Ponen trabas al trabajo
de los periodistas en la
Legislatura de Jujuy

La Pecera, el nuevo lugar para la prensa en la Legislatura.

La "Pecera", el nuevo lugar para la prensa en la Legislatura.

Relocalizaron el sector destinado a la prensa a un lugar donde no se pueden tomar fotografías ni hablar con los legisladores. Funcionarios dicen que es para dar mayor comodidad, pero en la ya bautizada “Pecera” no hay siquiera un pupitre sobre el que escribir.

Con la excusa de proporcionar “mayor comodidad” a los periodistas que cubren las sesiones, en la Legislatura se avanzó con una medida que claramente pone obstáculos a la labor de la prensa y da cuenta del poco interés de algunas élites políticas por que la comunidad esté informada sobre lo que hacen o no hacen sus representantes en el parlamento.

La ya bautizada “Pecera” es un entrepiso construido en un lateral del recinto de sesiones, del que está separado por un grueso vidrio, que imposibilita la toma de fotografías o filmaciones de una mínima calidad.
El acceso al sector es a través de una empinada y angosta escalera que no contempla la situación de personas con dificultades motoras o que deben desplazarse en sillas de ruedas.

No se han previsto pupitres ni mesas, de modo que los periodistas tienen en qué sentarse pero no sobre qué escribir.

No se sabe si mal asesorado, el presidente Pedro Segura dispuso también la estricta prohibición de que los periodistas ingresen al recinto hasta la finalización de la sesión, con lo cual los medios televisivos se verán en figurillas para obtener sus notas en los tiempos apremiantes que les impone la naturaleza de su labor. Lo mismo con los cronistas radiales que antes, aprovechando un cuarto intermedio, podían efectuar sus entrevistas e informar con inmediatez, sin tener que esperar a que concluya la sesión.

Para los periodistas gráficos, la “Pecera” es un problema porque no permite una visión completa de todas las bancas (una hilera del bloque radical queda debajo) y fotografiar a través del vidrio, como lo muestra la prueba realizada por El Libertario, es directamente imposible.

Votaciones complejas en la actual inestable paridad de la Cámara, donde la mano levantada de un legislador puede dar vuelta el resultado de las sesiones, justifican ampliamente que la prensa no sea perturbada con disposiciones caprichosas que solo parecen buscar, en el fondo, cansar a los periodistas para que dejen de cubrir las reuniones del cuerpo y solo concurran cuando el ego de algún funcionario así lo requiera.

La solución al reclamo que propuso el director de Prensa de la Legislatura, Jorge Calvetti, es que los medios le soliciten a ese organismo las fotografías de la sesión, respuesta que al menos este diario considera una inaceptable interferencia sobre la libertad de prensa. Un dato que ya no causa asombro es que Calvetti es, nada más ni nada menos, el secretario general del gremio de prensa en Jujuy desde hace muchos años.

El ojo atento del periodismo independiente se interesa por escenas y gestos que son significativos en un determinado contexto y constituyen testimonios de interés para los lectores. Algo tan importante como esto es lo que se pretende desconocer con innovaciones que fueron impuestas sin la más mínima consulta a los directamente afectados.

Alguna vez en Jujuy tendrá que empezarse a entender que no es con locro como se honra, cada 7 de junio, a los periodistas, sino con pequeños y grandes gestos de respeto, todos los días.

Irene Ballatore de la Redacción de El Libertario

El recinto de la Legislatura desde la Pecera.

El recinto de la Legislatura desde la "Pecera".

3 Responses to Ponen trabas al trabajo
de los periodistas en la
Legislatura de Jujuy

  1. Mario

    Cuanto se diferencian de éstos “Ciudad Abierta emite en vivo todas las sesiones de la Legislatura porteña. De esta manera el canal instala un fluido vínculo entre el Poder Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires y sus Ciudadanos. Es mediante la emisión, todos los jueves al inicio de la sesión, que Ciudad Abierta busca ser una herramienta de transparencia en la construcción política de la Ciudad.” en http://www.buenosaires.gob.ar/areas/com_social/ciudad_abierta/legislatura_en_vivo.php.
    Pregunto, no se puede interponer una acción de amparo? Saludos.

  2. Por fin una critica y una periodista que se queja del maltrato que reciben los periodistas en su labor diaria. Ojala los diputados y el “peladito” super promocionado cambien esta medida que dificultara el trabajo de la prensa y nos dejará a los ciudadanos privados de saber que pasa.

  3. Guillermo Cabrera

    Las limitaciones y obstáculos impuestos en la Legislatura de la Provincia a la prensa es una medida maliciosa y autoritaria del presidente del cuerpo, Pedro Segura, que desnuda la concepción de gobierno que tiene este actor en particular o su sector político.

    El miedo a que se descubran diálogos, gestos, miradas de entendimiento y actitudes cómplices, posiblemente sean los motivos de Segura al decidir enclaustrar a los periodistas parlamentarios, ubicándolos de espaldas al sector de legisladores que -con dificultad- sólo podrán mirar de lejos el desarrollo de las sesiones parlamentarias.

    La prohibición de Pedro Segura de que se hagan notas antes de la finalización de las sesiones es aberrante porque los medios ágiles no pueden ni deben mantenerse estáticos durante horas de informes o de debates, muchas veces sin mucho sentido, cuando desde las redacciones se les pide premura en las noticias.

    Y todo esto avalado obsecuentemente por el secretario de la filial local de la Fatpren, Jorge Delfín Calvetti, quien por haber seguido por años el desplazamiento de los periodistas hasta llegar a esta cobertura, ciega, sorda y muda, debiera haberse opuesto al maltrato y a los impedimentos para la labor de sus colegas.

    De otra manera, los periodistas de Jujuy, una vez más comprobarán que desde hace décadas de maltratos, despidos y limitaciones en todos los medios, casi nunca tuvieron la suerte de que el sindicato los defendiera.

    Si, como todo indica que se mantendrá en pie una medida autoritaria de gestión y sin ningún gesto de reacción por la dirigencia gremial, se configura un público y degradante atropello a la libertad de expresión, que el gobierno y el gremio deberán resolver o intentar justificar.

    Porque se supone que algunos periodistas de Jujuy tendrán conciencia de sus derechos y la colega Irene Ballatore dejará de ser una voz que clama en el desierto, en el camino al calvario de la libertad.