26 febrero 2011 ▌ Sólo se produce el 30 por ciento de los cajones que necesitan ambas provincias

Cajón vacío: una gran deuda
del Estado con la producción
hortícola de Jujuy y Salta

Los productores hortícolas de Jujuy y Salta podrían ahorrarse unos 180 millones de pesos si se fabricaran acá los 60 millones de cajones de madera necesarios para sacar la producción anual de ambas provincias hacia los grandes mercados consumidores del sur del país. Haría falta forestar unas 15 mil hectáreas con Eucaliptos Saligna. La industria cajonera generaría unos 3 mil puestos de trabajo directos.

Unos 60 millones de cajones son necesarios para transportar la producción hortícola de Jujuy y Salta.

Unos 60 millones de cajones son necesarios para transportar la producción hortícola de Jujuy y Salta.

Los cálculos no fueron realizados por un economista con un sofisticado software con funciones financieras, sino por Gerónimo Parra Pardo, un hombre de campo, como él se autodefine.

Parra Pardo lleva casi tres décadas dedicadas a la producción hortícola y un número similar de años promoviendo la actividad del sector en búsqueda de mejoras para la que, asegura, es la mayor tomadora de mano de obra de la provincia, si se tiene en cuenta la producción y comercialización.

Gerónimo Parra Pardo.

Gerónimo Parra Pardo.

Incansable comunicador de la actividad del sector, desde hace algunos años comenzó a producir y conducir el  programa de televisión, La voz del Campo, que se emite por canales de cable de Jujuy y Salta.

En un extenso diálogo con El Libertario.com, Parra Pardo precisó, entre otros temas, la falta de políticas de Estado para logra que la producción hortícola se abastezca de cajones de madera fabricados por la industria local y con maderas de la zona.

Tomaron a este sector como algo que no tenía importancia, y no es así. Si uno tiene en cuenta que hay pueblos enteros como Palma Sola, Real de los Toros, Santa Clara, el mismo San Pedro, Yuto, Fraile Pintado, Aguas Calientes, El Pongo, El Milagro. En toda la provincia de Jujuy se plantan hortalizas, desde La Quiaca hasta Palma Sola y desde el rio Piedras en Yuto, hasta el río de Las Pavas en Aguas Calientes, en distintas zonas, formas y escalas, pero se plantan hortalizas”.

¿Y cuáles son los problemas con los que tropieza la actividad?.

El tema de las hortalizas ha tenido siempre un cuello de botella que se llama cajón vacío, el envase de la producción. Siempre hemos tenido producción propia y en algún momento, cuando se reciclaba el cajón, por ahí llegaba a alcanzar, porque el cajón iba, venía y se usaba unas diez o doce veces antes de desaparecer físicamente, por el deterioro propio del material.
Cuando salió la ley de protección, que se sancionó fundamentalmente para proteger a las plantaciones de cítricos de Salta y Jujuy de la cancrosis, esa plaga que apareció en el Sur y el Litoral del país, después se aplicó a las hortalizas, porque había plagas que son recíprocas. Está bien, la ley es buena.
El problema serio es uno y parece que Jujuy lo tiene en todos los aspectos. Nos falta carne, la traemos, la compramos, es más fácil, lo mismo pasa con la leche. Nos faltan papas, zanahorias, queso fiambres, cerdos, pollos, huevos. Parece que Jujuy fuese una provincia rica, con un pueblo rico, donde no hay ningún tipo de problema. Lo que nos falte, hay que comprarlo y traerlo y ya está. Los recursos de algún lado salen porque los jujeños siguen consumiendo de todo.
Con los cajones pasa algo parecido. ¿Nos faltan cajones?… y bueno, que los productores compren los cajones en el Sur. Hay mucha gente que todavía razona que el hecho de que el cajón venga del sur, al productor acá no le cuesta, que lo trae el comprador que viene, porque el noventa por ciento de nuestra producción es para “exportar”, dicho esto en el sentido que cuando le vendemos a Salta estamos “exportando”.

¿Cuántos de esos cajones se producen acá?.

Siendo muy optimista, el cajón que produce la industria local, cubre un 25 ó un 30 por ciento de los 60 millones de cajones que se necesitan para envasar lo que producen Salta y Jujuy. Yo siempre la estoy nombrando porque esta es una producción regional. Salimos en la misma época y compartimos los mismos mercados.
El cajón vació que se está comprando acá, en este momento ronda los 3,80 ó 4 pesos por cajón. Uno que viene del Sur vale el doble. Todo esto tiene un motivo que es real. La industria del cajón es muy artesanal, hay mucha mano de obra, la mano de obra del sur es mucho más cara que la nuestra. Todo lo que compone el cajón se llama madera y la madera del sur es toda reforestada, que es mucho más cara que la nuestra, aún siendo forestada acá, la madera en el sur es más cara.

¿Quién paga la diferencia?.

La diferencia de cuatro pesos, no la paga el comprador que viene de allá. Esa diferencia la absorbe el productor acá y el consumidor allá. Esos cuatro pesos de más, sumados a un flete de 1500 kilómetros a unos 2,50 pesos por cajón vacío y cuando va para el sur con los cajones llenos, habría que hablar de unos 5,50 ó 6 pesos por cajón.
Esto es una barbaridad, en el sector productivo local, en una hectárea que produce un promedio de 1750 cajones, la diferencia de 4 pesos significan 7 mil pesos. Si el productor hortícola tuviese una rentabilidad de 7 mil pesos por hectárea en lo que esté haciendo, nada más que por ese ítem que se llama cajón vació, la situación sería muy distinta a la que es hoy.
Y después tiene otra variante que es el flete. El camión que trae los cajones de allá. Son mil quinientos kilómetros hasta la zona de producción. Ese cajón paga flete para venir de Buenos Aires hasta acá y paga luego para regresar con el producto a Buenos Aires.

¿Cómo podemos revertir esta situación o por qué no producimos esos cajones acá?.

La respuesta es muy sencilla: No tenemos madera. Hemos estado fabricando cajones hasta hace cuatro o cinco años con madera nativa de los montes. Ahora se han empezado a acabar los montes, salió la ley Bonasso, que ha llevado a la industria a fabricarlos con maderas forestadas, eucaliptos y en algunos casos pino.
Pero tenemos muy poca. Si en este momento las dos provincias dijesen: vamos a sacar una ley de promoción industrial para montar fábricas y producir el cajón, creo que tendríamos madera para dos o tres años y nos quedaríamos sin la materia prima que nos permita fabricar ese 25 ó 30 por ciento que estamos fabricando ahora.
Hay que forestar, pero hay que hacerlo no solamente por el cajón. No podemos seguir destruyendo montes sin replantarlos.

¿Y por qué no reforestamos?.

La parte difícil de conseguir esto es la falta de políticas, es la falta de entendimiento, de conocimiento que hay de esto. Si uno pregunta ¿por qué no se hace?, contestan: reforestamos y tenemos que esperar 9 ó 10 años. Está bien, si algún día empezamos, dentro de 9 ó 10 años tendremos maderas y podremos comenzar a fabricar. Si no lo hacemos, terminaremos ni siquiera teniendo madera para fabricar ese 25 ó 30 por ciento.

Otro de los impactos positivos de la producción de cajones es la generación de mano de obra. Para ello, Parra Pardo dio un ejemplo concreto.
Una pequeña industria que produce 500 cajones por día necesita unas 10 personas trabajando a destajo durante unas 9 horas. Produciría unos 120 mil cajones al año. Necesitaríamos en Salta y Jujuy unas 500 empresas como esa para producir los 60 millones de cajones que consumen las dos provincias.
Necesitamos 500 de estas industrias y tenemos 150. La diferencia que nos falta, generaría alrededor de 3 mil quinientos puestos de trabajo. Pero no hay promociones oficiales para impulsar esta actividad, porque aún no teniendo la madera, podríamos comprarla en el sur y traerla. Un camión carga unos 2 mil doscientos o 2 mil quinientos cajones armados, de acuerdo a la altura. Si trajera madera, podría hacerlo para 9 ó 10 mil cajones y la diferencia en el flete sería tremenda.

¿Cuánta madera hace falta producir en la provincia?.

Necesitamos que se monten las industrias y en forma paralela comenzar a forestar. Necesitamos plantar unas 15 mil hectáreas de forestación. Por ahí suena mucho, pero es menor que la superficie que se utiliza para el tabaco. Además necesitamos tierras que son de las menos productivas, de las que no sirven para hacer producción de caña, tabaco u hortalizas. Pueden ser faldeos con un buen régimen de lluvias. O parte de esas tierras que estamos por recuperar con los drenajes en Manantiales y en la parte de Güemes, en El Sianca, a la vuelta de San Pedro o El Acheral, tierras salinizadas, con ciénagos, que se pueden recuperar con esta serie de trabajos de drenaje u convertirlas en tierras forestadas.
También podríamos usarlas con un doble propósito: forestación con aprovechamiento ganadero a partir del tercer año de desarrollo, hasta el décimo, cuando los troncos de los árboles adquieren el diámetro adecuado para la industria cajonera.
Esta producción necesita una política de Estado, porque no hay productor ni banco que pueda financiar una inversión que va a empezar a recuperar a los diez años. Se debe hacer con una especie de crédito puente que lo tiene que hacer el Estado.

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2 Comentarios a Cajón vacío: una gran deuda
del Estado con la producción
hortícola de Jujuy y Salta

  1. Estmado amigo, hace por lo menos 30 años que escucho esto en eso lares! Aunque no es nueva sigue vigente. Mi pregunta es el estado pone y Uds. Los productores que hacen? Se comprometen a comprar en Jujuy por los próximos años? O van hacer lo de siempre, carnerearse! Esto ya ha pasado Don. Por eso no se desarrollo ese negocio, por eso nadie ha invertido en tecnología, nuevas maquinas y peor aun inversiones de mas largo ciclo como la forestación con maderas blancas. Amigo si los productores no se comprometen, no habrá inversiones y si el estado lo hace para lo situación institucional actual, solo beneficiara a un vivo y sus amigo. Nada nuevo bajo el sol. Ahora es cierto que hace falta. Pero arriesguen y diversifiquen sus negocios ademas de producir frutas y hortalizas, pongan una fabrica d cajones, la tecnología se compra, el conocimiento se adquiere aquí el estado ayuda con capacitación y seguro que tienen hijos jóvenes que tienen ganas de emprender alguna cosa. Que le parece? Si es así yo lo me sumo.
    Garcias

  2. Justamente de eso se trata, de compromiso, tanto de los productores, que de una buena vez tienen que ingresa al siglo XXI y también del estado, que es el principal beneficiario y socio de los productores, de todos, no sólo de los horticultores. No nos olvidemos que hay una ley sancionada por el Estado Argentino, que prohibe la reutilización de los cajones. Esa ley, si no me equivoco, tiene sólo unos tres o cuatro años. El Estado no debiera desentenderse de las cosas que hace. Si sancionó una ley, tiene que prever que los productores puedan obtener los cajones para fletar las verduras. De otro modo es condenarlos a la pobreza. Yo creo que el estado si tiene mucho que ver e invertir en este tema. Sería el principal beneficiado si todo esto se pone en marcha. Es cuestión de palnificar bien hacer un seguimiento continuo. Alguien tiene que dar la patada inicial y ese tiene que se el Estado. Así lo entendió la presidenta de la Nación y lo dijo en uno de sus últimos discursos. Hay cosas que no las pueden hacer los productores, o al menos no las pueden hacer solos.

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