La minería prevé duplicar su contribución al PBI para 2016

El sector minero espera transformarse en otro generador de divisas de magnitud.

Favorecido por la puesta en marcha de nuevos proyectos, el sector minero argentino planea duplicar su contribución al PBI para 2016, al avanzar del 1,1 por ciento actual a un 2,1%, y comenzar a pisarle los talones a la industria oleaginosa con un caudal de exportaciones estimado en más de 14.000 millones de dólares.

Además, sobre la base de un empleo total, es decir, tanto directo como indirecto, la minería pasaría a enrolar de 77.284 empleados promedio en el período 2011-2012 a 132.434 dentro de cuatro años, cifra que podría trepar incluso hasta casi 200 mil si se agregan más tareas complementarias.

El sector apunta a lograr, por ejemplo, que la industria del nitrato de amonio -que se utiliza en la Argentina para elaborar fertilizantes- se sume a la nómina de proveedores de la minería mediante la fabricación de explosivos, como parte de sus planes para sustituir importaciones con productos nacionales.

En este marco, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) aguarda con singular expectativa el comienzo de la plena producción en los proyectos de Pascua Lama (en San Juan), Agua Rica (Catamarca), Potasio Río Colorado (Mendoza) y Navidad, una explotación de plomo y plata en Chubut.

Ocurre que motorizado por estos emprendimientos, el PBI de la minería a precios corrientes pasaría de 18.229 millones de pesos en 2011 a un estimado de $ 64.121 millones en 2016, lo que implica una mejora del 250% y una tasa de crecimiento promedio anual del 29 por ciento.

Estas proyecciones surgen de un análisis del sector en la actualidad actual y su potencialidad en el corto plazo -a cuatro años- que la CAEM le encargó a la consultora Abeceb.com y cuyos resultados se volcaron en un informe sobre el “Dimensionamiento del Aporte Económico de la Minería en la Argentina”, divulgado recientemente a la prensa.

El relevamiento subrayó, a su vez, la importancia de que el gobierno nacional provea un marco regulatorio estable y ofrezca “previsibilidad” en cuanto a las reglas del juego, para ayudar a la industria a alcanzar los objetivos trazados.

Con la esperada producción en plenitud de Pascua Lama (una explotación binacional ubicada en la frontera entre Argentina y Chile en territorio sanjuanino), más el ingreso de los proyectos Potasio Río Colorado, Navidad y de Agua Rica, la relevancia del sector minero en el PBI nacional pasaría del 1,1% en el período 2010-2012 al 2,1% en 2016.

A su vez, las exportaciones de la industria crecería de los U$S 5.272 millones en 2011 a más de US$ 14.000 millones en los próximos cuatro años, con lo cual la minería se transformaría en el tercer complejo exportador del país, en busca de empezar a pisarle los talones a la soja.

Así, el sector minero espera transformarse en otro generador de divisas de magnitud, con un incremento del orden del 170% de sus exportaciones hacia 2016 y un aumento promedio anual del 18 por ciento.

La competencia con la soja

El crecimiento proyectado de las ventas al exterior “a una tasa superior al resto de los complejos exportadores” del país le permitirá a la minería “ganar participación” y avanzar del 6,3% de 2011 al 10,6% en 2016, detalló el informe.

“El peso estimado para el año 2016 se encuentra cercano a la participación de sectores como el automotriz o el cerealero en la actualidad”, agregó el relevamiento.

En este sentido, en la campaña agrícola 2011-2012, el ingreso de divisas por exportaciones de todos los granos, aceites y harinas totalizó los U$S 31.700 millones.

De ese total, U$S 20.800 millones correspondió al complejo sojero: grano, aceite, harinas y pellets.

Entre 1991 y 2011, el promedio de participación del complejo oleaginoso (soja, en su mayor parte) fue del 25 por ciento. Sin embargo, ahora el promedio de los últimos cinco años es del 28 por ciento, según datos provistos a Noticias Argentinas por el Departamento de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El estudio minero encargado por las autoridades de la CAEM sostuvo que “la nueva generación de proyectos en curso promete impactar en un salto cuantitativo en las contribuciones del sector a la economía Argentina”, especialmente mediante la explotación de minerales metalíferos, como oro, plata y cobre.

Junto con la generación de 70 mil puestos de trabajo en mina y otros 62 mil empleos indirectos en proveedores en el resto de la economía por parte de la actividad, una presión fiscal aplicada sobre “una mayor base imponible” podría mejorar las fuentes de financiamiento del sector público, tanto en el ámbito de la Nación como para las provincias.

Sin embargo, el informe advirtió que todas estas estimaciones “se hallan sujetas a la concreción efectiva de los proyectos dentro de los plazos previstos (…), bajo el supuesto de estabilidad del marco regulatorio y la previsibilidad de reglas que hacen a la actividad y la evaluación de los proyectos”.

“América Latina se posiciona a nivel internacional de manera estratégica con una importante potencialidad para abastecer a una demanda creciente”, sostuvo el relevamiento.

“La Argentina se enmarca en este proceso, con el reto de ganar cada vez más participación en el flujo de inversiones hacia la región, apostando a su riqueza en términos de disponibilidad de recursos minerales, así como también a la generación de mayores condiciones de competitividad, ya sea en términos productivos como en cuanto al marco regulatorio y tributario”, resaltó finalmente.■