Estudiantes de la Tecnicatura de Desarrollo Indígena participaron en esquila comunitaria

Práctica de esquila con la comunidad de Lagunillas de Pozuelos.

Alumnos del tercer año de la Tecnicatura en Desarrollo Indígena participaron de una jornada de  esquila comunitaria de llamas y ovejas, en la comunidad de Lagunillas de Pozuelos. La actividad se inscribió en el marco del proceso de formación que transitan líderes indígenas que cursan esta Tecnicatura que ha sido el resultado de un proyecto del COAJ y que se ha efectivizado en articulación con la cooperación alemana y el Ministerio de Educación de la Provincia.

Junto al profesor Paul Flores –a cargo del espacio curricular “El mundo del trabajo: subjetividades e identidades colectivas- alrededor de 50 alumnos llegaron hasta la comunidad ubicada a unos 70 kilómetros al oeste de Abra Pampa, al lado de la laguna de Pozuelos. Allí fueron recibidos por los vecinos con mate cocido, tras lo cual realizaron una ceremonia a la madre tierra, antes de comenzar con el trabajo comunitario.

Flores señaló que el trabajo concretado en esa comunidad tuvo como objetivo revalorizar y recuperar prácticas propias de la cultura andina que son constitutivas de la identidad. El docente resaltó que la Tecnicatura busca justamente contribuir al fortalecimiento de formas de trabajo asociativas que recuperan el valor de la unión de la comunidad. Agregó que también se pretende que los alumnos participen de un proceso dialéctico donde unan teoría y práctica,  recuperando saberes y actualizando prácticas ancestrales.

Los alumnos junto a la comunidad de Lagunillas de Pozuelos participaron de la esquila de llamas y oveja, utilizando los sistemas de tijerón y maquina.

Jorge Mamani, estudiante de la Tecnicatura explicó que “más allá de la actividad hay que destacar la solidaridad, el compañerismo y la organización de la comunidad”  y resaltó que “hoy hemos salido adelante como grupo”.

Los vecinos de la comunidad agradecieron a los estudiantes por el trabajo realizado y señalaron la necesidad de recuperar estas prácticas que se conocen con el nombre de minka y que implican un trabajo solidario y recíproco.

La jornada concluyó con un asado de cordero, acompañado de papa andina, mote, ensalada y el ají correspondiente; para reparar energías.

Walter Alancay de Aguas Blancas, de Salinas Grandes expresó su satisfacción por el trabajo cumplido y anticipó que el conocimiento de la realidad de esta comunidad lo alienta para planificar intercambios económicos bajo la modalidad de trueque. “Yo soy de las Salinas, allá vivo de la sal y veo que aquí la gente vive de la hacienda; es decir vivimos de nuestro trabajo. Si la Pachamama me permite, voy venir próximamente trayendo sal para que hagamos trueque y revalorizar la economía de nuestros abuelos”, dijo.

Diego Esteban por su parte destacó que el objetivo de la jornada estuvo orientado a “revalorizar el trabajo conjunto entre los vecinos, ayudarnos los unos a los otros y recuperar la minka”, mientras que Virgilio Torres, comunero de Lagunillas, agradeció la presencia de los alumnos de la tecnicatura, de la gente de la CODEPO y de su comunidad.