Denuncian que el Dengue ya
perjudica a la producción
frutihortícola de Jujuy

Diputado Carlos Oehler (UCR).

Diputado Carlos Oehler (UCR).

En el seno de la Comisión de Salud de la Legislatura, son dos los proyectos que plantean declarar la emergencia sanitaria en la Provincia por el Dengue. Sin embargo, y tras la reunión del lunes pasado con el ministro de Salud, las iniciativas podrían quedar descartadas debido a “riesgos colaterales”. El diputado radical Carlos Oehler habló de uno de ellos, el rechazo en mercados de Buenos Aires, de la producción frutihortícola, aunque nada tenga que ver ésta con el mosquito y con la enfermedad. En una entrevista con El Libertario.com, el legislador también analizó el problema de la falta de respuesta a las medidas preventivas y advirtió que prevención es justamente lo que falta.

-¿Minimiza el Gobierno el problema del Dengue en Jujuy?.

-Más allá de la buena intención que nosotros podamos tener, de darle herramientas al gobierno provincial para mejorar las posibilidades en la lucha contra el dengue, también tenemos que reconocer que la sanción de una ley de emergencia, genera problemas colaterales a veces complejos. Caso particular, ya ha habido problemas en el mercado central de Buenos Aires con producciones de frutas y hortalizas de la zona de El Ramal, que a pesar de no tener un cuerno que ver la fruta con el Dengue, porque en realidad no es un medio de traslado ni de posibilidades de contagio de ninguna naturaleza, sin embargo estos productores han tenido problemas serios al pretender colocar su producción, les han rechazado producciones, razón por la cual han tenido que reventar sus producciones. Esto lo han informado y nos ha causado mucha preocupación.
Nosotros hemos tenido una reunión con el ministro. Está bien que uno en general sea muy crítico con algunas cuestiones del gobierno. Nosotros hemos tenido las mejores intenciones de darle herramientas. El Gobierno considera que no son necesarias porque cuentan con las herramientas del tipo formal y de tipo administrativo y de recursos para poder enfrentar la contingencia actual que está viviendo la provincia con esta enfermedad.
Hemos abierto un compás de espera. Por el momento vamos a aguardar prudentemente a ver qué pasa con la evolución de esta enfermedad, particularmente en cuenta que tenemos un aliado climático que pude hacer que decrezca rápidamente las posibilidades de expansión de la enfermedad.
Creo que si el frío no nos hubiese acompañado con estos dos o tres días de bajas temperaturas, por ahí la situación hubiese sido más complicada. Hemos pedido y lo hemos invitado para que en una próxima reunión venga el doctor Ripoll para conocer algunos detalles más técnicos, porque el ministro ha dado información de tipo general.
Lo que si queda claro y es donde me parece que el Gobierno provincial está en deuda, es en el trabajo más intenso de la campaña de toma de conciencia del rol que le compete al ciudadano en la lucha contra el Dengue.
Me parece que no hay una campaña de clarificación, una campaña de concientización de la ciudadanía y me parece que ahí tenemos un déficit grave que nos puede poner en una situación de alto riesgo para el próximo verano.

-Esta no es una historia que termina hoy, tenemos ya como 600 u 800 personas, las que si volvieran a ser picadas por el mosquito con distinto serotipo, terminarían padeciendo las formas más graves de la enfermedad. Es muy serio lo que puede pasar cuando vuelva el calor y vuelvan los moquitos.

-Empiezan a correr riesgos mortales. Por eso es importante que podamos lograr esta toma de conciencia porque hay un proceso que tiene que ve con el ataque a la larva. La larva se encapsula y puede aguantar el invierno encapsulada. Por eso, si nosotros no trabajamos durante el invierno y la primavera en la eliminación de esta generación de mosquitos que ya está contaminada, corremos el riesgo de enfrentarnos en el próximo verano con una situación mucho más grave, con un Dengue de características más gravosas.
Ahí es donde tenemos un déficit en la acción del Gobierno provincial que hay que corregir. Esto se lo hemos planteado al ministro.

-¿Y qué dijo el ministro?.

-Admitió que les ha costado mucho poder llegar, incluso él ha comentado de situaciones muy difíciles con los propios vecinos, porque hay algunos que a pesar de tener en su propio patrimonio, muchos trastos viejos, cubiertas y otras cosas, muchas veces han tenido que apelar casi a la fuerza pública para poder sacarlos.

-Esto que usted me dice nos está llevando a un tema clave, que se manifestó exactamente  igual con el tema de la rabia. El Gobierno tiene una fuerte tendencia a culpar a las víctimas de la situación de lo que está pasando, pero ¿no habría que preguntarse por qué la gente no escucha el mensaje de prevención?. ¿Hay un mensaje de prevención?. ¿La estrategia para llegar a todos e informar, para que la gente cambie la actitud, es la correcta?. ¿O la gente de Jujuy ‘no tiene remedio’ como parecen sugerir algunos funcionarios?

-Yo creo que hay insuficiencia de acción gubernamental en la prevención. Creo que hay que reforzar toda la acción preventiva. Si hay una característica que ha distinguido este Gobierno es la habilidad de siempre para echarle la culpa a los otros en muchos temas, no solamente en el tema salud.
Una cosa es lo que uno pueda, desde la prudencia, tratar de evitar como una crítica ácida que pueda ser interpretada en función de la coyuntura que vivimos como una actitud desleal para con el Gobierno, y otra cosa es reconocer muchas incapacidades de gestión que ha tenido este gobierno y que por ahí traen consecuencias muy claras.
La negación de la pobreza, la negación que existe sistemáticamente en las áreas de Gobierno, de la pobreza que existe en esta provincia, tienen que ver con la aparición de estas enfermedades, que les guste o no les guste son enfermedades fruto de la pobreza.

-¿Por qué cree que todavía hay gente que no toma conciencia de lo que está pasando?.

-Yo creo que hay un alto grado de incredulidad. Creo que la ruptura de la confianza de la gente en el mensaje del Gobierno, hacen que sea difícil que los mensajes se crean. Cuándo vos te pasas prometiendo cosas, prometiendo hechos, realizaciones, diciendo cosas y la gente ve que esto no sucede, digo jocosamente, que es como la historia del cuento del lobo y los tres chanchitos.
Se llega un momento que cuando uno dice la verdad ya nadie le cree, porque viene de una sistematización de la mentira como herramienta política y eso genera ruptura de confianza con la sociedad, nos pasa con el gobierno provincial y nos pasa con el gobierno provincial.
Hablamos de grandes realizaciones, de grandes avances y logros en el gobierno progresista y resulta que tenemos más pobreza, más exclusión, una serie de situaciones fruto de una situación social absolutamente opuesta a la que se pinta en los medios de comunicación.
Yo creo que esto tiene que ver con esa desconfianza de la gente en lo que dicen los agentes oficiales. No se puede culparla a la sociedad de no creer. En eso tendríamos que aprender de algunos hombres de la política que supieron hacer de la palabra, una herramienta de verdad y no una herramienta infame para meter la gente en el bolsillo y después sacarla en cualquier momento. Esto no debe ser así. Creo que tiene que ver con eso.