Radio Visión argumentó que no se
pudo llegar ni al indicio de un crimen
relacionado con la función de Zambrano

El abogado Vicente Apaza (a la izquierda) durante una de las audiencias del juicio oral y público por el caso Zambrano.

El abogado Vicente Apaza (a la izquierda) durante una de las audiencias del juicio oral y público por el caso Zambrano.

Para la querella del grupo comunicacional no hay dudas que el móvil del homicidio fue pasional y que dentro de la prueba colectada no hubo “ningún elemento que llevara por otro camino”.

Radio Visión Jujuy, la empresa para la que trabajaba el malogrado periodista Juan Carlos Zambrano, descartó completamente de plano toda posibilidad que el crimen tuviera relación con el trabajo de la víctima y en el alegato del juicio concluyó que el móvil fue pasional.

La verdad real –sostuvo el abogado querellante Vicente Apaza- fue perfectamente reconstruida y el alegato de la fiscal fue por demás ilustrativo sobre los hechos y la conducta del actual procesado” y además “se superó toda duda sobre el hecho criminal”.

Según Apaza, todas las pruebas –que tuvieron plena certeza y respetaron siempre el principio de congruencia- “nos llevaron a la figura del homicidio simple agravado por alevosía”. En ese sentido, aseguró que quedó acreditada la presencia del remisero Roque Fernando Chauque en el lugar del hecho y haber disparado, como lo vio la testigo Luciana Fernández.

Al hablar sobre las motivaciones del homicidio, expresó que ante el conflicto sobre el transporte y el anuncio de que venía “Katrina” realizado por Zambrano pocos días antes de ser asesinado, “era razonablemente necesario buscar causas en otras que no eran las del procesado; sin embargo, aún con el criterio amplio del tribunal al administrar todas o casi todas las pruebas, no se pudo llegar ni al indicio que hubo otros móviles y sólo quedó el móvil pasional”.

El querellante de Radio Visión también defendió la Instrucción, que fuera cuestionada por la defensa, por el representante de la familia Zambrano e incluso por el medio donde trabajaba el periodista: “el juez de instrucción y al agente fiscal hicieron lo que debían y cómo debían”, aseguró.

“¿Qué otra persona que Chauque aparece como interesado en terminar con la vida de Zambrano, con quien tenía un conflicto personal?”, se preguntó luego para enfatizar que además de no haber terminado la relación con Luciana Fernández, el remisero sufrió el despecho de que ella no lo eligiera.

Agregó que como tirador profesional sabía que la víctima no tenía defensa, que con el homicidio conseguía que la mujer no siguiera con el periodista y tenía la posibilidad de desviar la cosa por el conflicto con el entonces concejal Pablo Lozano, enfrentado públicamente con el conductor televisivo. Después del encuentro que tienen los hombres horas antes del crimen, “la situación cambia ya que ante la elección de Luciana Fernández sufre la pérdida definitiva de la mujer, más la impotencia de no pelear con Juan Carlos Zambrano, lo llevan a decidir y ejecutar el homicidio por verse afectado su machismo y narcicismo”, interpretó Apaza.

El abogado excluyó la emoción violenta porque entendió que el agresor tuvo tiempo –más de tres horas- para buscar el arma y perpetrar el asesinato: “cometió el hecho con plena conciencia e intención de matar”, remarcó.

Apaza se basó también en los estudios psicológicos que se le hicieron a Chauque, los que dijo ponen de relieve su imputabilidad porque “tenía pleno uso de sus facultades y libertad para tomar la decisión”.

Al hablar sobre los agravantes, consideró que el disparo al pecho y un segundo tiro mostró la intención de rematar a Zambrano, a quien se le tendió una celada: “era de noche, no había iluminación y el lugar le permitía a Chauque ocultarse; se apostó como un cazador que espera a su presa indefensa”, describió. También destacó que el uso de balas de punta hueca, más letales que las comunes, fue parte también del plan para eliminar a la víctima.

Doctor Vicente Apaza.

Doctor Vicente Apaza.

El autor del hecho “especulaba con dos circunstancias: las derivaciones del programa Con la Gente y que si estaba en el lugar, la mujer no lo hubiera delatado”, afirmó el abogado.

Desde el primer momento –expresó- no se tenía en claro si la muerte fue por la tarea del comunicador y si estaba en peligro la libertad de expresión, pero “lamentablemente, a pesar de todos los esfuerzos, no se pudo lograr indicio de lo que se pensaba; la conclusión es hasta ahora que el crimen tiene un móvil pasional”.

Sentando postura frente a las sospechas de la opinión pública que desde un comienzo apuntaron a un asesinato vinculado al trabajo de Zambrano, Apaza reflexionó que “hay dos procesos: uno de la gente que no conoce el proceso judicial pero reconoce conjeturas; y el otro es el que lleva el tribunal que está obligado a sujetarse no a los dichos ni presunciones, sino a las pruebas aportadas legalmente al expediente y no en otro lugar”.

Luego remarcó que no se puede cuestionar la imparcialidad del tribunal porque “todas las pruebas y constancias pudieron ser verificadas por los periodistas” e insistió en que dentro de la prueba colectada no hubo “ningún elemento que llevara por otro camino”.

Chauque fue condenado la semana pasada por la Sala II de la Cámara Penal a 14 años de prisión por el asesinato.