Relaciones de “privilegio” con la
Nación se pondrán a prueba con
el Instituto de Medicina Tropical

Kirchner-Fellner.

Kirchner-Fellner.

La Cámara de Diputados de la Nación acaba de aprobar la creación del organismo, que tendrá a su cargo la elaboración y desarrollo de planes de investigación científica de las enfermedades tropicales, tales como el dengue, la malaria, la fiebre amarilla, la leptospirosis o la leishmaniasis cutánea. Misiones y Salta ya pelean por ser asiento del instituto. Fellner dijo que es un desafío para Jujuy.

El Fellnerismo tiene una gran oportunidad para demostrar que cuando hablaba de las extraordinarias relaciones de Jujuy con el poder central, nunca antes dadas en la historia jujeña, no estaba solo pavoneándose.

La creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical, aprobada este miércoles por la Cámara Baja, es una ocasión para favorecer a la provincia, que además tiene relevantes antecedentes en la materia ya que fue sede de la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina, fundada en 1928 por iniciativa del doctor Salvador Mazza, cuando en el país recién comenzaban las investigaciones científicas en la materia.

Misiones, con su diputado Timoteo Llera (FPV) –autor de uno de los proyectos proponiendo el instituto- y Salta con sus senadores Juan Carlos Romero y Sonia Escudero –que presentaron la iniciativa sancionada en mayo pasado por la Cámara Alta- gestionan que la sede del organismo sea en sus provincias.

El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Eduardo Fellner, opinó que con la sanción de la ley que crea el Instituto “es la provincia la que tiene el desafío de lograr el establecimiento de ese organismo con base física en Jujuy, para atender las necesidades sanitarias del Noroeste Argentino”.

Según Fellner, “de esta manera se  pone de relevancia la calidad de excelencia que tiene el personal médico y técnico del territorio y la capacidad de los equipamientos del propio Ministerio de Salud local, la Universidad Nacional y las empresas públicas y privadas”.

El instituto –dijo- fue ideado para generar una respuesta sanitaria de calidad, oportuna y racional a las demandas crecientes que se registran sobre las patologías emergentes y reemergentes y buscará  operar como un centro de atención para el estudio e investigación de enfermedades transmisibles dirigido a poblaciones que históricamente se han visto afectadas por problemas de accesibilidad a la atención oportuna por causas diversas.

La provincia tiene el desafío que será, primero, convencer a la Nación que el mejor lugar para que funcione el instituto es Jujuy y luego hacerse cargo seriamente de la gran tarea que insumirá fundar y poner en marcha un centro científico de estas características.

Hará falta una decisión política que no vendrá sola. Será necesario, primero que nada, que las extraordinarias relaciones de las que tanto hizo gala el fellnerismo cuando su jefe asumió como presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, sean puestas al servicio de los intereses de los jujeños y dicho sea de paso, las promesas de un tiempo de bonanza para la provincia, a la luz del omnipotente poder K, se cumplan.