Jujuy adhirió a ley sobre prevención de
anemias y malformaciones del tubo neural

Diputado Pedro Duhart (PJ).

Diputado Pedro Duhart (PJ).

La Cámara de Diputados sancionó en su última sesión ordinaria la adhesión a la norma nacional, que obliga a adicionar hierro, ácido fólico y otros nutrientes, a las harinas de trigo que se comercializan en el mercado nacional.

La ley, que tiene como objeto la prevención de las anemias y las malformaciones del tubo neural, tales como la anencefalia y la espina bífida, estipula que el Ministerio de Salud, a través del Instituto Nacional de Alimentos, será el organismo de control del cumplimiento de las disposiciones.

La harina de trigo destinada al consumo que se comercializa en el mercado nacional, será adicionada con hierro (sulfato ferroso 30 mg/kg), acido fólico (2,2 mg/kg), Tiamina B1 (Mononitrato de tiamina 6,3 mg/kg), Riboflavina b2 (1,3 mg/kg) y Niacina (Nicotinamida 13,0 mg/kg).

Se exceptúa a la harina de trigo destinada a la elaboración de productos dietéticos que requieran una proporción mayor o menor de esos nutrientes.

La ley también dice que cuando los productos elaborados con harina de trigo adicionada se expendan en envases, éstos deberán llevar leyendas con indicación de las  proporciones de los nutrientes a que se refiere la norma.

Estipula que las infracciones serán pasibles de las penalidades contempladas en el artículo 9 de la Ley 18.284 y sus modificatorias.

También encomienda al Ministerio de Salud la difusión entre la población y, en particular entre los trabajadores de la salud, de la información sobre los alcances de la norma.

El proyecto de adhesión a la ley nacional fue presentado por el diputado Pedro Duhart del bloque justicialista.

One Response to Jujuy adhirió a ley sobre prevención de
anemias y malformaciones del tubo neural

  1. Rubén

    Muy buena la adhesión a la norma nacional. Ahora nos queda pendiente contrarrestar toda la publicidad mediática en favor de la “comida chatarra” y los llamados “colorantes o saborizantes autorizados”, que no son otra cosas que basura que en nada sustituye a un alimento genuino y natural. Jujuy tiene un largo historial de degradación de la calidad de muchos productos: leche, carne, frutas, verduras y pan, entre otros. Y parece ser que a ningún legislador, o funcionario provincial o municipal le aflige que el pan de cada día (símbolo casi de lo sagrado) llegue con bromato de potasio (cancerígeno) u otras drogas que atentan contra la salud de todos y que se venden libremente, “porque la gente quiere un pan más grande…”