Jóvenes profesionales coreanos apuestan a “hacer una contribución como Argentinos”

Buenos Aires – La profesionales y los jóvenes estudiantes coreanos que viven Argentina apuestan a formarse en lo académico para desempeñarse en el país, con el objetivo de “hacer una verdadera contribución como argentinos”.

En una entrevista con Télam realizada en la Embajada de Corea en Buenos Aires, miembros de la comunidad en el país relataron sus experiencias desde sus diferentes actividades.

El presidente de la Asociación de Profesionales Coreanos en Argentina, David Yang, dijo que al momento de su creación, en 1988, contaba con “profesionales universitarios que servían a la colectividad, primordialmente a comerciantes del sector textil”.

Afirmó que “hoy en día los principales miembros de la asociación son los profesionales insertos en la sociedad argentina, que trabajan en diferentes empresas”, y señaló que ellos muchas veces funcionan “como puente” entre las empresas coreanas que quieren invertir en el país y los funcionarios y empresarios argentinos.

Yang refirió que prácticamente todos los miembros se formaron en Argentina, y aseveró: “Somos de la generación 1.5, que nacimos en Corea, pero vinimos de muy jóvenes y nos educamos acá”.

“Somos una generación muy particular: Nosotros somos coreanos en Argentina. Ni somos totalmente coreanos ni somos totalmente argentinos”, sintetizó.

“Esperamos crecer más para no sólo coadyuvar al crecimiento de la colectividad sino ayudarnos mutuamente, crecer nosotros no sólo como miembros de una colectividad, que es una minoría en la sociedad, sino también hacer una verdadera contribución como argentinos”, manifestó el titular de la asociación.

Por otra parte, el presidente de la Asociación de Estudiantes Coreanos en Argentina, Antonio Beun, reseñó que el grupo es “muy incipiente”, pero que ya cuenta con 35 miembros, terciarios y universitarios de entre 17 y 23 años, y esperan “incitar a los chicos a seguir una carrera o estudios terciarios”.

“Queremos cambiar un poco la segunda generación de jóvenes de la inmigración, porque prácticamente el 80 o 90 por ciento se quiere dedicar a la industria textil y no al estudio”, explicó.

Respecto de los estudios, Beun sostuvo que “muchos padres les dicen todavía a sus hijos ‘estudiá tal cosa’. Pero yo veo un cambio en ese sentido, porque muchos padres se argentinizaron y les dan un poco más de libertad, comparado a los padres que son de Corea, que son un poco más ortodoxos”, reflexionó.

Los jóvenes de la asociación prefieren comunicarse en castellano, ya que son pocos los chicos que hoy pueden hablar bien coreano, y Beun dijo que son estos últimos son los que proyectan ser becados en Corea y luego volver a Argentina.

“Me gustaría hacer eso también, y me gustaría invertir todo en Argentina porque es el lugar donde me formé”, manifestó Beun.

Refirió que los chicos necesitan compartir experiencias respecto de las “crisis de identidad” durante la adolescencia, ya que no se perciben ni como coreanos ni como argentinos, a lo que se suman problemas de comunicación entre padres e hijos cuando no manejan el mismo idioma con fluidez.
(Télam).