La Legislatura declaró de interés
investigación del Grupo INQA

Ciudad de Palpalá.

Ciudad de Palpalá.

Se trata de estudios de evaluación del riesgo de exposición a compuestos orgánicos persistentes -potenciales carcinógenos- en la población infantil y adulta de Palpalá y Puesto Viejo.

En su última sesión, la Cámara de Diputados -por iniciativa del legislador radical Pablo Baca- declaró de interés legislativo el proyecto “Evaluación del riesgo de exposición a compuestos orgánicos persistentes en la población infantil y adulta de Palpalá y Puesto Viejo”, que desarrolla el Grupo Investigación Química Aplicada de la Universidad Nacional de Jujuy (INQA).

Los compuestos orgánicos persistentes en la Argentina se utilizaron extensivamente en la agricultura, la explotación forestal y el control de plagas, y diversos estudios señalan la presencia de los mismos o sus derivados en alimentos, incluidos los utilizados en dietas infantiles, así como en muestras biológicas de niños, señaló el legislador en los fundamentos de la iniciativa.

Además destacó que por su carácter tóxico, los compuestos orgánicos “están ligados a una serie de efectos nocivos a la salud humana, como trastornos congénitos, daño al sistema inmunológico y respiratorio, problemas reproductivos, desordenes de índole sexual, períodos de lactancia humana más cortos y mal funcionamiento indocrino, entre otras afecciones.

Indicó que las investigaciones del Grupo INQA y las instituciones que lo acompañan e proponen contribuir a producir nuevos conocimientos que permitan abordar la problemática generada por los compuestos orgánicos persistentes, de cuya presencia se sospecha en Palpalá y Puesto Viejo.

Debido a la cercanía de la población urbana respecto del Parque Industrial, en el que hay fundiciones, fábrica de ácido sulfúrico, procesadoras de minerales que liberan sustancias químicas, Palpalá es una de las áreas incluidas en el estudio. También la zona agrícola de El Remate por el uso de plaguicidas organopersistentes en los cultivos y una zona cercana al basural de El Pongo, ya que estos tóxicos se generan también a partir de la quema de basura a cielo abierto.

En el caso de Puesto Viejo, dijo Baca, la selección se hizo considerando que una fuente demostrada de exposición a estos tóxicos es por la quema de basura electrónica, proceso que se realiza en los hornos de cementeras con el fin de disminuir los costos en el consumo de gas. La población urbana de esta localidad, destacó el legislador, también colinda con actividades agrícolas con probable uso de plaguicidas organopersistentes.

El objetivo general del proyecto es la evaluación de la exposición a compuestos orgánicos persistentes utilizando la sangre de pobladores como biomarcador de exposición en Palpalá y Puesto Viejo, asignando magnitudes y probabilidades de efectos adversos de la contaminación.

“Esta evaluación permitirá definir científicamente si Palpalá y Puesto Viejo son sitios de exposición a los contaminantes cuantificados en sangre y si merecen ser intervenidos ambientalmente por las autoridades sanitarias de la provincia, porque el grado de contaminación determinado científicamente genere efectos nocivos para la salud humana y ambiental”, indicó el diputado.

Destacó que ya se iniciaron las actividades de ejecución desde la planificación hasta la puesta a punto de las técnicas analíticas en la Universidad de Buenos Aires y el proyecto se encuentra finalizando la Etapa I de visita a terreno y diseño de muestreo poblacional, mientras que la II Etapa, de estudio poblacional, se iniciará a partir de la autorización que se tramita ante el Comité de Bioética del Ministerio de Salud de la Provincia.

Para el legislador, “la envergadura de la investigación y los resultados que puede arrojar pueden constituir elementos de vital importancia para el desarrollo de políticas públicas”.

La responsabilidad del proyecto es compartida por el Grupo INQA, el Laboratorio de Toxicología Ambiental de la facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí de México; el Programa Nacional de Prevención y Control de Intoxicaciones del Departamento de Salud Ambiental, Dirección de Promoción y Protección de la Salud, Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación y la Cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires.