Versión de Luciana Fernández
sufre un duro embate en el
juicio del caso Zambrano

Los miembros del tribunal debaten, ayer, en la cuarta audiencia del juicio por el crimen de Zambrano.

Los miembros del tribunal debaten, ayer, en la cuarta audiencia del juicio por el crimen de Zambrano.

Elda Elizabeth Aparicio, amiga y ex pareja del periodista, aseguró ante el tribunal que mantuvo una conversación telefónica de media hora con Zambrano hasta las 01.30 del 19 de marzo, es decir, poco antes del homicidio.

La declaración de Aparicio creó nuevas zonas oscuras en la versión de los hechos que dio Luciana Fernández, supuestamente única testigo del asesinato de Juan Carlos Zambrano y fue considerada de mucha importancia para el querellante Fernando Bóveda, quien señaló que “con lo que dijo Aparicio se fue todo a fojas cero, porque acreditó que Luciana no estaba con Zambrano”.

La mujer relató que terminó una conversación telefónica con el periodista el 19 de marzo a las 01.30, poco tiempo antes que sucediera el homicidio. Por los sonidos del ambiente, estimó que su amigo se encontraba en casa y viendo la televisión, pues le pidió que sintonizara un canal donde se emitía un programa sobre el que le hizo una serie de indicaciones.

Luciana Fernández.

Luciana Fernández.

A esa hora,  según Fernández, Zambrano estaba con ella dirigiéndose en auto a la vivienda de la avenida Párroco Marske, donde luego fue ultimado con un tiro en el pecho.

El testimonio de Aparicio, quien convivió cinco años con el comunicador y últimamente trabajaba para él en una productora de televisión, se ventiló en la cuarta audiencia del juicio que se lleva en los tribunales jujeños.
Otro dato de importancia que quedó en limpio en la jornada fue que el edema cerebral que sufrió la víctima puede haber sido producto de un golpe al caer luego de recibir el disparo o de golpes contra una superficie dura, de acuerdo a las explicaciones que suministró el médico forense Guillermo Robles Ábalos, quien hizo la autopsia.

El médico advirtió, además, que luego de una lesión mortal como la que sufrió el periodista, no pudo haber podido mantenerse en movimiento por más de quince segundos, por lo cual –advirtió el querellante Fernando Bóveda- no es posible que Zambrano realizara todos los pasos alrededor del auto que muestran los rastros de sangre en el vehículo y en el piso. Bóveda solicitó ayer una reconstrucción del hecho para precisar este aspecto y definió que “este es un rompecabezas  que nunca se termina de armar”.

En la audiencia se ventiló también el resultado de la pericia balística realizada por el comandante de Gendarmería Nacional Enrique Miranda, que dio positivo en la mano izquierda de Roque Fernando Chauque y negativo en las muestras que se tomaron del periodista y de Luciana Fernández.

También prestó declaración la policía de Criminalística Lucía Mamaní, quien dijo no haber encontrado mucho desorden en la casa de la víctima durante la mañana del 19 de marzo en que fue enviada para fotografiar la escena del crimen. Reveló que vio tres celulares destrozados en el piso y preservativos usados en el baño de la vivienda.

Causó revuelo, por otro lado, el testimonio del imputado Roque Fernando Chauque sobre que fue golpeado por policías para que firmara una declaración auto-incriminatoria  al día siguiente de su detención. Chauque también dijo para asombro de la sala que en la Instrucción no se hizo el peritaje de una carabina de su propiedad que estaba en su casa y de la que informó a las autoridades del Juzgado. En un segundo allanamiento, esa arma se secuestró pero no se le practicaron las pericias, explicó.

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