Crece el conflicto de prefectos y gendarmes

La protesta de anoche en Plaza de Mayo.

El conflicto con Prefectura y Gendarmería por los sueldos se profundizó luego de que el Gobierno rechazara las pretensiones salariales de los manifestantes y el pedido para dar marcha atrás con sanciones contra efectivos.

El vocero de los suboficiales de Gendarmería, Raúl Maza, aseguró que el Gobierno se les “rió en la cara” y anunció como represalia que se levantarán el 50 por ciento de los puestos que esa fuerza tiene desplegados en todo el país.

Tras ocho días de protesta, el Gobierno dijo que “es imposible ofrecer un básico de 7 mil pesos en cualquier área pública” y denunció “una verdadera industria del juicio” en torno a los haberes de efectivos de Prefectura y Gendarmería, que involucra a miembros de los servicios contables de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, abogados próximos a ellos y jueces.

Durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, anunciaron que iniciarán “acciones judiciales” por los amparos en los haberes. Los ministros aseguraron que con la aplicación efectiva del decreto que modifica la escala salarial “la enorme mayoría de efectivos verá mejorada su situación”, ya que hará remunerativo entre el 80 y 90 por ciento del haber.

“Hemos constatado, por lo que hay acciones judiciales presentadas, que las modalidad de pago presentaba deficiencias y están al borde de situaciones que son delictuales”, sostuvo Abal Medina tras advertir que gran parte del total de los juicios se hallan tramitados en los mismos juzgados, uno de ellos en Río Gallegos”, que está a cargo de la jueza Ana Álvarez, “casada con un comodoro estrella, vinculado a crímenes de lesa humanidad”.

Desde Río Gallegos, la magistrada rechazó las acusaciones, negó que su esposo tenga causas por delitos de lesa humanidad y dijo que evalúa responder judicialmente ante lo que consideró una violación al principio de división de poderes. En simultáneo, los agentes de Gendarmería rechazaron la propuesta del Gobierno, señalaron que Abal Medina, se les “rió en la cara” y llamaron a “levantar el 50 por ciento de los puestos” de trabajo como medida de fuerza.

“La medida no se levanta y hemos llamado a nuestros camaradas a levantar el 50 por ciento de los puestos. Los puestos no se van a descuidar, pero el 50 por ciento se va a levantar”, señaló el vocero Raúl Maza tras tomar la palabra frente a cientos de efectivos en las escalinatas del edificio Centinela, en el barrio porteño de Retiro.

Según explicó Abal Medina, aunque el decreto 1307 -firmado el 31 de julio tomando en cuenta un fallo de la Corte Suprema de Justicia- disponía que ningún miembro de ambas fuerzas percibiría menos que el mes anterior, la liquidación de los sueldos realizada por Prefectura y Gendarmería redundó en fuertes reducciones salariales en los niveles más bajos del escalafón, que desataron el conflicto.

El funcionario afirmó que “se garantiza que en la próxima liquidación de sueldos nadie cobrará menos que en agosto” e incluso en la mayoría de los casos los sueldos se verán “enormemente mejorados”, salvo los haberes altísimos por irregularidades, principalmente “en las cúpulas” de las dos fuerzas. “El efecto del nuevo decreto es la mejora de los básicos de los escalafones más bajos por sobre los altos. Simplemente un dos o tres por ciento, esos que cobraban sumas desorbitantes, van a ver disminuidos sus salarios”, indicó Abal Medina, respecto de la consecuencia de medidas judiciales.

Marcha a la plaza de Mayo
Un grupo de prefectos y gendarmes marchó a la Plaza de Mayo en reclamo de mejoras salariales, luego de que el Gobierno rechazara el pedido de 7 mil pesos de básico. A raíz de la protesta, efectivos de la Policía Federal reforzaron el vallado en los alrededores de la Casa Rosada para evitar el paso y se bloqueó el tránsito en la zona de la histórica plaza.

“¡Señora Presidenta, está permitiendo que nuestras familias se mueran de hambre!”, reclamó el vocero de los gendarmes, Raúl Maza, en las puertas de la Casa Rosada, donde la mandataria Cristina Kirchner mantenía en simultáneo su primera reunión con la nueva conducción de la CGT alternativa.

Los efectivos, que partieron desde Retiro y Puerto Madero, se concentraron alrededor de la Pirámide de Mayo portando banderas argentinas y pancartas con leyendas varias, en medio de una fuerte custodia de la Policía Federal. “La unión hace la fuerza”, señalaron algunas de ellas, sostenidas también por familiares de los efectivos, que se sumaron a la movilización resuelta en asambleas. (Noticias Argentinas).