La batalla que viene: se necesita un precio de $12,50 por kilo de tabaco

Informe de coyuntura

Daniel Alfredo Grosso
Presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Jujuy

El gobierno nacional ha lanzado un plan anticrisis cuyo objetivo es evitar que algunas ramas de la producción se sumerjan en la depresión. Al plan de obras públicas por $ 71 mil millones se ha sumado la moratoria impositiva, un régimen de blanqueo de trabajadores en negro y el blanqueo de capitales. Para la producción de automotores se acordó con las terminales líneas de créditos para la compra del “primer cero kilómetro”,  que habrá que ver si tiene respuesta positiva por parte de los consumidores, habida cuenta del temor imperante en el estado de ánimo de quienes ven perspectivas no alentadoras por el lado del aumento de sus ingresos. Como era inevitable en relación al paquete fiscal se generó debate el Congreso de la Nación analiza la sanción del proyecto tal como fue inicialmente propuesto.

Sobre la moratoria impositiva desde nuestra profesión no podemos menos que marcar  la reiteración de políticas de “perdón fiscal”. A largo plazo quienes no cumplen en tiempo y forma con sus obligaciones tributarias son premiados, a la vista de los que se preocupan regularmente por pagar sus impuestos. Sobre el blanqueo de capitales, particularmente los que encuentran depositados en el extranjero, es muy probable que una parte decida ingresarlos al país, atraídos por las altas tasas de interés que podrían obtener. Mientras, por ejemplo en los EEUU de Norteamérica se pagan tasas del 1 por ciento anual, en la Argentina se ha llegado a  llevar el rendimiento en los plazos fijos hasta el  28 % anual.

Esto va aparejado con el altísimo costo que hoy deben abonar las pequeñas y medianas empresas en el mercado bancario. En Jujuy obtener liquidez con cheques a fecha ha pasado de un promedio del 16% anual,  al 50% anual. Para la clase media que dispone de tarjetas de créditos el costo mensual supera el 6% mensual.

En la faz productiva de la provincia la mayor preocupación se concentra en la indefinición del precio final de la producción tabacalera. El Congreso de la Nación todavía no resuelve la recomposición del Fondo Especial del Tabaco, de tal manera que garantice un mínimo de rentabilidad a los productores, que en los últimos meses han visto crecer los costos  muy por encima del precio para la producción. La canasta de insumos ha crecido un 100 % y los salarios del sector un 35%. Entre el precio de acopio y el FET se necesita al menos un aumento del 42%. Para lograr rentabilidad el precio final de esta cosecha tendría que ubicarse por lo menos en $12,50 el kilo promedio.

La última novedad en materia de programas para la economía real, desde el Ministerio respectivo, se acaba de anunciar  la intención de avanzar con un plan de explotación de áreas hidrocarburíferas. Para ello se contaría con el aporte de capitales extranjeros. La duda sobre concreciones en este sentido tiene que ver con la evolución del precio del petróleo,  en la vorágine de la crisis mundial. En julio pasado el barril de crudo se pagaba 150 dólares y  en este momento se ubica en 40 dólares.

El dato más preocupante de la situación económica nacional esta relacionado con estimaciones que hablan de que por la caída de los precios internacionales de las materias primas,  los ingresos de la cosecha 2009 de granos finos y gruesos y de oleaginosas se reducirían en U$S 13.000 millones. De ser así es muy probable que el saldo de la balanza comercial ya no sea tan favorable como la de los últimos seis años y tampoco el superavit fiscal. Para las provincias el tema pasará por el nivel de los ingresos de coparticipación federal de impuestos en un escenario de recesión o depresión y por el financiamiento de las abultadas deudas financieras.