La Esperanza: concejal se fue
decepcionada de la Legislatura

Concejala Felipa Mamaní: esperó desde la barra de la Legislatura que algún diputado dijera algo sobre el ingenio.

Concejala Felipa Mamaní: esperó desde la barra de la Legislatura que algún diputado dijera algo sobre el ingenio.

En la sesión de ayer, ingresaron al cuerpo notas remitidas por el Departamento Ejecutivo y Concejo Deliberante de La Esperanza, solicitando se paralice el remate judicial de tierras de la empresa azucarera. Pero el tema no generó debate.

A pesar de su alto voltaje político, la cuestión del remate de tierras del Ingenio La Esperanza –suspendido por 90 días por el Banco Nación- no generó debate ayer en la Legislatura.

La concejala de La Esperanza, Felipa Mamaní, vino desde su pueblo para presenciar la sesión y se fue decepcionada: “termina la sesión y ¿nadie va a decir nada de La Esperanza?”, preguntó a los periodistas. Mamaní explicó a El Libertario que de las 40 mil hectáreas que se rematarán, no es cierto que todas no sean tierras productivas. Al menos 2500 hectáreas tienen actualmente caña de azúcar y en el resto viven numerosos pequeños productores ganaderos y hay bosques nativos.

“Mientras menos hectáreas tengamos de caña, la zafra es más chica y la cantidad de puestos de trabajo es menor”, señaló al sostener que se deben preservar las tierras del ingenio.

“No queremos que se haga el remate, queremos que se haga una refinanciación de la deuda con el Banco Nación y que pague el ingenio, pero que no se pierdan esas tierras”, afirmó la concejala.

Otro aspecto que destacó Mamaní es el precio irrisorio de la hectárea, que saldría en la subasta a unos 400 pesos por unidad. “Estarán regalando tierras que son productivas”, insistió.

“En caso de remate, quién va a comprar y qué intenciones tienen los que comprarán?, ¿seguirán las plantaciones de caña o pondrán soja? Menos caña significa menos trabajo en el Ingenio. La Esperanza se convertirá en un pueblo fantasma”, advirtió.