La ley de inversión de la Provincia tiene que estar orientada no solamente hacia la producción de inversiones industriales, sino a la producción de inversiones en general, bienes y servicios, sostuvo en esta entrevista donde también aborda el problema de la reactivación del ferrocarril, la situación del sector azucarero y la acuciante necesidad de políticas de largo plazo para salir del marasmo en que está Jujuy.
-Cada vez es más acuciante la necesidad de un Estado activo en el desarrollo de la economía. Desde hace más de una década, la política de los gobiernos ha sido dejar hacer, dejar pasar, la famosa y antiquísima fórmula del liberalismo, pero me parece que en la situación que está Jujuy, esa fórmula no hará más que profundizar la pobreza estructural que ya tenemos y sumar más jujeños a ella.
-Es lo que no viene pasando de hace tanto tiempo y estamos como estamos a consecuencia de eso. Hay que tomar decisiones, hay que tener políticas de largo plazo. Hay que tener visión a veinte años.
Las conversaciones con el gobernador en la Mesa de Diálogo, creo que han sido las bases para una política a largo plazo, así que el gobernador podría ir diseñando políticas a largo plazo a partir de eso.
Nosotros siempre, desde el sector empresario, no solamente desde el sector industrial, sino también en otros grupos empresarios con los que trabajamos, estamos haciéndole propuestas al gobierno, con el tema del agua, con el tema del ferrocarril, con la educación, en fin, temas que nosotros consideramos que no son gremial-empresario, sino que son de interés de la provincia, de interés social y que tienen que ver con el futuro de nuestra provincia.
Entonces, en la medida que vayamos poniendo los ladrillos suficientes para ir edificando un Jujuy mejor, creemos que Jujuy tiene un futuro extraordinario. Ahora, si se sigue pensando solamente en las próximas elecciones, estamos jodidos.
Lamentablemente es así, los gobernadores nuestros no pueden seguir siendo obedientes a lo que diga la presidente o el presidente o el matrimonio presidencial, el doble comando extrañísimo este que tenemos que tenemos en la Argentina.
Aquí hay temas como el ferrocarril que son de decisión nacional y de interés provincial muy profundo, que hay que pelearlo. El ferrocarril, ya lo he dicho muchas veces, antes se demoraba, cuando se inauguró en 1893, tres días para ir a Buenos Aires, ahora se demora 21 días para ir a Buenos Aires. Hemos retrocedido. En cien años hemos pasado de 40 kilómetros por hora a cuatro kilómetros por hora cuando en el mundo, los trenes ya andan a 400 kilómetros por hora, si nos vamos a referir al tren de carga, anda a 100 ó 120 kilómetros por hora. Nos conformamos con que volvamos a los 40 kilómetros por hora, lo que sería ya una muy buena señal.
-De las medidas anunciadas por la presidenta de la Nación para enfrentar la crisis, hay algo que pueda venirle bien a Jujuy?
-La presidenta de la Nación anunció tal cantidad de cosas que a esta altura del partido hay como una diarrea de anuncios.
-Una de ellas es la posibilidad de perdonar impuestos.
-Esa sabemos que tiene el lado oscuro de todo eso, que es la gente que va a aprovechar para blanquear plata de la corrupción, pero puede significar que haya algunas inversiones positivas. Por ejemplo, en el caso de Jujuy es muy claro. A raíz de que no había revalúo inmobiliario, los valores fiscales de las propiedades eran ridículos, uno compraba un terreno de 50 mil pesos y la valuación fiscal era mil quinientos, entonces toda esa otra diferencia era difícil de declarar, porque sino era todo como una ganancia espectacular, entonces mucha gente declaraba menos que eso.
Ahí hay un margen importante de dinero, quizás esos 600 millones de pesos que los jujeños tiene en plazos fijos, que vienen de ese tipo de operaciones. Nadie tenía el espíritu de trampear, pero si va a tener que pagar tal cantidad de impuestos a las ganancias, por la diferencia entre valor fiscal y valor real, la gente prefería no pagarlo, porque nadie quiere pagar impuestos así porque sí.
Quizás ahora parte de ese dinero, que es un buen dinero, que no sale de ninguna matufia, sino de un mecanismo fiscal equivocado, tal vez eso sirva para blanquearlo y se traduzca en mayor cantidad de construcciones o en cualquier tipo de inversión, porque entiendo que la ley de inversión de la Provincia tiene que estar orientada no solamente hacia la producción de inversiones industriales, sino a la producción de inversiones en general, bienes y servicios.
-Otro tema: los productores tabacaleros afirman que su producción, la que están vendiendo, en realidad no es primaria sino que hay un proceso industrial de por medio, pero se les niega este reconocimiento.
-Pero es clarísimo, basta con ir a ver lo que son las plantas de proceso de curado. Cuando una saca la hoja de tabaco de la planta no sirve para nada, ni para ensalada porque es muy amarga. Hay que hacerle un proceso de industrialización que es el proceso de curado, que es más que un simple secado, porque es un proceso que no solamente implica quitarle humedad, sino darle temperatura en ciertos períodos de tiempo de manera que se seque adecuadamente, con los valores de nicotina, azúcares y color adecuado. Es todo un proceso complejo.
-Cómo están viendo la situación del sector azucarero, que se queja de un precio muy bajo, entre otras cosas, de incumplimientos por parte del sector comercial. También se habla de sobreproducción. ¿La actividad está en peligro en Jujuy?
-En Jujuy no está en peligro. A nivel nacional está complicado porque el sector no tiene un liderazgo definido, entonces hay sobreproducción interna en la Argentina, que debiera compensarse con exportaciones. La sobre producción hace que el precio caiga internamente. Pero no todos quieren exportar porque la exportación en general es a pérdida.
Entonces, los que exportan se joroban, digámoslos de esa manera. Es la Argentina clásica, el que cumple pierde.
-Y al que trabaja hay que ‘reventarlo’.
-Ha desaparecido la financiación, eso no solamente al sector azucarero, pero particularmente al sector lo perjudica mucho, porque la zafra se hace en seis meses y hay que financiar doce meses de la empresa.
Aquellos que no tienen otra manera, lo que hacen es revolear azúcar, que es como se dice en el argot azucarero, es decir: la venden al precio que pueden en el momento que necesitan financiarse, con lo cual bajan el precio del mercado en general. Por eso es que tampoco hay un buen precio para el azúcar.
La industria azucarera sabe muy claramente que tiene años muy buenos y años pésimos y los ingenios que han sido capaces de generar sus recursos para los años pésimos, como el año pasado que fue bastante malo, pero este va a ser peor. Los dos ingenios que hoy están funcionando como empresas, que no es el caso de La Esperanza, tienen sus reservas hechas y van a sobrevivir este año sin mayores dificultades.
Si esto se siguiese estirando a lo largo del tiempo, seguramente tendrían dificultades. Pero en principio no va a haber dificultades que se traduzcan a la población. Las empresas tienen enormes dificultades de financiamiento, pero conocen sus métodos para salir adelante.
Por otro lado la seca, que afecta seriamente al sector azucarero, así es que a fin de la zafra que viene le podré decir como han sido los resultados de eso, porque si junto a la seca vienen heladas, puede ser un año trágico. De todas maneras hay en estos momentos un stock de azúcar. Los ingenios están vendiendo azúcar del año pasado.
Irene Ballatore de la Redacción de El Libertario.com
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