Propician derogar decretos
de Onganía sobre derechos
de autor y SADAIC

Diputado nacional Mario Martiarena (FPJ).

Diputado nacional Mario Martiarena (FPJ).

El diputado nacional por Jujuy Mario Martiarena (Frente Primero Jujuy) presentó un proyecto de ley propiciando la derogación de los decretos 17.648/68 y el reglamentario 5.146/69 que legislan sobre los derechos de autor y que datan de la dictadura del general Onganía.

En los fundamentos, se destaca que el decreto ley 17.648 reconoce a la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC) como “asociación civil y cultural de carácter privado representativa de los creadores de música nacional, popular o erudita, con o sin letra, de los herederos y derechohabientes de los mismos y de las sociedades autorales extranjeras con las cuales se encuentre vinculada…”, mientras que el decreto reglamentario 5.146 establece que “las personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras, que hayan de percibir esos derechos económicos (de autor) para sí o para sus mandantes, deberán actuar a través de SADAIC”.

Recuerda la iniciativa que ambas normas fueron emitidas por la dictadura de Juan Carlos Onganía. “Es dable hacer notar que el mismo dictador promotor de la regulación que por medio de este proyecto se propone derogar, fue quien ordenó en julio de 1.966 la intervención de las universidades nacionales, dando lugar a una de las represiones culturales más denigrantes que haya tenido lugar en nuestra historia toda, recordada como La noche de los bastones largos”.

“En suma, se trató de una dictadura medieval, oscurantista, retrógrada. Dicho régimen, autor de uno de los mayores atentados que haya padecido nuestro patrimonio cultural e intelectual, es el que decretó el marco regulatorio que aún hoy en día debe velar por los derechos de los artistas en nuestro país, custodiando su creación intelectual”, expresó Martiarena.

“Los decretos militares que proponemos derogar representan un resabio insoportable en la legislación imperante, que colisionan con numerosas disposiciones de nuestro cuerpo legal, muchas de ellas con rango constitucional”, agregó.
Refiere que estos decretos están en conflicto con tratados internacionales con jerarquía constitucional, con el artículo 14 de la Constitución Nacional que consagra el derecho de usar y disponer de la propiedad y de asociarse con fines útiles y con el artículo 17 de la Carta Magna, que consagra la inviolabilidad de la propiedad afirmando que todo autor es propietario exclusivo de su obra. “Obvio y esperable corolario de este derecho, que armoniza con el anterior sobre la disposición de la propiedad, es la posibilidad de que la obra sea administrada por la persona o entidad que el autor, como propietario de la obra, estime más idónea. El decreto dictatorial niega esta lógica consecuencia”, afirma.

Los fundamentos se remiten asimismo al artículo 75 inc 19, 22 y 23: “estos últimos imponen al Congreso dictar leyes que promuevan la identidad y pluralidad cultural, la libre creación y circulación de las obras del autor y promover medidas conducentes a lograr la igualdad de trato. Tanto la identidad de una obra como la circulación de la misma están supeditadas a que el autor, su único propietario, pueda optar por ser representado por el sujeto que a su entender mejor desarrollará tal actividad, una solución distinta implica una subestimación del artista, ya que parte del supuesto de su incapacidad para velar por sus propios intereses”, explica el legislador.

Respecto de la igualdad de trato –advierte- “no existe tal para con los artistas más alejados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lo denunciaba Leandro N. Alem, en 1880, al discutirse la ley de capitalización: la centralización, atrayendo a un punto dado los elementos más eficaces, toda la vitalidad de la República, debilitará necesariamente las otras localidades….es la apoplejía en el centro y la parálisis en las extremidades”.

La normativa de Onganía, además, es contraria a tratados internacionales con jerarquía superior a las leyes como el Tratado sobre Propiedad Literaria y Artística, ratificado por ley 3.192, cuyo artículo 3 establece la facultad del autor para disponer de su obra literaria y artística.
Por otro lado –dice el proyecto- la Convención de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, ratificada por ley 17521, reconoce el derecho del autor de reivindicar en cualquier momento la paternidad de la obra y de oponerse a cualquier deformación, mutilación o atentado que cause perjuicio contra su honor o reputación.

También consagra el derecho exclusivo del autor para autorizar la representación, ejecución o transmisión de sus obras. Por último, explica esta Convención, que la legislación del país nunca podrá atentar contra el derecho moral del autor, ni a su derecho para obtener una remuneración equitativa, indica Martiarena.

Más adelante se destaca que la ley 11723 de propiedad intelectual reconoce la facultad del autor de disponer ampliamente de su obra y el artículo 4 menciona como titulares del derecho de propiedad intelectual al autor, sus herederos y derechohabientes y los que con permiso del autor traducen, refunden o adaptan la obra. En ningún inciso aparece mencionado SADAIC.

El artículo 51 recepta el derecho que tiene el autor o sus derechohabientes de enajenar o ceder total o parcialmente su obra, con el solo requisito, explicado en el artículo 53, de inscribir los respectivos contratos en el Registro de Propiedad Intelectual, sostiene la iniciativa.
Aclara luego que el régimen estatuido por la referida ley es contractual, lo que se advierte
claramente en el decreto reglamentario 41233/34, que admite la existencia de representantes o administradores, los cuales para poder obtener el certificado que los habilite para el ejercicio de sus derechos sólo deben inscribir los respectivos poderes o contratos en el Registro de Propiedad Intelectual. Tratándose de una sociedad debe acreditar estar facultada por el respectivo estatuto. Tampoco aquí hay mención alguna a SADAIC.

El proyecto es acompañado por el diputado nacional Carlos Daniel Snopek.

10 Responses to Propician derogar decretos
de Onganía sobre derechos
de autor y SADAIC

  1. Soy el Secretario Gral. de “AUTORES ASOCIADOS”, en las elecciones de Nov/2008 competimos con el oficialismo, con desigualdad absoluta pues el estatuto vigente (que responde al dec. 5146/69) permite que los Directivos permanezcan indefinidamente en el poder, y a través de décadas han logrado una estructura (donde incluyen hijos, nietos,etc.)que es imposible vencer- El estatuto es antidemocrático y no podemos permitir que nuestra sociedad funcione en base a un decreto promulgado en plena Dictadura Militar, como bien dice el Sr. Diputado Martiarena. Éste debe modificarse radicalmente y a la brevedad. Nuestra agrupación está integrada entre otros por Chico Novarro, Peteco Carabajal, Willy Quiroga (Vox Dei), Julia Elena Dávalos, Miguel cantilo, Juan Eduardo, Carlos Lastra, (Los Quilla – Huasi), Diana María, José Ángel Trelles, la lista es por demás extensa, solo espero, por el bien de nuestros compañeros Autores y Compositors y de nuestra entidad que prospere el proyecto del compañero Martiarena.

  2. Miguel Mansur

    muy buenos los comentarios anteriores, yo soy de Trelew y en el sur sadaic no existe, los compañeros que comentaron tienen razón
    y me alegra que un politico se preocupe y saque a la luz el asunto de la dictadura, ¿EN QUE CABEZA CABE QUE EN DEMOCRACIA SADAIC RESPONDA A LEYES PROMUNGADAS EN DICTADURA MILITAR? SI LA PRESIDENTA ESTUVIERA INFORMADA DE ESTE SEGURO TODO CAMBIA AL TOQUE, ARRIBA MARTIARENA, ESTAMOS EN EL SUR, NO SOMOS MUCHOS PERO TODO SUMA

  3. Pastor Riquemora

    Muy bien Martiarena, esperamos que puedas terminar con la dictadura de sadaic

  4. Aníbal Retondo

    Estamos hartos de ser sometidos por los que manejan sadaic, cuando protestamos por las magras liquidaciones y porque en los ultimos balances sadaic es deficitaria, nos contestan cualquier cosa y debemos callar, si lo hacemos pubñico el estatuto dice que nos pueden expulsar ¿donde está la democracia? ojala prospere el proyecto de Martiarena, loas autores del norte le estaremos siempre agradecidos, Aníbal

  5. Sin lugar a duda el Proyecto de Ley presentado por el sr.Diputado Martiarena toca un gravisimo problema que aqueja a nuestra querida SADAIC, desde hace años, seria reiterativo mencionar las falencias mencionadas en los comentarios que preceden al presente, a los cuales adhiero y reafirmo con la conviccion absoluta de que es el unico camino para una mejor gestion en la conduccion de La Sociedad. Carlos Lastra

  6. Vanesa Jimenez

    Me parece sumamente importante que un diputado de nuestra provincia se interese por los artistas del interior, en especial que se atreva a enfrentar a entidades radicadas en capital federal y que parecen tan alejadas de la realidad de nuestras provincias. Apoyo la iniciativa del diputado Martiarena y ojalá tenga los mejores resultados.

  7. Despues de soportar, durante años, tantas irregularidades, de estar inhabilitado durante mas de 10 años por no compartir(me quitaron mis derechos políticos) que gracias a la IGJ y a mis compañeros los recuperé y así pude participar como candidato de la últimas elecciones (que se desarrollaron en un marco totalmente irregular), este año decidí renunciar a SADAIC y actualmente soy socio activo de SGAE (S. Espñola) pero igualmente seguiré en la lucha y dispuesto a colaborar (ahora mas que nunca)junto a Juan Gamba Gentilni y nuestro equipo, porque el día que SADAIC funcione como debe ser volveré a la sociedad de la cual nunca hubiera deseado renunciar. Es una excelente noticia conocer el proyecto de ley que me comentó Gamba Gentilini, “Autores Asociados” los apoyamos en este debate que debe darse en el Congreso, estaremos en contacto.

  8. Cabe recordar que soy uno de los autores y compositores tambien mal representados por nuestra SADAIC, en lo referente a los cobros por derechos de autor de grandes éxitos discográficosa de mi padre Anselmo Francisco Aieta (ex Director de SADAIC año 1969 quien ya se opinia a ese Decreto 5169.) a los derechos de mi abuel9o Anselmo Aieta, con mas de 300 éxitos grabados y vendidos en el mundo con impresionante vigencia al 2009, pero no así difundido por nuestra SADAIC en la Argentina. y en lo refrente a m8is derechos autorales, no cobrados, por SADAIC respecto a mis tcuatro mas grandes éxitos, EL PASADISCOS, con mes de 400 versiones en México,EEUU y resto del Mundo, y mis tres exitos de Cantaniño mas importantes, Grabados en México y EEUU Tocatodo y Tocanada, Calesita de Color y El circo q

  9. GERARDO AIETA (2)
    Que por todo lo expuesto anteriormente, y en nombre propio Socio Activo de SADAIC Nro 69509, y Suceciones Anselmo Aieta Socio SADAIC Nro 41 Sucec 8 (Abuelo) y Anselmo Francisco Aieta Socio SADAIC nro 8368 Sucec 2 (Padre) apoyo totalmente la derogación del Decreto 5146/69 Promulgado durante La dictadura Militar, por el General Onganía, incomnpatible totalmente en un régimen democrático y además, por haber implementado en esa oportunidad el Voto Calificado con la Complicidad de los Directorios de SADAIC que se perpetuaron en el poder durante todos estos años y son cómplices con voz y voto de todo lo actuado habiendo perjudicado a los socios autores de SADAIC.
    Por lo expuesto adhiero y afirmo mi total apoyo al diputado nacional por Jujuy Mario Martiarena (Frente Primero Jujuy) que presentó un proyecto de ley propiciando la derogación de los decretos 17.648/68 y el reglamentario 5.146/69 que legislan sobre los derechos de autor y que datan de la dictadura del General Onganía.

  10. Miguel Costas

    Además es una barbaridad que SADAIC, Adicapif y Argentores pretendan cobrar una abultada cifra y desde ya arbitraria, a un pequeño complejo familiar de cabañas (tenemos 3 cabañas de una habitación) por el hecho de tener direct tv enla habitación, de uso privado, que bien pueden tenerla apagada o bien encendida, viendo cualquier transmisión de cualquier país. Es de destacar que no existe Tv en la recepción ni contamos con salón de usos múltiples donde podamos estar dirigiendo cualquier tipo de emisión. Nosotros también somos damnificados por esta ley de la dictadura que, como ocurrió con los sindicatos y las obras sociales, el dictador Onganía se las dió servidas en bandeja para que aquellos inescrupulosos puedan hacer sus negociados y así dejarlos contentos.