Si es víctima de violencia
llame al 0800-444-2040

Jujuy – Desde hace algún tiempo Jujuy cuenta con un servicio de protección de mujeres víctimas de la violencia. Se trata de un refugio transitorio por 72 horas que ofrece una congregación de religiosas. María Cecilia, una de las mujeres que colabora prestando el servicio  explicó a Radio 2 el funcionamiento del lugar, en acuerdo con los principios de la Ley 26.465, de Protección Integral de la Mujer.

La asistencia del equipo que constituyen el “Grupo Resciliencia” se hace ad honorem y la atención se brinda durante las 24 horas de cada día. “Lo que nosotros queremos hacer, o el servicio que prestamos se concreta cuando la mujer se encuentra en una situación de violencia aguda donde no debe permanecer en su casa, porque tiene riesgos de su vida o de sus hijos”.

En algún momento de crisis, cualquier mujer puede recurrir y llamar al 0800-444-2040. Los llamados son gratuitos y pueden hacerse desde cualquier cabina pública o teléfono celular. “Nosotros la vamos a recibir”, explicó María Cecilia. “Brindamos el servicio por 72 horas durante las cuales a las mujeres alojadas les vamos a dar sábanas, toallas y comida y un lugar donde dormir y donde descansar. Fundamentalmente esta contención consiste en un asesoramiento sobre a cuales lugares que tiene la Provincia, la Municipalidad y las ONG puede dirigirse para lograr asesoramiento legal, atención médica o contención psicológica”.

Al relatar cómo se inició la actividad del “Grupo Resciliencia”, María Cecilia explicó que las parroquias se organizan en pastorales. Hay una infinidad de estas. Está la Pastoral de la Juventud, de la Salud y la Pastoral Social. Entonces en el Santuario de Río Blanco, entre las pastorales contamos con la Pastoral Social. Desde ahí iniciamos -hace exactamente un año- este proyecto”.

María Cecilia dijo que en el proyecto plantearon que querían una casa cerca de la ciudad y no tan alejada como Río Blanco. Luego se conectaron con el obispo Palentini y siguieron pidiendo referencias y apoyo, hasta que llegaron a las monjas del Buen Pastor. A partir de allí pudieron darle forma al proyecto y conformar un grupo ecuménico.

Al responder si admitían voluntarios, la respuesta fue que “la condición para los servidores es querer hacer el servicio, por 6 horas, una vez al mes: recibir el llamado telefónico y recibir a la persona. En el servicio hay personas que son católicas y otras que no lo son. El servicio funciona desde hace tres meses”.

Con el servicio no hubo la afluencia que se esperaba. Ahora tienen dos mujeres. No es fácil tomar la decisión de decir “hoy me voy de la casa y busco asesoramiento”. •Esto no significa que la mujer se vaya a ir definitivamente del lado del hombre que tiene a su lado, de un hijo que es violento o de un padre que es violento; sino que se propone tomar una distancia para que cada persona víctima de violencia, pueda salir de ese círculo vicioso.

Considera que aunque están dispuestas permanente al asesoramiento “las mujeres víctimas de violencia, por ahí no se animan llegar, o no saben llegar”. El lugar de funcionamiento no fue revelado, explicando que “no queremos que los violentos se acerquen a nuestro lugar. La mujer que necesite protección, nos llama al 0800-444-2040. Allí le informamos donde estamos y cómo llegar y le vamos a preguntar con quién va a venir. En la puerta del refugio hay una mujer policía, que es la que recibe a las víctimas de la violencia, sola o con sus hijos, como corresponda”.

María Cecilia dice, refiriéndose a las mujeres golpeadas: “que salgan nomás de su casa; que vengan para acá, en donde les vamos a dar pañales, leche. No las vamos a tener eternamente, pero durante 72 horas les vamos a poder brindar el servicio. El refugio se sostiene con la colaboración de la gente, “que es mayor de lo que uno cree”.