa habían pretendido desarrollar esta tarea resultando impedidos y agredidos por personas que están en la zona”.

Describió además que ante estos antecedentes, “se había armado un procedimiento con la Policía de la provincia, encabezado por su propio Jefe, para poder permitir que los obreros de Ejesa realicen este trabajo que, -reiteró-, no tiene nada que ver con las estaciones transformadoras ni con otros reclamos que están planteando ciertos sectores sociales en otros lugares de la ciudad”.

Fellner agregó además que el cableado también tenía por destino alimentar de energía a la nueva Terminal de Ómnibus de la Capital, que está prácticamente terminada, y en esas circunstancias se produjeron los hechos con violencia por parte de algunos manifestantes que “no son vecinos del Barrio Islas Malvinas”.

“Mientras desde el Gobierno Provincial se hacen esfuerzos ingentes y desde las empresas privadas prestatarias se están haciendo múltiples inversiones para mejorar los servicios que se prestan en Jujuy, con una demanda cada vez mayor de energía, no solo por los sectores sociales y las nuevas viviendas, sino también por requerimientos de la propia industria y comercios que van creciendo en su demanda, se producen este tipo de hechos que no tienen el más mínimo justificativo”, resaltó.

Por su lado, el ministro de Gobierno y Justicia, Oscar Insausti, al respecto de la situación que aconteció en la zona sur de la Ciudad Capital señaló “quiero reafirmar que realmente se trata de una situación de una irracionalidad que es difícil de imaginar. El hecho de que una empresa proveedora de servicio eléctrico en la provincia de Jujuy no pueda llevar a cabo una tarea tan sencilla de hacer el cableado subterráneo en una obra de una extensión de unos 100 metros de extensión como máximo, para mejorar un servicio público esencial para llevar mayor energía y mejor servicio a un segmento inmenso de nuestra sociedad, realmente no tiene explicación”.

“Cuando la empresa de energía nos contó que en las instancias previas habían llevado intentos de realizar adelante esta obra y tuvieron hechos de violencia y daños materiales y físicos a las personas que estaban tratando de hacer esta tarea, realmente no entendíamos”, agregó.

Reseñó que “efectivamente nos pusimos en contacto con el Poder Judicial y verificamos que existían tres denuncias de la empresa de energía. Y en este contexto organizamos un servicio policial con el objeto de preservar la integridad física de los operarios de EJESA en las tareas que estaban programadas para el día de hoy para poder concretar esta obra”.

“La tarea –indicó- empezó a primera hora, cerca de las 8 de la mañana y tuvimos desde el primer momento la resistencia importante de un número muy pequeño de personas que agredieron al personal de la empresa de energía y al personal policial que estaba en servicio en el lugar”.

El titular de la cartera de Gobierno y Justicia puntualizó que “se detuvo a 20 personas y se iniciaron los trabajos de la empresa de energía. En el transcurso de la mañana se agolpó un grupo mayor de personas que tenían la misma intención de impedir que la obra se realice y la mecánica de la agresión era arrojar piedras a los operarios de la empresa y a los efectivos policiales.

Quiero aclarar porque hay versiones e informaciones que dicen en medios nacionales y provinciales que no se trató de un desalojo sino de un operativo tendiente a proteger la integridad física de los operarios de la empresa de energía. En ese marco un grupo de 300 personas aproximadamente y por un espacio de 5 horas arrojaron piedras a los trabajadores de EJESA.

La intervención de la Policía de la Provincia tuvo por objeto asegurar la integridad de los operarios impidiendo que estos manifestantes se arrimen al lugar. Es cierto y como todos lo hemos visto en las imágenes que transmitieron los medios que existió la utilización de armamento antitumultos y de gases lacrimógenos pero ese uso no fue un uso indiscriminado sino a la gente que deliberadamente se acercaba con la intención de impedir la ejecución de la obra al lugar donde estaba ya el cercado armado por la policía”.

Insausti aclaró que “en todo momento estuvo presente y tuvo intervención directa los funcionarios del Poder Judicial, tanto el ayudante fiscal como el agente fiscal de turno, el agente que ya había intervenido en las denuncias penales realizadas por la empresa en los hechos que acabo de describir. Realmente lamentamos esta situación y por suerte la obra pudo terminarse después de todo este esfuerzo operacional de la policía y la empresa. El registro que nos hace el servicio de emergencia vemos que se atendieron a más de 70 personas y de esa cifra la gran mayoría corresponden al personal de la empresa y policial con heridas menores, contusiones y heridas cortantes”.

“Por suerte –añadió el ministro- no tenemos que lamentar resultados más lastimosos que estos pero realmente insisto con el concepto central. Creo que es una irracionalidad tremenda que en Jujuy grupos de personas que emplean la violencia utilicen estos métodos para imponer su voluntad por sobre la necesidad de la comunidad. Y este sentido vamos a responder en el marco del respeto a las instituciones, respeto a la democracia”.

Por su parte, el presidente del directorio de la SUSEPU, Héctor Rodríguez Francile, remarcó que la obra que se estaba realizando era un tendido de cable de 100 metros que va de la estación transformadora Jujuy Este hasta el distribuidor el Arenal, el cual iba a servir no solo para las viviendas nuevas que se están construyendo en Alto Comedero sino también para la nueva Terminal de Ómnibus, la zona de la Ruta Nº 1 y para todos los corralones que se están trasladando allí ya que se está haciendo una zona muy comercial, por lo cual es importante que pueda ser abastecida de energía eléctrica”.

Dijo luego que “esta es una obra que se hacía dentro de la jurisdicción de Ejesa y que quiero aclarar es jurisdicción nacional. La obra está dentro del sistema interconectado, es una obra que pertenece a la Nación, esta operada por la empresa transportadora Transnoa y todo eso está manejado por Cammesa que es la compañía que despacha todas las cargas eléctricas”.

Asimismo, Rodríguez Francile, aclaró que “a las 5 de la tarde se ha sufrido, creemos que un atentado ya sea por el cable que fue cortado o se tiró algo sobre los transformadores lo que ha sacado de servicio a los dos transformadores 132 del sistema nacional”.

“Cammesa que es la operadora del sistema y recomienda no ponerlos de nuevo en servicio hasta tanto no se verifique cual es la falla” especificó Rodríguez Francile. Por ello, tanto la empresa Transnoa y Ejesa se encuentran trabajando para que los usuarios puedan retomar el servicio a la brevedad, ya que son alrededor de 40.000 usuarios de la zona sur de San Salvador de Jujuy que están sin energía eléctrica” reveló.

Rodríguez Francile, ratificó que esta obra “se trata de un cable de 100 metros de largo, subterráneo, inofensivo, que lo único que hace es trasladar energía de una estación a un distribuidor”.