Una madre a la espera
del hijo desaparecido

Jujuy – Amanda Carranza, madre del desaparecido Rubén Horacio Carranza relata: “yo  estoy viviendo a la espera y pensando (yo antes pensaba que iba a saber algo de mi hijo), porque antes de que él desaparezca yo venía a Tucumán  a verlo, a pagarle la pensión, todo. Yo viajaba cada mes y a veces cuando faltaban 15 días, mi esposo me despachaba; me decía “andá, pagale todo porque él está estudiando”. Me iba y cuando llegaba allá yo iba a buscarlo; nos íbamos a comer, porque él era un hijo ejemplar. Me veía y ya corría y me abrazaba y me decía ya me voy a recibir y yo, contenta”.

Eso sucedió hasta que un día fue una señora que tiene su hijo acá en Calilegua. Va y me dice: Amanda, dice que los han tomado a los muchachos, en la casa de otro sería, porque Rubén no vivía en Calilegua, vivía aquí en la Escuela Normal.

“Ya han pasdo tantos años. Yo ya tengo 89 años  y todavía vivo sufriendo desde que mi hijo desapareció, hasta la fecha. Viajé a Buenos Aires, dónde no fui buscando a mi hijo. Yo no tenía miedo de ir, prefería que me maten a mí, pero sin hijo qué se hace. Así he andado hasta que al último se acabó mi esposo que ya vivía en silla de ruedas. Creo que mi esposo terminó así de pena y por eso yo no quería decirle la verdad. Por ahí le decía algo y él me contestaba solamente mirá, ¿qué vamos a hacer?”

“Yo siempre iba a buscarlo a Tucumán, adónde no iba a buscarlo”, recuerda doña Amanda, iba también a Buenos Aires, pero no lo hallé…no hallé”.