Caso Gareca: “la bucrocracia
primó sobre el sentido común”

Se llevará a cabo hoy la segunda audiencia del juicio oral y público que se tramita ante la Sala Tercera de la Cámara en lo Penal para determinar la responsabilidad del médico Víctor Arraya, procesado como supuesto autor del delito de homicidio culposo, a consecuencia de la muerte en 2008 del niño Gabriel Gareca que fue mordido por un perro y enfermó de rabia.

En la audiencia prevista para hoy ha sido citado

Silvia Pachi, madre de Gabriel. (Fotografía de archivo).

Silvia Pachi, madre de Gabriel. (Fotografía de archivo).

como testigo el virólogo Carlos Remondegui del Servicio de Infectología del Hospital San Roque. Ya comparecieron ante el tribunal la madre del niño, Silvia Pachi, dos agentes sanitarios y el imputado.

Durante la primera instancia, “quedó en claro que la burocracia administrativa primó por sobre el sentido común o por sobre la responsabilidad de un médico”, dijo a El Libertario el querellante de la familia Gareca, doctor Daniel Ibáñez.

De acuerdo al relato de la madre, el niño fue llevado a la guardia del Hospital de Niños, donde Arraya lo derivó a Cirugía por la herida que presentaba en la cabeza, pero no ordenó la vacunación antirrábica y pidió a los familiares que “vigilen” al perro.

Al prestar declaración ante el tribunal, el médico afirmó que la decisión de aplicar la vacuna al paciente era responsabilidad del sector de Infectología y no del médico de guardia. También explicó que el servicio estaba saturado de enfremosnte unapregunta admitió que dosis de la vacuna antirrábica estaban disponibles en un lugar contiguo.

Además, se ventiló que al momento de producirse el caso de Gabriel no se manejaba en el nosocomio ningún protocolo a seguir con los pacientes mordidos por perros y que no había infectólogos en el horario en que se produjo el ingreso del chico.

El abogado Ibáñez preguntó a Arraya si tenía conocimiento de la existencia de una epidemia de rabia en el tiempo del hecho y el médico respondió que sí pero luego aclaró que había casos de la enfermedad pero no epidemia.

Otro dato que surgió del interrogatorio a los testigos fue que las agentes sanitarias del barrio Punta Diamante no tenían vacunas antirrábicas cuando sucedió el hecho y al pequeño se le aplicó una vacuna Doble adulto.

“Uno de los jueces preguntó si se le explicó a la madre las posibles consecuencias de una mordedura de perro y el médico contestó que no”, reveló Ibáñez a este diario.

La audiencia de hoy está prevista para las 8,30 y el trámite será presidido por el juez Mario Ramón Puig.