Historias para no olvidar

Las actrices y el director saludan al terminar la puesta en escena de “Aquello que cinco mujeres callan hasta el amanecer” en el Teatro La Vuelta del Siglo.

Las actrices y el director saludan al terminar la puesta en escena de “Aquello que cinco mujeres callan hasta el amanecer” en el Teatro La Vuelta del Siglo.

El Grupo ADN presentó la última función de “Aquello que cinco mujeres callan hasta el amanecer”, obra de Carlos Espinosa que aborda la tragedia de los niños apropiados por la Dictadura Militar de 1976.

Adela (Noelia Cáserez), ha sido uno de ellos, y criada en la familia del militar que se la robó a sus padres biológicos, llega a los 21 años con preguntas sin respuestas y la sospecha que le ocultan su verdadero origen.

Muchas cosas que no se han dicho por años, se dirán esa noche en la casa que la joven Adela comparte con sus abuelos y con Mimí (Claudia Galante), la supuesta madre; y las tías Antonia (Cecilia Calvó) y Juana (Mariela Chavez).

La historia señala sin piedad las bajezas morales que según ciertos estereotipos culturales son propias del género femenino, como cuando Antonia le quita el novio a su hermana Juana y ni siquiera tiene la piedad de avisarle o cuando confiesa sin ruborizarse delante de ella que tendrá un hijo del hombre que las dos aman.

La actuación de Claudia Galante y Mariela Chavez son lo más destacado de la puesta. Sobre todo Chavez, con sus expresivas miradas y sollozos, consigue un personaje que le da la necesaria frescura a la trama, la que en un momento –cuando la madre de las mujeres (Patricia Rivero) mata a su marido militar- se va por las ramas para tener que volver después sobre el eje del relato.

Interesantes algunos recursos de la dirección, que corrió por cuenta del mismo autor, Carlos Espinosa: los juegos de los personajes con un ventilador de pie que parece haber cobrado vida y consolarlos en sus momentos de mayor desesperación.

Buen trabajo en iluminación y escenografia, a cargo de Pamela Vera y Carlos Espinosa, respectivamente.

Pero el principal mérito de “Aquello que cinco mujeres callan hasta el amanecer” es haber abierto y encontrado, en los arcones de los tiempos contemporáneos, aquellas historias de la realidad que necesitan ser contadas para no olvidar.

Las mujeres y el ventilador de pie.

Las mujeres y el ventilador de pie.