“Vamos hacia una desaceleración del gasto”

El viceministro de Economía, Axel Kicillof, en el Congreso.

El viceministro de Economía, Axel Kicillof, estimó que en 2013 el impacto de la “violenta” crisis internacional no será tan fuerte para la Argentina como en este año, por lo cual señaló que el gasto público “no tendrá que ser fuertemente expansivo”.

Para el funcionario, los factores para que la economía local logre un “alivio” frente a la crisis externa, pasan por una “recuperación de la economía mundial, en particular del Brasil que es nuestro principal destino de exportaciones”.

“Si a eso le sumamos una muy buena cosecha probablemente tengamos un 2013 aliviado. Y por eso, iremos ese año hacia una desaceleración del gasto, porque estimamos que la economía privada va a reaccionar en forma positiva”, enfatizó el funcionario.

No obstante, aseguró que “si todo esto finalmente no se concreta, el Estado tendrá que tomar medidas vigorosas desde el punto de vista expansivo”. Y sostuvo: “el mundo nos está poniendo ante un fuerte desafío, que es el de aplicar políticas trascendentales, como lo son el plan de vivienda Procrear o la recuperación de la soberanía energética”, a partir de la estatización del 51 por ciento del capital accionario de YPF.

Kicillof se expresó así al defender el proyecto de Presupuesto Nacional 2013 en la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores, adonde llegó acompañado por los secretarios de Finanzas, Adrián Cosentino, y el de Hacienda, Juan Carlos Pezoa. El proyecto ya cuenta con media sanción de Diputados y contempla una mejor del PBI del 4,4 por ciento y un saldo comercial de 13 mil millones de dólares, según las variables que el viceministro mencionó.

A lo largo de casi dos horas y media, el número dos del Palacio de Hacienda defendió el modelo de “cambio estructural” de país que, a su criterio, se instaló en la Argentina en 2003, con el Gobierno de Néstor Kirchner. Según el funcionario, los nueve años transcurridos desde 2003 “marcan la reversión del ciclo neoliberal”, para pasar a un “proceso de cambio de la estructura productiva del país, de reconstrucción del tejido industrial”.

Para Kicillof, este proceso “necesita un período muy extenso de tiempo, para que desde el Estado se instrumenten todas las políticas necesarias para la reindustrialización”. “Es que no hay país que se haya reindustrializado sin la participación protagónica del Estado. Un Estado inteligente y presente, que oriente el desarrollo económico hacia las actividades en las cuales el país tiene interés en desarrollarse”, enfatizó.

Y subrayó que “esto es ir por un camino totalmente distinto al de los 90, años en los cuales la industria nacional desapareció”. El funcionario aprovechó su descripción del modelo económico kirchnerista para volver a cuestionar a los economistas “faranduleros, que se la pasan dando argumentos insostenibles por televisión” y también a “los medios del establishment”. “Hay economistas que niegan los avances de la economía en todos estos años. E incluso niegan la violenta crisis mundial, porque si no, reconocerían el impacto de esa crisis en la Argentina. Son los agoreros de siempre, que se la pasan diciendo que a los argentinos nos va ir mal”, añadió.

Al igual que en la Cámara de Diputados, Kicillof hizo un pormenorizado reporte de la situación actual de la economía, y destacó sobre todo los “frutos extraordinarios de la política de desendeudamiento” que lleva adelante la Casa Rosada. Sin embargo, insistió con que la crisis mundial “genera un clima de incertidumbre” que, por caso, para las inversiones, provoca que “más allá de las certezas que pueda dar el Gobierno, los inversores suspenden sus proyectos hasta tanto el clima sea menos volátil”. (Noticias Argentinas).