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Alimar S.A., otro poroto
para la cuenta de Salta

Plantación de porotos en el norte del país. (Foto: Alimar S.A.)

Plantación de porotos en el norte del país. (Foto: Alimar S.A.)

Jujuy – La silenciosa salida de la provincia de Jujuy de la empresa ALIMAR S.A., exportadora de porotos, para instalarse definitivamente en ciudad de Güemes, provincia de Salta, encendió las luces de alarma de los productores del sector, quienes advirtieron que la situación puede repetirse y en el peor de los casos acelerarse, si no se tomas las medidas necesarias para brindar contención a los inversores, mediantes un marco jurídico adecuado y garantías de estabilidad a largo plazo.

Productores poroteros allegados a la empresa, señalaron que la decisión de ALIMAR de trasladar sus operaciones, instalaciones y parte de su personal a la provincia de Salta, luego de más de 20 años de haber estado radicada en Las Pampitas, obedeció a un replanteo de fondo, ya que la política de exportaciones del Gobierno nacional, sumada a la alta presión fiscal, puso en jaque la existencia misma de la empresa.

Según dijeron, la gota que rebasó el vaso fue el cuasi impuesto aprobado mediante una ordenanza por el Concejo Deliberante periqueño, que establece un gravamen a la compra venta de tabaco. Ante este hecho, que se viene discutiendo desde el año pasado, los empresarios habrían puesto en vigencia el viejo refrán que reza, “cuando veas a tu vecino afeitar, pon tus barbas a remojar”.

La decisión de ALIMAR, que ahora adquirió un nuevo impulso, obligará a los productores jujeños a recorrer 40 kilómetros más para comercializar sus cosechas. Y a la vez, abre un interrogante que deja al descubierto la inquietante posibilidad de que otras empresas, radicadas en Jujuy, puedan seguir el mismo camino.

Las ventajas comparativas que ofrece la COZOFRA (Zona Franca Salta), definida como un territorio extra aduanero, donde las mercaderías que ingresan y permanecen dentro de sus límites, están exentas del pago de derecho e impuestos a la importación y exportación, hasta su destinación definitiva para consumo al Territorio Aduanero General (TAG).

Otra de las ventajas de instalarse en Salta, obedecería también a una forma drástica de evitar los cortes de rutas practicados por las organizaciones sociales en forma constante en el territorio provincial. De más está recordar las elevadas pérdidas de dinero que ocasionan los retrasos en el transporte.

No se puede soslayar la comparación entre las políticas de Jujuy y Salta en torno a la producción. Mientras en Salta se busca en forma constante la manera de hace atractiva su oferta a los inversionistas, en Jujuy y particularmente en Perico, la política recaudatoria impulsada por el intendente Ficoseco, atenta contra los planes de cualquiera que en algún momento haya posado su mirada en este lugar, con intención de realizar algún emprendimiento productivo o de comercialización.

Trascendió además que algunos feriantes que no comulgan con la actual conducción de la feria frutihortícola mayorista, habrían sido tentados por el municipio güemense para desarrollar en esa ciudad salteña una mega feria, de similares características a la que opera en Perico.

En el año 2003 se exportaron 18.000 toneladas de legumbres desde la planta de Las Pampitas, ahora en venta.

Nos viene a la memoria aquel cartel colocado a la vera de la ruta, en donde se proclamaba que allí funcionaría la zona franca aduanera de Jujuy, el puerto seco y alguna otra figura que no podemos encontrar en nuestra memoria, como tampoco podemos encontrar aquel viejo cartel, que algún viento norte se habrá encargado de llevar, lejos de la mirada de los jujeños que alguna vez soñaron con el progreso que en él se prometía.

ALIMAR fue creada en 1988 por la española Envasadora Agrícola Leonesa S.A. “ENALSA”, una de las más importantes del rubro legumbres de España de ese momento, adoptando la estrategia de abastecimiento de poroto Alubia desde Argentina, garantizando el suministro de la mejor calidad en tiempo y forma.

En 1995 el capital accionario de ENALSA es adquirido por el Banco de Bilbao y Vizcaya de España, el que decide la venta del mismo a tres empresarios y productores agrícolas de la provincia de Salta: Héctor Eduardo Martín (actual presidente), César Antonio Martínez y Ricardo Macaron (hoy la sucesión de Ricardo Macaron: Lilia Klarmann, Leonardo y Sebastián Macarón), quienes destinan más de 17.000 hectáreas de campos para la producción de poroto en el norte de nuestro país. Cuentan además con modernas maquinarias e implementos agrícolas, que sumados a la tecnología y al manejo profesional le permiten obtener un volumen cada vez más importante acorde con las exigencias del mercado.

La empresa ha certificado con normas Iram Iso 9001:2000, el procesamiento, comercialización y exportación de legumbres secas obteniendo en la Gestión de la Calidad el Numero de Registro IQ NET AR-QS-942.