La pobreza sería tres veces mayor a la que reconoce el INDEC

Punta Diamante, Jujuy. (Fotografía de archivo).

El 18,1 por ciento de la población urbana de la Argentina es pobre, un porcentaje que triplica las estadísticas oficiales, de acuerdo con un relevamiento efectuado por la consultora Management & Fit, que también alertó sobre la suba de precios.

Según ese trabajo, en el primer semestre del año el 18,1 por ciento de la población urbana presentó ingresos menores a los necesarios para cubrir sus necesidades básicas, mientras que la gente con ingresos por debajo de la línea de indigencia totalizó 5,2 por ciento.

Para el INDEC, en el primer semestre del año la tasa de pobreza alcanzó al 6,5 por ciento de la población urbana relevada por la Encuesta Permanente de Hogares, mientras que la indigencia llegó al 1,7 por ciento. La consultora calculó que, en realidad, en el país existen 4,5 millones de personas en situación de pobreza (unos 3 millones más de lo reportado por el INDEC) y 1,9 millón de indigentes (900 mil personas más que las registradas por las estadísticas oficiales).

También indicó que, en promedio, el valor real de la canasta básica es 38,4 por ciento superior a los ingresos de las personas en situación de pobreza. El reporte puntualizó, además, que quienes quedaron por debajo de la línea de pobreza ahora se encuentran más lejos de salir de ella que lo que estaban hace seis meses. “Teniendo en cuenta posibles aumentos en el valor de la canasta básica, el ingreso promedio de las personas en situación de pobreza debería incrementarse un 80 por ciento en los próximos seis meses para salir de esta situación”, añadió.

Para Management & Fit, el Gran Buenos Aires fue la única región del país que experimentó retrocesos en la situación de pobreza: “al ser el territorio de mayor población, la suba de la pobreza en esa zona compensó la caída registrada en el resto del país”, consideró la consultora. Y añadió que la comparación regional refleja que el Gran Buenos Aires posee, junto con Cuyo, “una tasa de pobreza similar al promedio nacional, siendo las zonas del norte (NOA y NEA) las más afectadas por este flagelo y las regiones pampeana y patagónica las menos complicadas en este aspecto”.

El relevamiento reflejó además que la tendencia descendente de la pobreza “se frenó abruptamente en la primera mitad del 2012, en línea con un escenario de estanflación (recesión+inflación)”. Durante los últimos cuatro años, la tasa de pobreza se redujo, en promedio, 1 por ciento por semestre, mientras que la baja registrada en el primer semestre del 2012 fue de apenas 0,1 por ciento, según la consultora. Asimismo, indicó que “el deterioro del mercado laboral, derivado del menor nivel de actividad, afectó los ingresos familiares, en tanto una inflación firme en torno al 23 por ciento anual elevó la línea de pobreza”. (Noticias Argentinas).