Adiós a un hombre de ley

Por Silvia Nicolea

José Luis Cardero nació en Tucumán el 30 de julio de 1955.

José Luis Cardero.

José Luis Cardero.

Estudió abogacía en Córdoba y realizó estudios de postgrado y pasantías en Estados Unidos. Se desempeñó como magistrado en San Salvador de Jujuy donde transcurrió la mayor parte de su vida.

El 19 de Marzo 2010 falleció en Buenos Aires, luego de quedar ternado para Juez de Cámara en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy.

A su regreso a Jujuy en 1975, José Luis ejerció libremente la profesión por un corto período para ingresar luego en la carrera judicial, desempeñándose como Juez Civil y Comercial durante 23 años y como profesor adjunto de Derecho Privado en la Universidad Nacional de Jujuy. En 2001 obtuvo el título de Magister en Leyes en la Escuela de Derecho de la American University, Washington, Estados Unidos.

Tuvo el mérito de “hacerse a sí mismo” como dicen los americanos. Construyó su perfil profesional en base al esfuerzo sistemático, reiterado, perseverante y sostenido a lo largo de los años como una increíble aptitud personal y manejo de idioma extranjero que le permitió acceder a numerosas becas para capacitarse en organismos académicos e instituciones públicas en el extranjero. Por la “Universidad Internacional de Andalucía” para una Maestría en España; por la Fundación del “Rotary Club” para intercambio de Grupos de Estudio a Canadá; por la “Comisión Fulbright” a Estados Unidos, en el Programa “Hubert Humphrey” siendo el representante de Argentina de 2001, seleccionado entre 20 candidatos, sobre 492 finalistas.

Previo a abogacía José Luis estudió música en la Universidad de Córdoba y ese camino marcó su vida en lo que después sería una gran pasión. Solía deleitarnos con la guitarra y su voz de tenor grave y varonil. En julio de 2006, cuando inauguramos el Banco de la Mujer de Tilcara, José agasajó a los pobladores y visitantes que nos acompañaban con un repertorio de Cuchi Leguizamón. Muchos se quedaron sorprendidos con la veta artística desconocida del “Doctor Cardero”. Apoyaba que sus hijos abrazaran la música, previniéndolos que “si hacían de ella su profesión, tenían que dedicarse y estudiar para ejecutarla como virtuosos”. El estudio y la dedicación orientada a la excelencia marcaron vida.

En 2008 recibió la beca de “Partners of America” para hacer una pasantía por tres meses con el Fiscal de Distrito la ciudad de Boston, Massachussets. Este fue uno de los hechos que más satisfacciones le dio al poder participar de la justicia norteamericana en una de las ciudades caracterizadas por un alto desarrollo cultural y educativo dado por la profusión de centros universitarios

“..Si por un instante Dios me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera (1)…”

Amaba la música, el trabajo, el estudio y los desafíos; la guitarra, los Beattles y el canto en los asados con amigos; mirar el atardecer, nuestra ventana frente al cerro y los viajes que compartíamos; Jujuy y Estados Unidos; el desarrollo personal y el crecimiento profesional.

Disfrutaba bailar merengue, bachata, bolero y cuarteto; escuchar jazz; los desayunos mensuales de trabajo con “su equipo” en el Juzgado; hacer un alto en la jornada y tomar con su madre el té vespertino; leer los diarios, las charlas de café con amigos las mañanas de domingo; navegar e investigar mil temas en Internet, el buen vino y hablar inglés cada vez que podía. Las largas caminatas, nadar en el mar, la vida social y agasajar en casa a los amigos.

Vivió intensamente; la muerte nos sorprendió a mitad de camino. Muchas cosas quedaron pendientes, pero Dios nos regaló casi 8 meses de vida en los que, por primera vez, José se dedicó a sí mismo.

Las grandes obras las sueñan los santos locos…..(2)

“ es importante la tarea de repensar el derecho y de reinventarlo diariamente. Hay que dejar de tenerle miedo a la palabra reforma, a retocar nuestros códigos. y leyes procesales; es menester para hacer del derecho algo vivo, estar siempre dispuesto a actualizarlo como la vida misma, para poder hacer de él un instrumento útil y constructivo a la sociedad a la cual está destinado. No un freno de mano a la evolución social”.

Estoy convencido que desde la justicia argentina, tenemos que prepararnos para afrontar más y más desafíos, el reto es muy grande. La implementación de la tecnología –internet sobre todo- irá provocando un tremendo cambio en la cultura jurídica y en la noción misma de proceso. Los expedientes pasarán a ser una carpeta con pocas fojas y la mayoría de la información relativa al caso se asentará en un disco, o en la terminal de un servidor del tribunal. El litigante podrá controlar el proceso todo el tiempo, con solo acceder a una computadora. Lo mismo que ha pasado con la llamada electronización de los servicios bancarios.” José Luis Cardero (3).

Esta visión progresista le valió numerosos reconocimientos; como Visitante distinguido en la Corte Suprema de Tarija Bolivia; como “Visiting Scholar” (Profesor Investigador Visitante) de la cátedra de Derecho Comparado de la Universidad de Columbia (Estados Unidos); fue admitido en la Escuela de Gobierno de Harvard John Fitzgeral Kennedy; reconocido por Gary Kirkpatrick de la Asociación de Mediadores de Dallas por su participación en programas de difusión de la Mediación en el Noroeste Argentino; por el Presidente de la Fundación de Defensa del Ambiente (Premio Nóbel de la Paz Alterno 2007) por su actuación como juez de amparo ambiental por su decisión judicial en defensa de comunidades aborígenes; por la Dirección General de Rentas de la Provincia de Jujuy.

Su inquietud de mejorar la judicatura local lo llevó a investigar otros sistemas judiciales, como el estadounidense -que admiraba profundamente- en donde realizó intensas pasantías; en los Juzgados de Washington DC, Virginia y Maryland ; en la Fiscalía Penal de Boston para investigar delitos complejos, en la Corte de Massachussets como observador del sistema acusatorio, selección de jurados y procedimiento ante el Gran Jurado Investigador; en la Corte de Drogas, del Condado de Chelsea.

En Boston y Nueva York dejó una estela de amigos y en Jujuy, cuando nos trasladamos a Córdoba por su salud, José dejó una huella grande muy difícil de llenar en el corazón de sus amigos, colaboradores y conocidos.

“Posiblemente no diría todo lo que pienso, pero pensaría todo lo que digo” (4)

Embajador cultural de su provincia…

De pensamiento claro y reflexivo; espíritu inquieto; mente abierta dispuesta a lo nuevo. Argumentador nato, utilizaba la retórica como ninguno. A veces mordaz, siempre sincero; en ocasiones hiriente, con “el debido respeto”.

Sumamente hábil en el manejo social, entretenido, extrovertido, seductor, diplomático cuando quería.

En marzo 2006 asistimos a una recepción en el Teatro Colón invitados por la Corona de Holanda. José, con un impecable traje azul, su metro noventa y paso seguro cautivaba con su trato afable y alegre desenfado; conversando cómodamente de Jujuy y Purmamarca -en correctísimo inglés- con la reina Beatriz y el Príncipe Guillermo, mientras Máxima observaba complacida como su suegra y su marido se reían a carcajadas con las ocurrencias del simpático jujeño.

En Boston se sentía como “embajador cultural de su provincia”, entendiendo que trabajaba para abrir caminos de mutua cooperación, entendimiento y trabajo reciproco entre la judicatura bostoniana y jujeña. Al término de la pasantía, el Fiscal lo homenajeó con un almuerzo de despedida, en el que, como de costumbre, José fue centro de la reunión, con su estilo ameno y divertido, tamizado con bromas sarcásticas y múltiples anécdotas.

En diciembre 2008 Robert Duval y Luciana Pedraza visitaron el Banco de la Mujer de San Salvador. Ante mi ausencia, José Luis ofició de anfitrión, llevando a los visitantes, contándoles la historia del Banco, haciendo de intérprete de Duval en la reunión e invitándolos a un asado.

A pesar que en agosto de 2009 se retiró temporariamente de la vida pública por razones de salud, José, con una increíble fuerza interior, seguía en carrera. El 4 de marzo 2010 asistimos a la audiencia pública que el Consejo de la Magistratura le había fijado. El Presidente del Consejo, doctor Cabral, lo felicitó ampliamente por su profesionalismo y agradeció su esfuerzo.

“He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por primera vez el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre…

Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas” (5)

El mayor legado de amor que un hombre puede dejar a sus hijos es la medida de su vida; sus convicciones, sus sueños, su huella. José Luis les dejó un testimonio honorable y valeroso de vida.

Padre responsable que amó profundamente a sus hijos; jurista, hacedor y gran luchador. Ciudadano del mundo; tuvo el anhelo de viajar y trabajar en otros países sin ataduras, sueño inconcluso que debió relegar. La libertad y la responsabilidad, muchas veces contrapuestas, fueron los grandes valores que marcaron su vida.

“Juez díscolo”, “Rengo querido, “loco Cardero”, “Gallego”, “Doctor Cojones”, siempre fiel a sus convicciones más allá de su conveniencia. Integridad, generosidad y coherencia lo definieron a nivel personal y profesional.

Algunos agraciados pueden elegir como vivir y unos pocos afortunados deciden también como morir. José fue uno de ellos. Vivió como murió: persiguiendo un sueño, “siempre en carrera”, con valor y con honor.

El jueves 18 de marzo de 2010 el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación le confirió el último gran mérito a su carrera judicial, al quedar ternado en el Concurso 215 para cubrir el cargo de Juez de Cámara en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy que en 2008 había concursado.

A los hombres les probaría cuan equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse” (6)

Gracias a su madre, Pirucha querida, por darle la vida. Gracias Jujuy por ponerlo en mi camino. Gracias querido por tu existencia y por la dicha de estos años en que estuvimos unidos.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad….pero si hoy es todo lo que nos queda me gustaría decirte cuanto te amo y que nunca te olvidaré” (7)

Notas:

(1), (4); (5), (6), (7) Carta de Despedida de Gabriel García Márquez a sus amigos.
(2) Kyoto: Proverbio Chino
(3) José Luis Cardero: Medidas Autosatisfactivas en el Derecho Laboral – La humanización del proceso – Revista la Ley.

One Response to Adiós a un hombre de ley

  1. martin sanchez

    realmente me encanto el articulo de silvia nicolea, un excelente recordatorio del dr.jose luis cardero, un amigo, simplemente eso y con todo lo que significa,me emocionò leerlo, gracias