Hallan restos galeón español por excavación en Puerto Madero

Buenos Aires – Los restos de un galeón español de fines del siglo XVII o principios del XVIII, fueron descubiertos ayer en forma casual en el barrio porteño de Puerto Madero y, según arqueólogos, es el hallazgo más importante realizado en la ciudad de Buenos Aires.

Operarios que trabajaban en la construcción de un complejo de cuatro torres, luego de excavar unos siete metros, a unos diez metros de la calle Juana Manso, se toparon con piezas metálicas y trozos de maderas.

Los obreros utilizaron sólo palas para descubrir esas piezas y, ante la sospecha de que fueran restos arqueológicos, dieron aviso a la Dirección de Patrimonio Histórico de la ciudad de Buenos Aires.

El arqueólogo Marcelo Waisel destacó que con los trabajos que se realizan en Puerto Madero “esperábamos encontrar algo, porque es una zona rica en historia; hasta el momento se habían hallado fósiles de animales y huesos humanos, es la primera vez que vemos un galeón”.

Lo primero que salió a la luz fueron cinco cañones y dos grandes tinajas que se utilizaban para guardar aceite de oliva, pero a medida que avanzó la excavación aparecieron una soga, cuerdas, trozos de cuero, más vasijas y ramas de árboles, entre otros objetos.

Los investigadores estiman que el barco tendría poco más de 20 metros de largo, aunque esta medida no se puede precisar hasta que se logre extraer el casco, lo que deberá realizarse con cuidado para recuperar el barco lo más entero posible.

El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, se acercó al lugar y mientras usaba un casco de trabajador de la construcción, afirmó que “los restos arqueológicos hallados son propiedad de todos los vecinos de la ciudad de Buenos Aires” y bromeó: “ojalá podamos encontrar piezas de oro que serían para hacer obras”.

El Ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi, aseguró que “hoy es un día de alegría para toda Buenos Aires pero quiero agradecer a la empresa constructora por la toma de conciencia que significa este hallazgo”.

Lombardi puntualizó que “puede haber un nivel de controversia en relación a quién le corresponden estos restos desde el punto de vista jurídico, pero la idea es que el barco sea exhibido cerca del río para los vecinos y turistas”.

El funcionario puntualizó que “estamos analizando las cuestiones jurídicas, pero todos estos hallazgos, en cualquier lugar del mundo, siempre terminan siendo patrimonio del Estado donde es encontrado”.

“Este tipo de descubrimiento nos ayuda a saber de dónde venimos los habitantes de la ciudad, saber que nuestro origen fue el puerto”, añadió Lombardi, y precisó que “es probable que el barco haya encallado, ya que en la zona donde fue encontrado antes había un brazo del Riachuelo, era como una isla”.

Especialistas que llegaron a la zona comenzaron a debatir sobre si se trataba de un galeón de guerra o un navío comercial, pero coincidieron en afirmar que se trata de un barco que ancló en estas costas entre los años 1600 y 1750.

Un arqueólogo que participó de las tareas de excavación recalcó que “se encontraron piedras dentro del casco, eso sería el indicio de que se trataba de un galeón que llegó a Buenos Aires, ya que las piedras se colocaban allí para estabilizar el navío”.

Juan Jose Cresto, ex director del Museo Histórico Nacional, afirmó que probablemente “haya sido un barco que encalló aquí tras una gran tormenta, ya que los marineros abandonaron muchos efectos propios, al parecer huyeron”.

Cresto consideró que “sería importante encontrar algún resto de mobiliario dentro del navío y rescatar lo más posible el barco”, y estimó que se trata de “un navío de guerra que fue arrastrado hacia la costa tras una gran tormenta”.

Waisel dijo que “se venían siguiendo estos trabajos dada la morfología del terreno y que toda esta zona tiene mucho potencial arqueológico porque es un río bajo, con dos metros de relleno, después hay un pantano y abajo está toda la playa donde llegaban los barcos españoles”.

“Los cañones están puestos muy cerca de la quilla del barco, están enterrados de forma tal que fueron sellados por inundaciones”, añadió el profesional.

Precisó que “se encontró también material de lastre que servía para dar estabilidad a las embarcaciones, además de mucha cordelería y una soga muy larga que estamos estudiando”.
(Télam).