Jujuy fabrica alcohol
pero no lo fracciona

La escases de alcohol es casi total en Jujuy.

La escasez de alcohol es casi total en Jujuy.

Un dato paradojal: siendo la provincia una importante productora, el artículo escasea por la demanda explosiva que disparó la epidemia de Gripe A y hay que esperar que vuelva en envases que dejan el valor agregado en otro lado.

Primero fue el alcohol en gel y ahora es el alcohol en cualquiera de sus formas uno de los productos más difíciles de conseguir en la Jujuy de la epidemia de Gripe A.

Toda una paradoja si se mira a los ingenios del Ramal que son productores no solo de azúcar sino también de papel y de miles de litros del líquido transparente que tiene la extraordinaria virtud de librarnos de los virus.

“En este caso, los jujeños pagamos doble flete; uno para que el alcohol se vaya a los centros de fraccionamiento y otro cuando vuelve ya envasado”, explicó a El Libertario.com el gerente de la Unión Industrial, Ernesto Altea cuando fue consultado sobre el absurdo que siendo Jujuy una provincia productora, sufre la escasez y depende de otros para atender las demandas de su mercado.

La comercialización de alcohol -agregó- se rige por muy estrictos controles de la AFIP y en Jujuy no hay fraccionadoras, las que están en Tucumán, Córdoba o Buenos Aires.

“En mercados grandes, el costo del envase resulta insignificante pero en un mercado chico tiene mucha incidencia”, sostuvo Altea al recordar que en 1994 se intentó instalar un emprendimiento de fraccionamiento de alcohol en Jujuy, pero no prosperó por el costo del envase.

“Nos pasa como con los caramelos; es un problema de escala”, estimó el gerente de la Unión Industrial.